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Aragón

política

PSOE y CHA ultiman un pacto de investidura y traspasan toda la presión a Podemos

Soro anuncia que el acuerdo con 50 medidas para apoyar a Lambán está listo y lo someterá en breve al comité nacional.

José Luis Soro (CHA) comunicó a Javier Sada que está a punto de alcanzar un acuerdo de investidura que permitirá sumar tres votos más para Javier Lambán. Más tarde espera negociar la entrada de CHA en un gobierno de coalición.
José Luis Soro (CHA) comunicó a Javier Sada que está a punto de alcanzar un acuerdo de investidura que permitirá sumar tres votos más para Javier Lambán. Más tarde espera negociar la entrada de CHA en un gobierno de coalición.
Mónica Fuentes

CHA está dispuesta a apoyar la investidura de Javier Lambán y a negociar, después, su entrada en el Gobierno. Los nacionalistas y los socialistas tienen prácticamente listo un acuerdo que incluye 50 medidas y que será sometido en breve a votación en el comité nacional. Con este pacto, el bloque PSOE-PAR, de 27 diputados, suma tres más, y traspasa toda la presión de la investidura a Podemos. "En este momento no podemos enredar ni tensionar hasta que se rompa la cuerda. Es el momento de ser maduros y responsables", advirtió el presidente y portavoz de CHA, José Luis Soro.

La ronda de contactos que mantuvo ayer el presidente de las Cortes, Javier Sada, con los portavoces de IU, PAR, Vox y CHA dejó más certezas de las esperadas. Muy claros estaban tanto el ‘no’ rotundo que Vox dará a Javier Lambán como el apoyo incondicional que el PAR le brindará. La incógnita que se despejó es el contenido de la negociación que mantienen PSOE y CHA, en la que Soro confirmó que hablan poco de sillones y mucho de programas.

Insistió, además, en la "obligación" de PSOE, CHA, Podemos, PAR e IU de "cooperar para garantizar la gobernabilidad de Aragón". Los nacionalistas se han centrado en avanzar en un acuerdo, que esperan cerrar "de forma inminente", en el que han tomado como punto de partida el pacto de investidura que sellaron con el PSOE hace cuatro años. Es un documento paralelo al acuerdo programático que rubricaron Lambán y el aragonesista Arturo Aliaga. El de CHA incluye cuestiones que para el partido "son importantes", aunque es "pragmático" pues "no se puede ser sectario, sino que hay que ser práctico", insistió Soro.

Su apoyo a la investidura de Lambán no será "un cheque en blanco", y los nacionalistas retomarán la negociación para entrar en el Gobierno después. La opción de CHA es seguir formando parte de ese gobierno aragonesista y de progreso, pero sin imponer su presencia en el ejecutivo para apoyar la investidura. No podía ser más claro Soro a la hora de señalar el camino a seguir a Podemos, que no avanza en la negociación con el PSOE por su exigencia de formar parte de un gobierno que estará integrado, al menos de inicio, por PSOE-PAR.

El portavoz de CHA recordó la importancia de evitar unas nuevas elecciones: "La gente no lo entendería, sería un fracaso de los partidos implicados".

El acuerdo a cinco, a pesar de los avances, resulta complicado. Mucho se tendrá que esforzar el PSOE de Lambán para intentar tejer un programa de gobierno que engarce las peticiones del PAR con las de CHA, IU y, si avanza la negociación, de Podemos.

Aliaga volvió a dejar claro que el candidato al que apoyará es Lambán, tras las negociaciones que han permitido fijar unas "bases programáticas" para cerrar un "gobierno central y moderado", dos condiciones en las que el aragonesista insistió. Consciente de que necesita a la izquierda para sumar mayoría, dejó la puerta abierta a "analizar" la posibilidad de incluir alguna cuestión en el documento que pactó con el PSOE, porque el texto "no está cerrado".

Recordó que el acuerdo PSOE-PAR no se ha limitado de forma exclusiva al Gobierno de Aragón, sino que ha permitido avanzar en la "estabilidad" y la "gobernabilidad" de la Diputación de Teruel y varias comarcas, un camino que no conviene "desandar para hacer cosas raras".

El PAR huye de los extremos

El portavoz aragonesista se mantuvo firme en su decisión de huir de los extremos, tanto de los que están en contra del Estatuto de Autonomía como de los que rechazan "el Pacto del Agua o la interconexión eléctrica con Francia". Abogó, de nuevo, por un gobierno "de moderación, de centro" porque el PAR, defendió Aliaga, "no puede estar en un lugar si no se cumplen los principios básicos de lo que ha sido el partido en sus 42 años de historia". Personalmente, tiene la conciencia muy tranquila. "Estoy plenamente satisfecho de la decisión. El tiempo valorará si se ha acertado o no. No lo hago por contentar a unos y fastidiar a otros. Es por coherencia, por sentido común y por el futuro de Aragón", aseguró.

Cuando finalice la negociación del PSOE con Podemos, CHA e IU, Aliaga aseguró que se negociará un "programa de gobierno" basado en su acuerdo con Lambán, aunque en realidad hay encima de la mesa al menos otros dos documentos paralelos. No cerró la puerta a que CHA entre en el futuro en el Gobierno, ni a que se negocie conceder a Podemos cargos de segundo nivel aunque recordó que "antes de cabras, corral". Sí lanzó un mensaje a los partidos que utilizan a "listos" o "sabiondos" de fuera a la hora de negociar. "En Aragón, con nuestra historia de pactos y concordia, no necesitamos que nos vengan a dar lecciones. Cuanto menos influencia haya, mejor", aconsejó.

Vox pide celeridad

Totalmente claro tienen los tres diputados de Vox el sentido de su voto. Dirán "no" a Javier Lambán". Es más, David Arranz, su portavoz, pidió una mayor celeridad: "Las negociaciones deben terminar y dedicarnos a nuestras obligaciones". Anunció que "Vox hará una oposición formal, correcta, con firmeza, pero respetando la educación y las buenas formas".

El candidato de IU, Álvaro Sanz, garantizó a Sada su "firme voluntad" de trabajar para que no presida Aragón un candidato de la derecha. De momento, la posición de IU "no es cercana al voto favorable" a Lambán, aunque se han registrado avances ya que venían de una "discrepancia absoluta". La negociación, en esta ocasión, es más compleja que en 2015, por la presencia del PAR. Aún así, Sanz quiso dejar claro que IU no negocia con los aragonesistas, sino con el PSOE, que es el partido que debe decidir qué grado de contradicción puede asumir.

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