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Aragón

Casetas, Utebo, Garrapinillos y Monzalbarba se unen para salvar la hostelería

Una veintena de establecimientos se suman el envío a domicilio para tratar de sobrevivir a la pandemia del coronavirus.

Arriba, a la izquierda, Alicia Mora y Carlos Morales de la Taberna Casco de Casetas; a su derecha, Pilar Asension, de la Asociación de Comercio y Servicios de Casetas; abajo, a la izquierda, responsables de ‘A tu timbre’; y Carlos Velilla, del bar Tivoli .
Arriba, a la izquierda, Alicia Mora y Carlos Morales de la Taberna Casco de Utebo; a su derecha, Pilar Asension, de la Asociación de Comercio y Servicios de Casetas; abajo, a la izquierda, responsables de ‘A tu timbre’; y Carlos Velilla, del bar Tivoli .
A. Navarro/heraldo.es

"Hoy muchos de nuestros bares de siempre permanecen cerrados. Algunos abrirán en horarios más reducidos, pero otros no podrán abrir hasta que la situación no mejore. Desde la asociación animamos a nuestros vecinos a pedir comida para llevar y comprar lo que se necesite en nuestras tiendas. No dejemos que nuestras calles se queden vacías”. Con este contundente mensaje, la Asociación de Comercio y Servicios de Casetas (ACSC) anima a sus vecinos a no dejar morir el comercio local ni la vida de sus barrios.

Y es que, aunque no copen titulares cada día, el medio rural también se está movilizando para salvar sus negocios y, en concreto, la hostelería. “Esto es una rueda, si a nuestros hosteleros les va mal, nos va mal a todos. Creemos que es importante que haya movimiento", asegura Pilar Asensio, miembro de la junta directiva de la asociación. Sin embargo, la realidad es que más de la mitad de los bares y restaurantes de Casetas se han visto abocados al cierre tras la adopción de las últimas restricciones: “Muchos no tienen terraza o son tan pequeñas que no les compensaba. Para nosotros ver echar el cierre a nuestros vecinos de toda la vida es un golpe muy duro”.

Pilar Asensio, de la Asociación de Comercio y Servicios de Casetas está en Casetas (ACSC)
Pilar Asensio, de la Asociación de Comercio y Servicios de Casetas está en Casetas (ACSC)
heraldo.es

El miedo, las dudas y la incertidumbre sobre qué va a pasar mañana es una constante entre los pequeños comercios de la zona; como en su caso, ya que, a sus 51 años, Asensio regenta su propio estudio de fotografía, uno de los dos que hay en Casetas. "Este año he hecho una boda, pero los gastos son los mismos y la vida sigue. La verdad es que dan ganas de llorar porque a veces piensas que a lo mejor la situación puede contigo y que no vas a poder recuperarte después de esto”, afirma, emocionada.

Un dolor que, asegura, se ha extendido por toda la zona. "Las calles están vacías y la gente no tiene alegría, estamos muy cansados y ni siquiera los autónomos, con lo luchadores que somos, podemos más", reivindica. Por eso, desde la ACSC continúan creando iniciativas para dar vida al comercio local: “No es el momento de mirar por uno mismo sino por la sociedad”.

"Las calles están vacías y la gente no tiene alegría, estamos muy cansados y ni siquiera los autónomos, con lo luchadores que somos, podemos más"
Domingo Motos (en el centro) con parte del equipo de Atutimbre.com.
Domingo Motos (en el centro) con parte del equipo de Atutimbre.com.
Heraldo.es

Otra de las iniciativas que está cobrando gran relevancia durante los últimos meses en la zona es el servicio de reparto de comida a domicilio en el medio rural ‘A tu timbre’. Desde el municipio zaragozano de Utebo dan cobertura a una veintena de restaurantes en la zona, que incluye Casetas, Garrapinillos y Monzalbarba. “La idea nace de dos vecinos del barrio, Sergio Morillo y Cristina Mázcaray. El objetivo era que nuestros pueblos tuvieran los mismos servicios que cualquier ciudad", cuenta Domingo Motos, su actual gerente

Hoy, casi un año después, la pandemia ha provocado que este servicio se encuentre a la orden del día. "La gente se ha volcado con estos establecimientos porque ha entendido que es necesario apoyar el comercio local para que puedan soportar la situación actual", admite el joven emprendedor, que cuenta con un equipo de siete repartidores. Desde una pizza, un bocadillo o una hamburguesa, hasta un plato combinado, una paella o una fideuá. La oferta es muy completa. "La gente hace el pedido a través de nuestra web o app y nos encargamos de todo, especialmente desde el inicio de las restricciones en materia de movilidad", admite.

