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Los cirujanos generales de Quirónsalud contestan a las dudas sobre lipomas y hemorroides

Los doctores Guillermo Pola y Eloísa Villarreal han respondido a las consultas recibidas en Heraldo.es.

Médico, doctor.
Los especialistas de Quirónsalud Zaragoza contestan a las dudas de los lectores.
Unsplash

Los doctores Eloísa Villarreal y Guillermo Pola, cirujanos generales del hospital Quirónsalud Zaragoza, han contestado a las preguntas que los lectores han enviado al consultorio médico de Heraldo.es sobre el lipoma intercostal y las hemorroides inflamadas.

Para un diagnóstico más concreto, los especialistas recomiendan la visita a un médico.

Lipoma intercostal

Pregunta del lector: Buenas noches. Hace una semana me extirparon un lipoma intercostal, profundo, de 3 cm. He tenido un gran hematoma e inflamación en la zona. Con el paso de los días siento dolor debajo de las costillas. El hematoma y la inflamación han mejorado bastante, sin embargo el dolor va en aumento. ¿Cuál puede ser la causa? 

Respuesta del doctor Guillermo Pola, cirujano general: En cualquier intervención quirúrgica, sea cual sea su naturaleza, se produce una agresión sobre los tejidos del organismo que puede generar lo que llamamos dolor postoperatorio. Este tipo de dolor se debe a la manipulación propia del acto quirúrgico (sección de estructuras, tracción de tejidos, lesión de ramas nerviosas…) que conlleva la liberación de una serie de sustancias que activan la cascada del dolor.

El dolor postoperatorio suele ser agudo, predecible y, normalmente, autolimitado en el tiempo, ya que su aparición va ligada a la respuesta inflamatoria que forma parte del proceso de cicatrización normal de los tejidos del organismo sobre los que se ha actuado quirúrgicamente. En el desarrollo de este tipo de dolor influyen algunos factores como son el tipo de cirugía, la región afectada, la técnica anestésica empleada, los cuidados postoperatorios y las complicaciones que puedan surgir, sin olvidar que cualquier dolor es considerado una experiencia subjetiva que está condicionada por distintos agentes interrelacionados.

Entendiendo que experimentar dolor sobre una zona intervenida se considera normal en el contexto del proceso inflamatorio que genera la propia agresión quirúrgica, en numerosas ocasiones es necesario tomar analgésicos para mitigar ese dolor, siempre siguiendo las recomendaciones de su médico o cirujano.

No obstante, y aunque el dolor postoperatorio local puede considerarse normal en este tipo de intervenciones, su persistencia en el tiempo y a pesar del cumplimiento adecuado de la analgesia prescrita, hace recomendable la valoración por parte de su cirujano para descartar complicaciones adicionales que puedan explicar un dolor mantenido e incluso de intensidad creciente (infección de herida, hematomas, intolerancia de las suturas utilizadas, alteraciones en la cicatrización…).

Hemorroides inflamadas

Pregunta del lector: ¿Las hemorroides inflamadas producen dolor? ¿Cuál es el método para extraerlas? 

Respuesta de la doctora Eloísa Villarreal, cirujano general: Las hemorroides no complicadas no suelen producir dolor. Si duelen es porque hay un proceso inflamatorio en el que aumentan de tamaño los paquetes hemorroidales produciendo dolor y finalmente, en ocasiones, trombosis en los vasos que componen las hemorroides.

El tratamiento de base cuando las hemorroides están inflamadas es con antiinflamatorios (Ibuprofeno/Enantyum) para bajar la inflamación combinados con analgésicos (Metamizol/Paracetamol) para controlar el dolor mientras dura el episodio, combinado con baños de asiento con agua caliente varias veces al día, ya que el anillo anal es un músculo y cunado hay patología anal que produce dolor, se contrae, aumentando la congestión vascular. Esta aplicación de agua caliente periódica durante el episodio hemorroidal relaja progresivamente esa contractura muscular.

También es muy importante la reducción del paquete hemorroidal si hay mucosa interna prolapsada a través del anillo anal. Consiste en introducirla manualmente, “empujarla” al interior del canal anal para que no se estrangule con la contractura del anillo anal.

Cuando las hemorroides presentan trombosis y se evidencia un trombo bien formado, el paciente se puede beneficiar de la apertura del paquete hemorroidal para evacuar el trombo y así paliar el dolor de forma más temprana, aunque no en todos los casos está indicado.

Habitualmente un episodio de inflamación bien tratado suele durar de 2 a 5 días aproximadamente, notando una mejoría progresiva a lo largo de los días. Por lo tanto, cuando las hemorroides están inflamadas el tratamiento no es 'extraerlas'. Ya vemos que lo que se extrae es el trombo, en ocasiones.

Cuando las hemorroides se complican de forma frecuente y no se controlan con las medidas habituales que ya hemos explicado en otras ocasiones es cuando hay que plantearse el tratamiento definitivo, que puede consistir en la extirpación del tejido según la cirugía tradicional o el tratamiento con radiofrecuencia (Rafaelo®) en el que se reduce de forma significativa el flujo de irrigación a los paquetes hemorroidales, resultando igual de eficaz y menos doloroso que la cirugía convencional.

Es importante consultar con el especialista para hacer un buen diagnóstico y aclarar dudas sobre cada caso concreto.

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