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Gastronomía

#quédateenaragón

Huesca es patrimonio, gastronomía, naturaleza y aventura

Este verano descubre los tesoros desconocidos de la capital oscense, la ciudad que tiene la suerte de estar cerca de todo. 

La capital oscense es el centro neurálgico de una provincia con una riqueza natural y paisajística sin precedentes. Dinámica, moderna y desconocida por muchos. Huesca esconde multitud de tesoros que descubrir durante las vacaciones de verano, las cuales serán diferentes este año, pero que podrán llegar a ser muy especiales.

Huesca posee una privilegiada situación que le permite estar cerca de todo. Tiene a tan solo una hora el marco impotente de las montañas del Pirineo y, hacia el sur, a tan solo 30 minutos, las estepas subdesérticas de los Monegros. Ofrece al turista un contraste extremo entre paisajes, climas y diversidad de ecosistemas. Lo que convierte a esta ciudad en el mejor enclave para alojarse y disfrutar de Aragón.

Una vez en la capital oscense, hay muchos tesoros que descubrir en la ciudad, gastronómicos y patrimoniales, por ejemplo. Huesca cuenta con dos restaurantes con sendas estrellas Michelin, en una cocina con productos de la tierra que permiten saborear la Comunidad gracias a los platos más espectaculares. Dentro de las recetas tradicionales predominan los platos de antaño, los que se hacían para combatir el frío de la tierra, los de la cocina de las abuelas aragonesas. Y estos platos se pueden degustar tanto en los establecimientos de comida tradicional y casera de la capital, como en los restaurantes más distinguidos por las rigurosas guías mundiales de gastronomía

Huesca es una ciudad llena de leyendas y de historia, que atesora un rico pasado milenario y acoge a cada visitante como si de un oscense más se tratase. Su configuración urbana y sus cortas distancias permiten pasear y disfrutar de sus calles, parques, plazas y de su casco histórico. Precisamente en este centro es donde descansan monumentos dignos de visitar como la catedral, un edificio gótico cuyo retablo mayor, soberbio ejemplo de escultura renacentista española, esculpido en alabastro por Damián Forment, representa la Pasión de Cristo. Otra de las paradas obligatorias es la iglesia y el claustro de San Pedro El Viejo, que fueron construidos en el siglo XII y constituyen uno de los conjuntos más importantes del románico aragonés. La portada está decorada con un hermoso crismón, símbolo trinitario característico de este estilo arquitectónico. En uno de los flancos del edificio se alza una imponente torre hexagonal. De este antiguo monasterio se conserva el claustro románico que a su vez alberga el panteón de los Reyes Alfonso I el Batallador, y Ramiro II el Monje.

Aunque, uno no debe abandonar la capital oscense sin pasear por la plaza Navarra y adentrarse en el famoso Casino, perderse por sus muchos parques, los que conforman el pulmón de la ciudad, o visitar la basílica de San Lorenzo y el convento de San Miguel

Naturaleza y aventura 

Huesca también es naturaleza y aventura. El color verde representa la trama urbana de la ciudad, que se caracteriza por disponer de singulares parques, como el de la Universidad, el de las Olas, el parque Miguel Servet o el cerro de San Jorge. Uno puede perderse por estos jardines sin necesidad de hacer grandes desplazamientos. La ciudad cuenta con una superficie total de zonas verdes superior a 90 hectáreas y más de 10.000 árboles en las calles. Además, se organizan muchas rutas en bicicleta por las inmediaciones de la ciudad. 

Pero no todo queda ahí, se puede ampliar la aventura, a poco más de 40 minutos desde la capital se encuentran los impresionantes Mallos de Riglos, donde poder disfrutar de una auténtica aventura con la familia. Una vez en la comarca La Hoya de Huesca, es el momento de viajar a la Edad Media adentrándose en el castillo de Loarre, que descansa en la montaña como la fortaleza románica mejor conservada de Europa. Asomarse a los Mallos de Agüero o visitar un sinfín de pueblos cercanos con encanto e historia que jalonan a una ciudad enclavada en plena naturaleza. 

Desde cualquier punto de España la capital oscense está bien conectada gracias a la autovía, las carreteras en perfecto estado y el AVE. Una muestra de la calidad de vida con la que cuenta gracias a todos los servicios y equipamientos necesarios para asegurar una estancia agradable y variada, acorde con las necesidades de ocio del visitante. Sin olvidar que Huesca es una ciudad tranquila y sin aglomeraciones para asegurarse un turismo seguro.

“Huesca, más allá de tu imaginación” es el slogan de la campaña que ha puesto en marcha el Área de Turismo del Ayuntamiento de Huesca durante este verano para animar a los turistas a elegir la capital oscense como lugar de estancia durante sus vacaciones.

-Ir al especial #QuédateenAragón.

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