"La gente se ha volcado con estos establecimientos porque ha entendido que es necesario apoyar el comercio local" 
Carlos y Alicia, los nuevos gestores de la Taberna del Casco Antiguo de Utebo
Carlos y Alicia, los nuevos gestores de la Taberna del Casco Antiguo de Utebo
Aranzazu Navarro

Uno de los primeros locales en adherirse a la plataforma fue la Taberna Casco Antiguo de Utebo, regentada por Alicia Mora y Carlos Morales. "El pasado 6 de marzo cumplimos un año desde la apertura. Una semana después estábamos cerrando por el estado de alarma", lamenta Mora, que asegura que están atravesando una de las etapas más complicadas de sus vidas. "Tuvimos que adaptarnos al envío a domicilio para sobrevivir por lo que decidimos diseñar una carta de confinamiento”, afirma. Aunque en un primer momento era ella misma la encargada de hacer entrega de los pedidos, pronto decidieron contar con la plataforma.

Reinventarse cada día

Ya sea por miedo, por inseguridad o por la adaptación a los nuevos tiempos, lo que está claro es que la pandemia ha cambiado nuestra manera de consumir. “Para nosotros el mayor reto es salir airosos de esto y ser capaces de reinventarnos cada día para no perder todo lo que tenemos”, admite la hostelera que, con una terraza con capacidad para 80 personas al 50% y la bajada de las temperaturas asegura que la cosa se complica cada día: “Ahora mismo con el servicio a domicilio no salen las cuentas”.

“Muchos de nuestros clientes se han quedado sin trabajo o están de ERTE, pero seguimos pensando que todo el mundo tiene derecho a darse un capricho así que hemos optado por bajar nuestros precios al máximo", añade. Y asegura que la respuesta de los vecinos de la zona está siendo "insuperable", desde quienes piden "cualquier cosa", por apoyar, a grupos de padres y madres de la escuela que comparten los menús del fin de semana, hasta el boca oído vecinal. “Incluso hemos notado que hay quienes nos dejan más propina que antes, la solidaridad se nota en el ambiente", resume.

Carlos Velilla, del bar Tivoli de Casetas
Carlos Velilla, del bar Tivoli de Casetas
Heraldo.es

"Quiero volver a lo de antes"

Otros hosteleros, como Carlos Velilla, del bar Tivoli de Casetas, también han decidido adaptarse al formato a domicilio, pero, por el momento, por su cuenta. “Llevamos 33 años ofreciendo nuestro servicio de cafetería, platos combinados y tapas. Nuestro negocio entra por los ojos. Hoy nadie ve nada y toca improvisar mucho", admite el empresario que, a sus 55 años, jamás se había imaginado en esta tesitura. "A veces siento que estamos en una película de ciencia ficción, creo que la tristeza se ha instalado en nuestro día a día", asegura.

"A veces siento que estamos en una película de ciencia ficción, creo que la tristeza se ha instalado en nuestro día a día"

Y es que, a pesar de que la respuesta de la clientela está siendo “inmejorable”, asegura que echa en falta "el servicio de toda la vida". "Aquí, haga frío o llueva, vienen a tomarse su café, aunque solo sea por ayudar. No tienen ni que entrar, nada más los veo llegar sé lo que quieren", relata el hostelero. Sin embargo, asegura que las cuentas no salen. “En marzo al menos nos dieron alguna ayuda como la exención de las tasas de autónomos. Ahora te dan la opción de enviar comida a domicilio, sobrevivir con la terraza en invierno o cerrar, pero parece que es cosa tuya”, critica Velilla.

Y, a pesar de todo, Velilla asegura sentirse positivo ante lo que pueda llegar a pasar: "Creo que todo esto pasará. Y aunque no fuera así tampoco sé hacer otra cosa en la vida. Sobre todo, quiero que esto sea algo puntual y, en cuanto se pueda, volver a lo de antes. A la charrada en el bar después del café y a disfrutar de la gente que venga a mi cafetería como creo que disfrutan ellos conmigo".

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