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Una empresa aragonesa, pionera en telemedicina veterinaria

Vetoclock pone en contacto a profesionales de la veterinaria con especialistas de todo tipo de áreas, desde dermatología o trauma, hasta oncología o neurología, para ayudarles en la resolución de casos clínicos.

clínica veterinaria
La empresa aragonesa Vetoclock es pionera en telemedicina veterinaria.
Pixabay

Las nuevas tecnologías han cambiado nuestra manera de enfrentarnos al mundo. Lo que hace unos pocos años suponía un derroche de tiempo y esfuerzo, ahora se puede resolver a través de internet en cuestión de segundos. Desde los trámites administrativos -hoy en día casi todo se gestiona de manera telemática-, hasta la comunicación -un océano ya no supone una barrera relacional, basta con enviar un tuit o un whatsapp-, pasando por el comercio o la prestación de servicios. Son muchos los campos profesionales que se han beneficiado de esta interconexión que ofrece el entorno digital, incluso algunos tan complejos y ‘físicos’ como la medicina o la veterinaria.

En este contexto nació hace ocho años la empresa aragonesa Vetoclock, una compañía pionera en España que ofrece un servicio de telediagnóstico veterinario a clínicas, hospitales y universidades. Su plataforma digital pone en contacto a profesionales de la veterinaria con especialistas de todo tipo de áreas animales, desde dermatología o trauma, hasta oncología o neurología.

“La idea surgió como una manera de conseguir ayuda para los veterinarios que no tienen los medios suficientes o que están en lugares lejanos”, comenta Pablo Gómez Ochoa, fundador de Vetoclock y profesor de Veterinaria en la Universidad de Zaragoza especializado en ecografía. En sus comienzos como investigador y docente, en los que se formó en Estados Unidos e Inglaterra, el veterinario se centró en el desarrollo clínico y descubrió que la rama de apoyo veterinario podía ser “provechosa”. “Recibía 30 o 40 emails al día de compañeros que me pedían consejo sobre diferentes casos y pensé en abrir un canal que los veterinarios pudieran usar para resolver dudas, así que le di un disgusto a mi madre y pasé de funcionario a autónomo montando mi propia empresa”, recuerda Gómez Ochoa.

El funcionamiento de la plataforma de Vetoclock es sencillo: el veterinario selecciona la especialidad en la que necesita apoyo y carga todos los datos del caso en la plataforma, adjuntando las pruebas clínicas, el historial de la mascota y toda la documentación necesaria para el análisis por parte del experto, que puede incluir imágenes o grabaciones realizadas al animal. Este último evalúa el caso en menos de 48 horas y emite un informe de diagnóstico con recomendaciones de tratamiento, resolviendo todas las dudas planteadas por el veterinario.

De esta manera, una pequeña clínica con recursos limitados puede contar con el respaldo de un equipo de expertos veterinarios para resolver casos que requieren una mayor especialización, bien por su complejidad o por su excepcionalidad. “En España estamos sufriendo la entrada de grandes grupos, mientras que las clínicas pequeñas y medianas no tienen los medios suficientes para competir. Nosotros las ayudamos a que no pierdan clientes por que los tengan que derivar a clínicas más grandes. Les ofrecemos un respaldo profesional”, explica el veterinario.

Entre las especialidades más demandadas por los usuarios de Vetoclock se encuentra el diagnóstico por imágenes, especialmente la lectura de TAC y escáner, pero también la medicina interna o la neurología. Cuando la empresa echó a andar, solo eran cuatro las especialidades en las que ofrecía soporte: ecografía, ecocardio, citología y analítica. Ahora ya son 22 y su servicio ha traspasado fronteras. Además de dar apoyo a veterinarios de toda España, también lo hace con clínicas de Portugal, Inglaterra, Latinoamérica y Estados Unidos, y su objetivo es seguir creciendo por Europa y América, así como llegar hasta Japón.

Aunque sus pacientes más comunes son los perros y los gatos, la compañía también trabaja con casos de animales exóticos como tortugas, cobayas, iguanas o periquitos, y ha incorporado a su cartera de servicios varias especialidades equinas. Solo desde 2018, el equipo de expertos de Vetoclock ha resuelto más de 5.000 casos en España. Además, su función no se limita a dar respuesta a un caso clínico, sino que ofrece formación y aporta un “bagaje científico” que sirva a los veterinarios para casos futuros.

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