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El búnker de Amazon resistiría hasta un diluvio

La compañía tramita los proyectos de sus tres centros de datos de Aragón, en los que invertirá 572 millones para garantizar sus servicios en la nube ante cualquier incidencia.

Son naves industriales para alojar, fundamentalmente, equipos informáticos, pero su diseño y funcionamiento se asemeja más a un búnker a prueba de fallos. Los tres centros de datos que Amazon Web Services (AWS) empezará a construir este verano estarán blindados ante intrusiones y las medidas de seguridad serán extremas para acceder a su interior, con todo minuciosamente diseñado para evitar cualquier interrupción de los servicios informáticos en la nube que presta a sus cientos de miles de clientes.

La multinacional norteamericana ya ha presentado al Gobierno de Aragón la ingente documentación de los proyectos de los complejos que construirá en solo tres años en El Burgo de Ebro, Villanueva de Gállego y Huesca. La inversión directa llegará a los 572 millones de euros, aunque la previsión es llegar a los 2.000 en un plazo de diez años cuando se equipen por completo conforme crezca la demanda.

Para hacerlo posible, AWS ha optado por aplicar la misma tipología de construcción del resto de sus instalaciones repartidas por el mundo. "Ofrece muchas ventajas, incluyendo tiempos de diseño y construcción más rápidos, cadenas de adquisición de equipos más robustas y la capacidad de centralizar las actividades de operación y mantenimiento", reconoce la compañía, que acometerá la obra civil en dos fases.

Cada uno de los centros incluirá dos edificios de procesamiento de datos que suman más de 43.000 metros cuadrados y un puesto de guardia de seguridad, que tendrán garantizado en todo momento el suministro eléctrico básico gracias a generadores diésel de emergencia.

La cuestión eléctrica es crítica para AWS, que prevé que cada uno de los complejos requiera hasta 100 megavatios cuando funcionen a pleno rendimiento. Ante semejante potencia, que supera a la de la planta de Opel, el suministro final será en alta tensión "para satisfacer las crecientes necesidades".

400 kilómetros de fibra óptica

Otra de las cuestiones fundamentales es la fibra óptica, que conectará los tres centros entre sí y distribuirá los datos a los clientes. La compañía se beneficiará de la infraestructura existente en ambas provincias, aunque invertirá casi 18 millones en reforzarla con el fin de tener dobles conducciones «altamente robustas y de alta velocidad». De este modo, si se produjera un corte accidental de uno de los cableados nunca se interrumpiría el servicio.

Esto será posible gracias al tendido de 400 kilómetros en canalizaciones subterráneas, cuyos nuevos tramos se empezarán a ejecutar dentro de un mes, según los planes de la empresa. Será la actuación que antes acabe, ya que toda la red estará lista antes de que finalice el año.

El uso de tantos servidores informáticos obligará a disipar el calor generado, aunque Amazon incide en que solo con la aportación del aire exterior se podrá refrigerar la mayor parte del año. "El aire caliente se extrae por ventiladores y en invierno se reciclará parte en la sala de datos para evitar temperaturas bajas", añade el proyecto.

Con tantos equipos eléctricos, su aislamiento frente a inundaciones es igualmente clave. Para ello, la misma consultora de ingeniería que colaboró en el diseño del Pabellón Puente, Arup, ha previsto que las instalaciones sean capaces de soportar un diluvio: sus redes de tuberías podrían responder ante lluvias con un periodo de retorno de 25 años (59 mm/h) y la parcela no se encharcaría siquiera si las precipitaciones alcanzaran el peor de los escenarios, el del periodo de retorno de 100 años (81 mm/h). Para ello, se dispondrá de un tanque de laminación.

Igualmente, se ha previsto un tanque de almacenamiento de agua para su bombeo a la red de las dos naves en caso de que se genere un incendio.

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