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Aragón

Medioambiente

De ecoesquemas y planes para el desarrollo rural

Una de las novedades de la futura PAC serán aquellas ayudas a las que puede acceder el agricultor con prácticas agrarias más respetuosas con el medio natural.

Campo de cereal en la Hoya de Huesca, entre Albero Alto y Novales.
Campo de cereal en la Hoya de Huesca, entre Albero Alto y Novales.
Rafael Gobantes

La nueva PAC llegará con un nuevo concepto (ya muy popularizado) que dice mucho de las ambiciosas aspiraciones medioambientales con las que la UE quiere construir la arquitectura de su política agraria.

Son los llamados ecoesquemas, es decir aquellas prácticas que los agricultores, si así lo desean, pueden aplicar para cuidar (todavía más) del medio ambiente, del suelo, del agua y del aire. A cambio tendrán una compensación económica añadida a la ayuda directa. No son obligatorios para los profesionales del sector, pero tienen que estar perfectamente definidos en los planes estratégicos nacionales para que los productores puedan saber cómo incrementar el importe de sus cobros.

En su propuesta remitida al Ministerio, Aragón detalla sus prioridades. Sus firmantes (Gobierno, PSOE, CHA, Podemos, IU, UAGA y UPA) consideran que el plan español tiene que recoger "al menos" ecoesquemas de apoyo a la agricultura ecológica y a los cultivos extensivos de bajos insumos en secanos áridos en los que se minimice el laboreo o se reduzca de "forma extrema" el uso de fitosanitarios y se limite la fertilización a fuentes orgánicas.

Propone también un ecoesquemas de pastoreo mediante ganadería extensiva, que integre la gestión de las zonas forestales y la prevención de incendios y en el que el pago se realice a la cabeza de ganado y no a las hectáreas. Habría además, señala el documento, un importe suplementario para las ganaderías con aprovechamiento de pastos de alta montaña o de trashumancia.

Hay también otro ecoesquema para ganadería ligada a tierras de cultivo. Pero hay requisitos. Solo podrían acogerse aquellas superficies en las que la producción agrícola se destina íntegramente a la alimentación del ganado de la propia explotación, sin ningún proceso de transformación externo, sin la utilización de secado que demande energía fósil y que usan exclusivamente abono orgánico de la misma explotación.

Completan la lista los ecoesquemas relativos a la aplicación de planes individuales de uso agrícola sostenible de fertilizantes y fitosanitarios y la sustitución de fertilización mineral por orgánica de explotaciones ganaderas, así como aquellos que incrementan el secuestro de carbono en tierras agrícolas con aprovechamientos de cultivos leñosos o mantenimiento y protección de cobertura vegetal.

La propuesta aragonesa no solo pone nombre a los ecoesquemas. También habla de su importe y considera que este tiene que tener asignado una partida de, al menos, un 20% del importe total destinado a las ayudas directas. Un montante que, en opinión de Aragón, debe incluir un complemento para las superficies ubicadas en Red Natura 2000, espacios protegidos y reservas hidrológicas, áreas despobladas (menos de 8 habitantes por km2) y superficies agrícolas inundables.

No se olvida la propuesta aragonesa de la importancia del segundo pilar de la PAC, aquel dedicado al desarrollo rural, para el que pide al Gobierno central que garantice que la ejecución de los fondos procedentes del Feader pueda asegurarse sin que ello suponga un incremento de la aportación actual de las comunidades autónomas. Aún va más allá y propone que, al menos para Aragón, la contribución del Gobierno central se eleve del 10% actual a un 25%. Se compensaría así la reducción prevista de cofinanciación comunitaria para el próximo periodo, que se estima que pasará del 65% al 50%. "La financiación europea adicional a través del programa europeo Next Generation deberá aplicarse sin exigir cofinanciación nacional", señala el documento, que insiste en que los presupuestos de la Comunidad "deberán garantizar la íntegra utilización de los fondos europeos".

Y detalla también el documento que las prioridades del desarrollo rural para Aragón se concentran en el relevo generacional, la mejora productiva y comercial agroalimentaria, las producciones asociadas a figuras reconocidas de calidad diferenciada o las que se desarrollan en espacios naturales protegidos, el regadío, y, en definitiva, la construcción de un modelo territorial equilibrado, "en el que la mejora de las estructuras comerciales es imprescindible", señala el texto.

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