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Protocolo para actuar en Urgencias ante una sospecha de maltrato infantil

La niña de 4 años que ingresó en la uci tras una presunta paliza sigue ingresada en el Hospital Infantil de Zaragoza.

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Aumento de las condenas por maltrato infantil
Elena Rodríguez

El Gobierno de Aragón tiene un protocolo establecido muy exhaustivo para atender posibles casos de maltrato infantil, como el de la niña de 4 años que permanece hospitalizada en el Infantil de Zaragoza tras recibir una presunta paliza de su madre y la pareja de esta. El Grupo de Homicidios de la Policía Nacional ha detenido a ambos como presuntos responsables de las graves lesiones. La menor ingresó con varios golpes en la cabeza y tuvo que ser intervenida de urgencia. La juez ha decretado el ingreso en prisión de la madre y su compañero sentimental.  

Una guía práctica aborda la detección e intervención en situaciones de maltrato infantil desde el Ejecutivo autonómico. El documento es fruto del interés y de la preocupación compartida por los Departamentos de Salud y Consumo, y de Servicios Sociales y Familia del Gobierno de Aragón por la protección de los menores. Recoge las pautas para asesorar a quienes en su labor diaria pueden intervenir en la detección, cuidados, información y apoyo a los niños y adolescentes víctimas de malos tratos. Su objetivo fundamental es ofrecer una atención sanitaria integral y unificar las actuaciones de los profesionales sanitarios del Sistema de Salud de Aragón, tanto de Atención Primaria como de Atención Especializada.

Existen señales que alertan a los profesionales sanitarios de un posible caso de maltrato infantil, como la presencia de cicatrices, heridas, quemaduras que aparecen repetidamente o que en la exploración observan que están en distinta fase evolutiva. También dolores recurrentes a los que no se encuentra causa evidente o ausencia de los cuidados médicos básicos. Médicos y enfermeros pueden detectar comentarios del niño sobre falta de cuidados, de alimentación u observar a menores que están sucios, con falta de higiene corporal, vestidos de forma inadecuada en atención a la climatología. Pueden, además, percibir pudor inexplicable en la exploración física, sobre todo en la genital o una actitud excesivamente vigilante. O lo que denominan hospitalismo inverso: el niño, antes retraído y taciturno, durante el ingreso cambia y se muestra cariñoso, alegre, y con aparición de juego.

Para que una situación se considere urgente se deben dar los siguientes criterios: que la salud o seguridad básicas del niño se encuentren seria y directamente amenazadas como consecuencia de la acción u omisión de los padres o cuidadores o que no exista una figura familiar o de apego que pueda hacerse cargo o proteger al menor.

El protocolo incide en los factores de riesgo y señales de alerta de maltrato en distinto ámbitos sanitarios. En los Servicios de Urgencias Hospitalarios, se activa la intervención inmediata por profesional. En este caso, se lleva a cabo la intervención médica que requiera, recogiendo información complementaria al síntoma físico que el niño presente. La metodología consiste en la exploración física, la observación de la conducta del menor y la interacción de padres y niño y una entrevista a los progenitores durante la exploración.

En el supuesto de que la salud y seguridad del menor se vean amenazadas, el centro sanitario se pone en contacto con el Servicio Especializado de Protección de Menores y se remite un parte de lesiones al Juzgado, si procede.

En el supuesto de que se detecte que existe maltrato pero no requiriese una protección urgente se realiza una interconsulta al trabajador social del hospital, que se archivará en la historia de urgencias. Se remite también la hoja de notificación del maltrato infantil a los Servicios Sociales Comunitarios de Referencia. Toda la información se remitirá al centro de Atención Primaria que corresponda.

Los tipos de maltrato infantil que se contemplan en este documento son:

  • Físico.
  • Psíquico (emocional).
  • Negligencia física.
  • Negliencia psíquica,.
  • Abuso sexual.
  • Explotación laboral.
  • Corrupción.
  • Maltrato prenatal.
  • Abandono.
  • Síndrome de Münchausen. 
En el caso del maltrato físico, los indicadores más frecuentes son: lesiones cutáneo-mucosas, oculares, quemaduras, osteo articulares, mordeduras, lesiones viscerales o alopecias traumáticas.

Otro caso de maltrato infantil que conmocionó a la sociedad fue el de la pequeña Naiara. La menor, de 8 años, falleció en un hospital de Zaragoza en julio de 2017 víctima de las gravísimas lesiones que supuestamente le provocó su tío.

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