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Una treintena de vecinos de Villafranca de Ebro, con diarreas y vómitos por un problema con la depuradora

Desde el pasado viernes los alrededor de 840 habitantes de la localidad no pueden beber agua de boca y este martes se ha prohibido su consumo hasta para cocinar, asearse o hacer tareas de limpieza. 

Los bomberos de la DPZ reparten agua entre los vecinos de Villafranca
Los bomberos de la DPZ reparten agua entre los vecinos de Villafranca
Diputación Provincial de Zaragoza

Los alrededor de 840 vecinos de la localidad zaragozana de Villafranca de Ebro tienen que abastecerse desde este martes del agua de once depósitos para cocinar, asearse y hacer otras tareas domésticas ante la presencia de gérmenes en la red de suministro de la población. Un fallo en la interconexión de la depuradora, que ha provocado la entrada de agua que no cumple los parámetros de potabilidad en las tuberías, ha hecho que al menos una treintena de personas presenten cuadros de diarreas, vómitos y algo de fiebre que, en principio, no son de carácter grave. Una octogenaria fue hospitalizada el pasado sábado tras sufrir un desmayo en el Hospital Royo Villarroya de Zaragoza, donde permaneció 24 horas antes de que le dieran el alta.

La voz de alarma se dio el pasado día 19, cuando una familia alertó de que varios de sus miembros sufrían problemas estomacales que podían provenir de beber agua del grifo. "Empezamos entonces a intentar localizar dónde podía estar el problema y estuvimos mirando las tuberías, pero todos los análisis que nos hizo una empresa nos daban bien. No fue hasta el viernes que detectamos que el origen estaba en la depuradora", explicó Volga Ramírez, alcaldesa de este municipio de la Comarca Central. En un primer momento se pidió a los ciudadanos que no bebieran agua del grifo. La situación fue a peor cuando este lunes se recibieron los resultados de los análisis llevados a cabo por Salud Pública y se ha prohibido utilizar el agua para cocinar, asearse y otras labores domésticas. El Consistorio ha emitido un bando para avisar a toda la gente y a los establecimientos de la localidad. Algunos habitantes han criticado la tardanza del Consistorio para encontrar el origen de la contaminación.

La primera edil agradeció la respuesta de la directora gerente del Instituto Aragonés del Agua (IAA), Dolores Fornals, que este martes se desplazó a la localidad para conocer la situación, y de la Diputación de Zaragoza (DPZ), que ha instalado 11 depósitos de entre 750 y 1.000 litros para toda la población. Fuentes de la institución provincial aclararon que están suministrando agua tratada pero no potable, es decir, que se puede usar para lavar pero no para beber. Antes de colocar estos tanques, la Diputación ya había suministrado agua con dos camiones nodriza, uno de 12.000 del parque de Caspe y otro del de la Almunia de 20.000.

Según explicó la alcaldesa, el problema se produjo en la depuradora cuando a la hora de llevar a cabo la limpieza se quedaron "algunas llaves abiertas" y "el agua residual y sucia ha revocado hacia la red general". El Instituto Aragonés del Agua está llevando a cabo una investigación pasar determinar lo ocurrido y la regidora aseguró que el Ayuntamiento "pedirá responsabilidades". Por su parte, desde el Departamento de Medio Ambiente de la DGA, reconocieron que se ha producido un fallo en la interconexión y que como "medida de precaución" hay que limpiar toda el sistema de abastecimiento.

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