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Aragón

Sofía Ciércoles: "Tenemos la obligación de movilizarnos contra el cierre"

La alcaldesa de Andorra asegura que el cierre de la térmica en 2020 tendrá un impacto "muy negativo" para la localidad

Sofía Ciércoles, esta semana en el Pignatelli
Sofía Ciércoles: "Tenemos la obligación de movilizarnos contra el cierre"
Oliver Duch

Endesa acaba de anunciar que cerrará la térmica en 2020 poniendo punto final a 70 años de presencia en Andorra y borrando de un plumazo 500 empleos directos. ¿Cómo encajó la noticia?

Todavía no la he encajado. Además, me indignan las formas de la empresa para dar a conocer la noticia. Me enteré por los medios de comunicación. Tuve que llamar a Endesa para que me confirmara la información. Me dijeron que no han presentado la solicitud de cierre, pero que lo harán pronto.

¿Qué consecuencias tendrá para Andorra?

Es un duro golpe. Un mazazo. Se ha empezado la casa por el tejado. Deberíamos haber construido unos cimientos sólidos para una transición justa y no al revés: cerrando la central que genera mucho empleo primero para luego buscar las alternativas. No ha habido un plan de desarrollo capaz de atraer proyectos empresariales. Hemos creado polígonos industriales con el Miner para que lleguen empresas pero ningún plan para captarlas.

¿Por qué no se ha hecho?

Los deberes no se han hecho por dejación absoluta. Hay que mantener la actividad de la central hasta que se garantice el empleo alternativo. Es contradictorio decir que luchamos contra la despoblación y mientras tanto cerramos la central y perdemos 500 empleos sin alternativas sobre la mesa. Mi indignación es total.

¿Qué futuro se avecina para Andorra?

El impacto del cierre será muy negativo. Los ciudadanos debemos exigir a quienes gobiernan alternativas y a la vez emprender. Pero la incertidumbre sobre el futuro genera miedo. No sabemos qué va a pasar.

¿Qué papel ha jugado el Gobierno central en esta crisis?

El PP hizo dejación de sus funciones muchos años, pero las primeras palabras de la nueva ministra, Teresa Ribera, fueron que el carbón no tiene futuro. Así vamos mal. La DGA no puede permitir el cierre de la central sin poner sobre la mesa alternativas de futuro.

¿Cómo afectará el cierre al Ayuntamiento?

Por tener la central, el Ayuntamiento percibe 2,2 millones de euros de impuestos sobre un presupuesto total de 7 millones. Es una aportación importantísima para mantener los 140 trabajadores municipales y unos servicios envidiables. Gracias a la central, hemos sobrevivido a la crisis y nuestra deuda es cero.

¿Peligra esa bonanza?

Claro. Y el territorio no se lo merece. Estamos ante el resultado de privatizar sectores estratégicos. Endesa ha obtenido un beneficio importante con los recursos de la zona y ahora no deja nada. Es injusto que se vaya sin que ese beneficio repercuta en Andorra. Necesitamos proyectos para diversificar la economía y no depender de un monocultivo.

¿Pero hay tiempo para atraerlos a solo año y medio del cierre?

Tan importante como el tiempo es la voluntad política. No podemos permitir que se agote el plazo sin hacer todos los esfuerzos. Tenemos que luchar.

¿No tira la toalla de poder compensar la pérdida de empleos?

Tiene que haber salidas. Si quieren cerrar la térmica, que busquen alternativas empresariales. Hay dos vías de trabajo: alargar la vida útil de la central para tener más tiempo y traer proyectos compensatorios. La central cesará su actividad, pero debería hacerlo más allá del 2020. Nuestra propuesta es llegar hasta el 2030, cuando se hayan generado otras actividades para que nuestros vecinos se puedan quedar.

¿Por qué no hay alternativas después de la llegada de fondos Miner, del FITE y de los planes locales de desarrollo?

El ladrillo entró en crisis y eso perjudicó a Andorra, que en 2008 tenía pleno empleo con importantes empresas en los polígonos industriales vinculadas a la construcción. Incluida una cementera que se paralizó a punto de terminarse por el estallido de la burbuja inmobiliaria. La crisis cerró muchas industrias aquí.

¿Endesa ha estado a la altura debida en la atracción de empresas que diversifiquen la economía?

No. Ha colaborado, pero no en la medida que correspondería a sus beneficios por su actividad en la zona. No es justo que con esos beneficios abandone Andorra como lo va a hacer.

¿Debería el Gobierno rechazar la solicitud de cierre?

Sí, mientras no haya alternativas laborales. El carbón autóctono debe encajar en el mix energético hasta que haya alternativas.

¿Se plantea movilizaciones contra un cierre sin alternativas?

Desde luego. Apuesto por ello. Tiene que haber una movilización social para que se perciba el impacto tan negativo para la comarca. La sociedad debe dar un paso adelante. El Ayuntamiento apoyará a los sindicatos, que deben abanderar la lucha. Estaremos allí. Es nuestra obligación.

La recta final de su mandato será muy difícil, una dificultad agravada por su delicado momento personal tras recibir amenazas de muerte a través de dos oleadas de pintadas.

La legislatura ha sido dura desde el inicio. IU gobierna el Ayuntamiento con cuatro concejales y ha habido un bloqueo sistemático del resto de grupos. Ahora se suman también las amenazas, que tienen una motivación política. No favorece mi estado de ánimo. No tendría que malgastar mi tiempo en denunciar las amenazas. Pero desde la primera pintada, tramité la denuncia y seguí trabajando. Tengo que liderar Andorra, lo haré y seguiré luchando por su futuro. Esperaba que el cierre de la térmica llegara más tarde, por el bien de Andorra.

¿Qué le dirá a la ministra cuando visite Andorra?

La animaré a que reconsidere el cierre y valore los efectos que tendrá, muy negativos.

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