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Cinco pueblos mágicos para visitar en Aragón este invierno

Incluidos en la red de 'Pueblos Mágicos de Aragón', son destinos ideales para hacer una escapada y conocer sus maravillosos entornos naturales, así como perderse en sus calles.

Este es uno de los pueblos aragoneses incluidos entre los mágicos de España
Este es uno de los pueblos aragoneses incluidos entre los mágicos de España
Laura Uranga

Desde los incluidos en la lista de 'Los pueblos más bonitos de España' hasta los que pertenecen a la red de pueblos mágicos de nuestro país, lo cierto es que la cantidad de rincones especiales que tenemos en Aragón parece no tener final. Este invierno no puedes perderte estos cinco pueblecitos de Huesca, Zaragoza y Teruel que son tan encantadores como pintorescos, y es que parecen sacados de cuento. Eso sí, hay que ir bien abrigado, porque algunos de ellos por estas fechas alcanzan temperaturas que te dejarán helado. No obstante, no dejan de ser muy atractivos para una escapada en diciembre.

Orihuela del Tremedal, un pueblo de altura en Teruel

Ubicado en la Sierra de Albarracín, su “apellido” se debe a la existencia en su territorio de un buen número de turberas (tremedales), y forma parte de los Montes Universales. Por el municipio de Orihuela del Tremedal discurre el río Gallo, afluente del Tajo, que nace precisamente en el pueblo. En su término municipal se alza la máxima altura de la Sierra del Tremedal, el monte Caimodorro, con 1.936 metros de altitud.

Aquí podrás ver los sorprendentes ‘ríos de piedra‘ que esconde la sierra del Tremedal, uno de los más grandes que existen en el mundo. En su patrimonio destaca, además, la monumental iglesia de San Millán, uno de los ejemplos más bellos y mejor conservados de estilo barroco en Aragón.

La mágica villa de Ayerbe, en Huesca

Esta villa es mágica por muchas cosas, entre otras, porque Felipe V le otorgó los títulos de 'La Noble y Fidelísima Villa de Ayerbe'. Se sitúa al pie de una colina sobre la que se asientan la ermita de San Miguel y los restos de su castillo árabe. Por sus calles observamos magníficas casonas y palacetes así como otras construcciones entre las que destacan la iglesia de San Pedro, del siglo XVI, antiguo convento de Dominicos, o dos hermosas torres: una románica del siglo XII, perteneciente a la antigua colegiata; y la del Reloj, es uno de los emblemas de la localidad.

Esta localidad de Huesca fue hogar del Nobel de medicina Santiago Ramón y Cajal, donde pasó la mayor parte de su juventud. Ayerbe nos transmite el encanto y la riqueza natural del Prepirineo.

El pequeño y bonito pueblo Linares de Mora

Situado en la Comarca Gúdar-Javalambre, es un pequeño pueblo con 300 habitantes a más de 1300 metros de altitud que está rodeado de montañas y próximo a las pistas de esquí de Valdelinares. Este es uno de sus mayores atractivos, pero no el único. Su patrimonio natural es muy abundante y de gran calidad y su conjunto urbano esconde rincones mágicos, incluido el rincón del beso.

En su entorno apacible y tranquilo destacan los pinares y las setas que se dan al abrigo de estos, siendo las llanegas y los níscalos o rebollones los más abundantes. Y alberga, también, el río Linares, cuyo barranco es un punto de interés fluvial ya que su estado de conservación es excelente. Además, Linares de Mora forma parte de los destinos Starlight de Gúdar-Javalambre, por lo que es un destino ideal para contemplar estrellas.

Broto, en pleno corazón de los Pirineos

Esta pequeña población de la Comarca del Sobrarbe, se sitúa en la falda del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en pleno corazón de los Pirineos. El río Ara atraviesa este precioso pueblo pirenaico formando dos barrios que están unidos por un puente gótico destruido durante la Guerra Civil. Y sus alrededores nos ofrecen excursiones tan bonitas como la que nos lleva a la espectacular cascada de Sorrosal.

Entre sus construcciones destaca la Casa del Valle, con su torre defensiva del siglo XVI, que sirvió de cárcel durante varios siglos. Y otro de los atractivos turísticos de Broto es su iglesia de San Pedro Apóstol, que data del siglo XVI.

Uncastillo, una villa de realengo

Esta bonita localidad de Zaragoza forma parte de la comarca Histórica de las Cinco Villas. Está asentada sobre un pequeño valle a 662 metros de altitud y cercada por los ríos Riguel y Cadenas. Su estructura urbana se apiña alrededor del castillo, que regala una imagen muy emblemática del pueblo gracias a su emplazamiento: alzado sobre la peña Ayllón.

Uncastillo cuenta con varias iglesias románicas y un extraordinario patrimonio artístico, fiel reflejo de la importancia que tuvo la villa en tiempos pasados. Su espectacular judería está formada por laberínticas calles, a través de las cuales podemos contemplar la belleza de su caserío y degustar su sabor medieval en cada rincón.

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