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La bandera que protege Jaca desde la Catedral

De color blanco, no es un elemento decorativo. Servía para evitar los rayos y las malas tormentas y posteriormente se convirtió en amuleto frente a epidemias.

La bandera blanca ondea en la torre del campanario de la Catedral de Jaca.
La bandera blanca ondea en la torre del campanario de la Catedral de Jaca.
Laura Zamboraín

La bandera blanca que luce de nuevo en lo alto de la torre del campanario de la Catedral de Jaca se ha convertido ya en un elemento habitual, porque siempre ha estado ahí. Hace unos días se cambió, como es tradicional. Así ocurre al menos desde el siglo XVI, según está documentado. Incluso podría remontarse a mucho antes. Los visitantes y algún vecino se habrán preguntado en alguna ocasión por qué está situada esa bandera blanca allí.

Pues bien, no es ningún elemento de decoración, tiene una razón. La Catedral de Jaca se protegía con esta bandera blanca para evitar los rayos y las malas tormentas. Posteriormente, este carácter protector se amplió a toda la ciudad convirtiéndose en la bandera amuleto frente a epidemias (especialmente de peste) y otras enfermedades contagiosas. También señalaba tiempos de paz, la presencia del obispo o era el signo de la resurrección de Jesús.

Cambio cada año

Cada año, en torno a la fiesta de la Santa Cruz, la bandera se cambia. Y eso sucede sobre el 3 de mayo. Este año, debido a la situación en la que se encuentra la población por la crisis sanitaria del coronavirus, ha habido algo de revuelo en cuanto a que también significa que la ciudad está libre de enfermedades. Pero ha sido únicamente una coincidencia, no tiene nada que ver con la pandemia que se vive durante estos meses, y la colocación de esta bandera blanca no significa que en Jaca ya no haya enfermedades contagiosas. Es una tradición que se mantiene desde el siglo XVI, e incluso se podría remontar a la Edad Media, tal y como explica Belén Luque, historiadora y directora del Museo Diocesano de Jaca.

Esa bandera blanca es el paño que cubre el fondo de la arqueta del monumento del Jueves Santo y unos días más tarde, ese mismo lienzo se coloca en lo alto de la torre como símbolo de nueva vida en la Catedral y de Resurrección.

Las banderas cada año se quitan, se guardan, "y antiguamente había gente que pedía un trocito, como reliquia, y como símbolo también de protección", añade Luque. Antes, el cambio de bandera lo hacía el romero mayor de la Cofradía de Santa Orosia (patrona de Jaca), pero por cuestiones de seguridad dejó de hacerlo, ya que no puede subir cualquiera hasta la torre de la Catedral.

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