Despliega el menú
Aragón
Suscríbete

La primera cosecha de espárrago verde de la cooperativa de Aniñón llega al mercado

Su cultivo en altura prolonga su temporada hasta primeros de noviembre gracias a un segundo corte. 

José Manuel Sebastián, joven agricultor que ha apostado por el cultivo de espárrago.
José Manuel Sebastián, joven agricultor que ha apostado por el cultivo de espárrago.
Gabi Orte/Chilindrón

La cooperativa Niño Jesús de Aniñón (Zaragoza) produce fruta, vino, almendras y aceite. Y ahora también espárragos verdes, cuya primera cosecha comenzó hace apenas unos días, por lo que los primeros manojos de esta hortaliza estarán ya a partir de mañana en el mercado.

Se espera una producción de 30.000 kilos que estará en los puntos de venta durante no solo durante la época estival sino incluso hasta principios de noviembre, cuando ya se ha terminado la recolección en las tradicionales zonas productoras y es necesario recurrir a la importación. Y es que la producción de la cooperativa zaragozana tiene una característica que le hace muy diferente a la que presenta este producto en zonas de gran tradición, donde la temporada se centra en los meses de marzo a junio. Debido a la situación del municipio se trata de un cultivo en altura, lo que permite un segundo corte y que la producción tenga presencia en el mercado hasta bien entrado el otoño.

Todo comenzó en 2019, cuando la cooperativa decidió explorar las posibilidades de este cultivo, muy inusual en esta zona de Aragón. Técnicos y socios de la cooperativa, junto con el Ayuntamiento de la localidad que les cedió terrenos para las primeras experiencias, se lanzaron al proyecto, para el que viajaron a Guadalajara –una zona productora semejante a la localidad zaragozana– donde analizaron y aprendieron las técnicas de cultivo.

Varios son los motivos que explican esta apuesta. "Es un cultivo complementario de los que ya tenemos en Niño Jesús", detalla Pablo Latorre, de la dirección de la cooperativa. Así, el primer corte de espárrago se realiza justo antes de que comience la campaña de recolección de la cereza. Llega luego el turno de la recogida de la ciruela y el melocotón, después se cosecha la manzana y "justo antes de que comience la vendimia" se hace el segundo corte del espárrago. Entrado ya el otoño, los socios de Niño Jesús se afanan en la campaña de la almendra, que dejará paso después al olivar, para lo que la cooperativa cuenta con una almazara propia en la que se elabora aceite de oliva virgen extra, otro de los productos emblemáticos de la entidad.

Y son tan complementarios que dado que el corte del espárrago no está mecanizado y emplea a persona y media por día y hectárea, requiere numerosa mano de obra, que se empleará después en los trabajos primaverales en la viña. Lo mismo sucede, pero al contrario tras la vendimia cuando se realiza el segundo corte.

Es la cooperativa la que se encarga de la comercialización. "Desde nuestras instalaciones nos ocupamos de calibrar los espárragos, enfajarlos en mazas y comercializarlos", señala Latorre, que avanza que las primeras partidas de esta hortaliza cultivada en Aniñón llegarán a Eroski, Mercazaragoza y Mercamadrid, "donde ya tienen compradores a la espera".

Las perspectivas son optimistas. De hecho, y tras analizar los primeros resultados, el gerente de la cooperativa, Jesús Abad, se muestra confiado en que seguirán creciendo. Se prevé que las nueva plantaciones de espárragos verdes sumen 30 hectáreas más en un año.

Este nuevo cultivo se enmarca en un plan estratégico que tiene como objetivo diversificar "aún más" la producción y la exportación además de "dar trabajo doce meses al año, elevar la facturación y ofrecer productos en todas las estaciones", detalla el gerente, que recuerda que la cooperativa se encuentra inmersa en un proceso de inversión para mejorar sus instalaciones, ampliar el servicio a sus 200 socios y crecer en la comercialización en grandes cadenas de distribución.

"Este cultivo tiene su miga pero es rentable"

"Hemos comenzado un grupo de voluntarios –una media docena– que teníamos ganas de experimentar y ampliar cultivos. Y parece que va tirando". Lo dice José Manuel Sebastián, un joven de 21 años, formado en la escuela agraria de Movera, que asegura que tiene claro que quiere vivir en su pueblo, del fruto de su trabajo en la agricultura y diversificando su producción. Por eso, Sebastián se ha lanzado, acompañado por la cooperativa Niño Jesús, a la producción de espárrago verde, cuyo segundo corte, para el que se han reservado varias hectáreas de forma experimental, llegará a los mercados durante cuarenta días, desde comienzos de septiembre hasta los primeros días de noviembre, "precisamente cuando no hay espárrago nacional y hay que importarlo de América", recuerda este joven agricultor. Una posibilidad comercial que hace que "aunque produzca menos, resulta más rentable para el agricultor, que tiene así garantizada la salida del producto", insiste.

"Hemos empezado un grupo de voluntarios, que teníamos ganas de experimentar y ampliar cultivos. Y parece que va tirando" 

Sebastián señala que el espárrago verde no es solo un cultivo novedoso en la zona, además da cierta seguridad. Porque como explica este joven agricultor, los mayores temores de los productores de la zona son el pedrisco y las heladas que llegan a provocar importantes daños en la floración de los frutales. "Este problema no ocurre con el espárrago, lo que garantiza su recogida, porque si hiela o cae piedra, solo pierdes la cosecha de uno o dos días", explica Sebastián, que insiste en que además "es un cultivo rentable, tiene margen".

Pero no todo son ventajas. Cultivar espárrago "tiene miga", reconoce Sebastián. El riego se realiza siempre por goteo. "Pide más o menos lo mismo que la vid", detalla el agricultor, que explica que las actuales técnicas permiten el ahorro del agua. Pero además se controla de forma habitual el grado de azúcares de la raíz para comprobar el vigor de la esparraguera. La planta tiene unos ocho o diez años de vida, tras lo cual la tierra ha de dedicarse a otras producciones, como el cereal o el almendro, "aunque la falta de tierra de cultivo no es algo que preocupe en Aniñón", concluye.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión