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coronavirus en aragón

Los sanitarios aragoneses temen nuevos picos de cara al mes de abril e instan a no relajar las medidas

Aseguran que las 50 ucis aún ocupadas representan "una cifra muy alta" para encarar una posible nueva ola de casos.

Aragón retoma la vacunación con Astrazeneca: foto del centro de salud de La Almozara
Aragón retoma la vacunación con Astrazeneca: foto del centro de salud de La Almozara
DGA

Sanitarios y epidemiólogos temen nuevos picos tras la Semana Santa e instan a no relajar las medidas ni la responsabilidad individual. El incremento de casos en puntos como la ciudad de Zaragoza obliga, según los consultados, a no "bajar la guardia", ya que el descenso de contagios ha quedado atrás y cualquier brote podría comprometer la situación de la región.

Ante la posibilidad de endurecer las medidas en las próximas semanas, la presidenta del Colegio de Médicos de Zaragoza, Concha Ferrer, considera que "ya no es cuestión de poner limitaciones a todo el mundo, sino de volver a hablar de la responsabilidad personal". "Al final -destacó ayer- tendremos que demostrar al que no cumple que pone en riesgo al resto de la sociedad. Y si no lo entiende por la vía de la solidaridad, lo tendrá que hacer por la vía del castigo. Hay que proteger el bien común y la salud de los demás".

En opinión de Teresa Tolosana, presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza, la Comunidad no está en condiciones de abrir mucho las medidas. "Aunque soy la primera a la que le gustaría poder disfrutar de unos días de familia o con amigos, o de algún pequeño viaje, creo que la vacunación tendría que estar un poco más avanzada", manifestó.

Tolosana cree que habría que analizar hasta qué punto influye la movilidad dentro de la región en el incremento de casos diarios. "Lo que sí parece -adelantó- es que no podemos relajarnos". A su entender, un dato positivo es que la mayor parte de los contagios de la cuarta ola se han dado en personas de entre 40 y 50 años, un aspecto clave de cara a evitar ingresos y la saturación de las ucis.

Precisamente, la ocupación de estas unidades de críticos es uno de los factores más relevantes a la hora de tener en cuenta la relajación de las restricciones. Aragón tiene en estos momentos 276 pacientes hospitalizados, y 50 de ellos en cuidados intensivos. Esto significa que casi una de cada cuatro camas uci está ocupada por un enfermo con covid-19.

"Cualquier medida restrictiva que limite la movilidad o la socialización me va a parecer bien. Mientras no avance la vacunación, tenemos que seguir así; y va muy despacio"

El jefe de sección de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Clínico, Juan José Araiz, reconoció que los profesionales están "temblando" ante lo que pueda pasar después de Semana Santa. Un posible nuevo rebrote llegaría con los sanitarios "agotados" por la elevada presión que han soportado desde verano. "Cualquier pequeño repunte nos puede pillar en una situación muy delicada", admitió. Este hospital atiende a 72 pacientes covid (diez de ellos en uci), según los últimos datos del Gobierno de Aragón. "Es una cifra muy alta para encarar una nueva ola. No le vemos un final a corto plazo". Y apuntó: "Cualquier medida restrictiva que limite la movilidad o la socialización me va a parecer bien. Mientras no avance la vacunación, tenemos que seguir así; y va muy despacio", añadió. Según afirmó, habría que inmunizar, cuanto antes, a las personas con edades comprendidas entre los 60 y los 75 años, "el perfil de paciente en la covid". "En el Clínico, la ocupación de camas uci es del 100%", tanto por covid como por otras patologías, expuso.

Aragón retoma la vacunación con Astrazeneca: foto del centro de salud de La Almozara
Aragón retoma la vacunación con Astrazeneca: foto del centro de salud de La Almozara
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Los contactos, claves

Las cifras actuales, apunta el profesor titular en el Departamento de Física de la Universidad de Zaragoza Jesús Gómez-Gardeñes, evidencian que la bajada se ha detenido en seco y que "cualquier brote hace que vayas hacia arriba". "Lo que ocurra tras la Semana Santa, al igual que sucedió en Navidades, va a depender mucho de lo que hagamos socialmente", razonó. El cierre perimetral de las comunidades autónomas hará que el virus no salte de una región a otra. "Pero vienen días en los que, tradicionalmente, se rompe nuestra normalidad, se amplías las redes de contacto y se mezclan burbujas", advirtió.

La parte positiva es que Aragón llega a la Semana Santa "con mejores datos para la Navidad". En su opinión, haber reducido el horario de la actividad no esencial no habría sido descabellado, ya que estas medidas "han funcionado en el pasado". "Se evita una franja en la que las personas normalmente no están trabajando, si bien es cierto que ha habido quien, con las limitaciones, ha optado por buscar otros ámbitos de socialización, como los domicilios particulares", comentó.

"Lo que ocurra tras la Semana Santa, al igual que sucedió en Navidades, va a depender mucho de lo que hagamos socialmente"

Para el epidemiólogo veterinario Nacho de Blas es "incomprensible" que sigan subiendo los ingresos en planta. "¿Hay problemas con el rastreo? Seguimos con menos de 40% de asintomáticos detectados", destacó. A su juicio, los datos de estas últimas horas dejan dos titulares destacados: que Huesca capital continúa empeorando sus estadísticas y que Teruel ha demostrado que se puede llegar muy abajo y mantenerse, dado que lleva ocho días en niveles de la bautizada como nueva normalidad.

El cierre perimetral de la provincia de Zaragoza sería, en su opinión, "lo más adecuado desde el punto de vista sanitario", ya que todo lo que no se baje "podría terminar pasando factura". "Pero esto obligaría a desmontar todos los planes y sentaría muy mal. La gente ha pasado de la fatiga pandémica a un ambiente de tristeza pandémica. Muchos están agotados", reconoció.

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