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Aragón

economía

¿Cómo funcionan las pensiones de viudedad?

La cuantía media en Aragón es de 740,68 euros al mes, según los datos de febrero de 2019. Solo el 3% de los beneficiarios son hombres.

Los mayores aragoneses viven, casi en exclusiva, de su pensión.
Los mayores aragoneses viven, casi en exclusiva, de su pensión.
Luis Giménez

Más de 56.000 aragoneses percibían en febrero de 2019 la pensión por viudedad. Esta prestación, gestionada por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, nació con el objetivo de que la mujer mantuviera unos ingresos mínimos tras el fallecimiento de su marido. Todo ello en una época en la que la mayoría no tenía un empleo fuera del hogar con lo que poder acceder a una prestación de jubilación. En la actualidad, la mujer se ha incorporado al mercado laboral (aunque todavía con importantes desigualdades relacionadas con el salario, las opciones de ascenso e incluso el acceso a determinados puestos) y, con esta nueva tendencia, el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, valoró que se deberían realizar algunos ajustes en la prestación por viudedad. Una postura que, menos de 24 horas después, fue negada por la titular de Trabajo. 

Este miércoles, Magdalena Valerio ha dejado claro que el Gobierno "no tiene ninguna intención de modificar a la baja las pensiones de viudedad", sino que lo que quiere es seguir incrementándolas, sobre todo las más bajas. Estas declaraciones han llegado tras las dudas y la incertidumbre despertadas por los comentarios de Granado, quien apostó por que las pensiones de viudedad no fueran compatibles con determinados niveles de renta del beneficiario y que, en el caso de que el fallecido fuera el que menos cobrara, esta prestación tuviera fecha de caducidad.

No obstante, también puntualizó que lo razonable es que se mejoren las pensiones de muchas mujeres que al perder a su pareja se encuentran con que han perdido estatus y calidad de vida, debido a que normalmente los hombres tienen un salario más elevado. "Cuando un hombre (con un salario superior al de su mujer fallecida) cobra una pensión de viudedad mejora su nivel de renta, mientras que cuando la cobra una mujer (con menos salario) lo empeora en términos de renta familiar", resaltó.

Pero, ¿cómo funciona la pensión por viudedad en España? Hasta ahora, la puede percibir cualquier persona cuya pareja estuviera dada de alta en la Seguridad Social (o tuviera una pensión de invalidez o jubilación) y haya fallecido. Para ello es necesario estar casado, ser pareja de hecho o incluso se puede estar separado o divorciado (siempre y cuando el superviviente no haya formalizado su nueva relación amorosa). Además, la percepción de la viudedad es compatible con cualquier renta del trabajo y se puede recibir con otras pensiones, como la de jubilación o la de incapacidad permanente, siempre que no se exceda la prestación máxima (unos 2.600 euros al mes).

La prestación por viudedad se calcula en función del 52% de la base reguladora. Desde el 1 de enero de este año, este porcentaje aumenta hasta el 60% cuando el beneficiario tiene más de 65 años, no tiene derecho a otra prestación, no percibe ingresos por la realización de trabajos por cuenta ajena o propia y no dispone de rentas de capital mobiliario o inmobiliarios superiores a 7.569 euros anuales. Cuando el beneficiario no tiene otros ingresos o cuenta con cargas familiares se llega al 70%. Estas medidas se adoptaron para mejorar la situación de muchas personas que no tienen otro tipo de retribuciones. Alrededor del 80% de los aragoneses que perciben la prestación por viudedad solo cuentan con estas rentas .

Más de 56.000 pensiones de viudedad en Aragón

Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social y correspondientes a febrero de 2019, un total de 56.096 personas perciben una pensión de viudedad en Aragón: 40.278 residen en la provincia de Zaragoza, 10.197 en la de Huesca y 5.621 en Teruel. La prestación que reciben de media es de 740,68 euros, siendo ligeramente superior en Zaragoza. 

Como en los datos nacionales, la mayoría de los beneficiarios son mujeres (97%). Sin embargo, esta tendencia se va reduciendo cada año. De hecho, en 2018 hubo 4.200 nuevas altas, en las que el 10% correspondían al sexo masculino. “Esta disparidad se explica, principalmente, por la mayor esperanza de vida de las mujeres y la mortalidad de los varones en las edades avanzadas”, puntualizan desde CC. OO. Una percepción que también comparten desde UGT.

Ambos sindicatos recalcan que este hecho, unido a que las mujeres representan un porcentaje más reducido de prestaciones de jubilación, implica una nueva brecha de género. “La principal brecha de género que presenta nuestro sistema de pensiones radica en que la mayoría de las mujeres que disfrutan de una pensión lo hacen como beneficiarias de un tercero, tradicionalmente su marido. Pero aún son una minoría las que tienen reconocida una pensión propia derivada de su carrera profesional”, subrayan desde CC. OO.

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