Aragón

accidentes de tráfico

El mejor mes de agosto de la década hace que las muertes en carretera caigan un 31% este verano

Los accidentes de tráfico se cobraron diez vidas en julio, pero el mes pasado solo hubo que lamentar dos fallecidos.

El camionero ha fallecido tras volcar con su camión.
Las secundarias se han cobrado este año 31 vidas en Aragón, una de ellas en este accidente en Sádaba.
DPZ

El pasado mes de agosto fue el mejor de toda la década en lo que a accidentes de tráfico se refiere, con tan solo dos personas fallecidas en las carreteras de Aragón. Ello ha contribuido a cerrar una gran campaña de verano, puesto que el número de muertes en el asfalto se ha reducido un 31%. De hecho, entre los meses de julio y agosto se registraron una docena de decesos, por los 19 que se contabilizaron en el mismo periodo de 2018.

El dato es muy positivo, pero aún lo es más si se compara con lo ocurrido este verano en el resto del país, donde también se ha producido un recorte significativo de la siniestralidad, pero donde la caída del número de fallecidos ha sido del 15% (220, 40 menos que la anterior campaña estival).

A los buenos resultados de este verano ha contribuido sin duda el importante descenso de los accidentes mortales registrados en la provincia de Huesca, en la que los nuevos tramos de la autovía A-23, principal acceso al Pirineo, han reducido no solo los históricos atascos sino también la cifra de fallecidos al volante. Así, de los ocho que se registraron en la campaña estival de 2018 se ha pasado a tres. Los únicos accidentes con víctimas mortales se produjeron el 10 de julio en Hostal de Ipies, donde el choque de un camión y una furgoneta se cobró la vida de una persona, y el día 30 del mismo mes en Candasnos, donde fallecieron un hombre y una mujer en una colisión en la N-II. Durante el pasado agosto no hubo que lamentar ninguna muerte en las carreteras altoaragonesas.

La mejoría no ha sido tan importante en la red viaria de Zaragoza, en la que se ha pasado de nueve a siete muertes este verano. Y tampoco ha habido avances en Teruel, en cuyas carreteras se han contabilizado dos fallecidos, los mismos que en la anterior campaña.

31 muertes en las secundarias

La DGT está haciendo un gran esfuerzo para concienciar a los conductores sobre la necesidad de extremar las precaución a la hora de circular por carreteras secundarias. De su peligrosidad dan buena prueba los siniestros registrados a lo largo del año en Aragón, ya que de las 36 muertes acumuladas entre el 1 de enero y el 31 de agosto, 31 se han producido en vías con un único carril por sentido. De hecho, en autovías y autopistas solo se han contabilizado cinco fallecidos, tres de ellos en la A-2.

Los tramos sin desdoblar de las conflictivas N-II y la N-232 también se han vuelto a cobrar un alto precio en vidas, con cuatro fallecidos en el primero (con accidentes mortales en Peñalba, Pina de Ebro y Candasnos) y uno en el segundo (Pedrola).

Una de las medidas que podría haber contribuido también a las buenas cifras de este año es la reducción de la velocidad en todas las carreteras sin desdoblar: de 100 a 90 kilómetros por hora. En Aragón, este cambio obligó a sustituir la señalización en 918 kilómetros (491 en tramos de la provincia de Teruel, 241 en la de Huesca y 186 en Zaragoza).

La medida se hizo efectiva a partir del 29 de enero de 2019. Y como recordaba recientemente en HERALDO el jefe provincial de Tráfico en Zaragoza, José Antonio Mérida, entre febrero y julio se denunció por exceso de velocidad en carreteras convencionales de Aragón a 1.138 vehículos. La presión sobre aquellos que pisan en exceso el acelerador aumentará este otoño, cuando la DGT estrene su nuevo dron para multar desde el aire.

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