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aragón es extraordinario

Aniñón actúa como fuente de inspiración

Marga Altolaguirre, actriz, cantante y directora, ha cambiado San Sebastián por esta localidad de base agrícola, amplia actividad asociativa y espléndido mudéjar.

Igueldo por El Estecillo, la Concha por el pantano del Niño Jesús, la Bretxa por la calle de Fernando el Católico o la calle Mayor por la subida a la iglesia. Para Marga Altolaguirre, directora, productora, dramaturga cantante y actriz, cambiar San Sebastián por Aniñón ha supuesto, además de estos cambios físicos, otras variaciones que van más allá de lo externo. "Quería tener una etapa más de escritura, en la que pudiera gestar algún proyecto y me ha atraído la tranquilidad", reconoce sentada en un poyo de la principal plaza de la localidad. A sus 38 años, esta licenciada en Arte Dramático también es profesora de yoga, además de ser responsable de M. A. Laborategia –centro de formación, producción, exhibición e investigación teatral– y de una productora de teatro.

"Lo que me atrae es poder tener descanso del ajetreo de la ciudad. Mi día a día allí es entrar a las 9 de la mañana y salir a las 9 de la noche". Desembocar en esta localidad de la comarca Comunidad de Calatayud no es una casualidad; a este lugar le unen lazos familiares y los rincones de la memoria. "Mis abuelos son de aquí y cuando era pequeña, con mi abuela y mi madre, veníamos todos los veranos; tengo buenos recuerdos y amigos de la infancia", reconoce. El primer paso para instalarse lo dio hace cosa de un año, cuando estando de visita en un balneario con su madre le planteó pasar por el pueblo".

Esa parada llegaba después de «mucho tiempo desconectada» y desencadenó lo que ya es una realidad. "Siempre habíamos venido de alquiler y siempre habíamos querido comprar una casa, hasta que al final he sido yo. Fue verla y decir: a lo mejor me da eso que necesito". "Me volví a acordar de aquella época tan feliz y es como si hubiera reconectado con aquel momento", detalla. A finales de junio, cuando acabaron las restricciones de movilidad tras el estado de alarma y la desescalada, Marga optó por llegar al pueblo. "De momento estoy a matacaballo y tengo que andar entre allí y aquí. Poco a poco", asume.

Además de mantenerse al frente de aquellos dos negocios, Marga tiene previsto dinamizar, más si cabe, la vida cultural de la localidad y desarrollar parte de su actividad. "Quiero crear un grupo de teatro, montar una pequeña obra, y durante el invierno impartir clases de yoga", apunta, como también hizo en Ser Calatayud. Por el momento, las sensaciones son positivas: "Nada más llegar se apuntó mucha gente a las clases y han preguntado por el teatro. Ha sido muy rápido y veo que la gente tiene ganas", destaca.

Sin embargo, Marga se queda con todo lo que le va aportando estar en este entorno, especialmente con los gestos de sus vecinos. "Es maravilloso que te dejen una caja de melocotones en la puerta o que te ayuden a plantar un pepino porque no había tenido huerto en mi vida", confiesa. Asimismo, indica que "todo esto, que te den melocotones o cerezas, te lleva a descubrir lo que hay detrás, el trabajo que implica, el esfuerzo y lo frágil que es, porque una tormenta se puede llevar lo que has hecho".

Mientras estudia las medidas del espacio donde impartirá las sesiones, reconoce que ya ha recorrido algunos puntos cercanos, como el Moncayo, pero que se queda con uno en particular: la sierra de Aniñón.

CLAVE

Centro social. El edificio proyectado como centro de día se reconvertirá en centro social y acogerá las clases. Para ello se tienen que ultimar algunos detalles que están ya en proceso. 

ANIÑÓN

Comarca. Comunidad de Calatayud.

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay que tomar la A2 hasta el desvío a la N-234 en dirección Soria. Una vez por esta vía, tomar el desvío hacia Aniñón.

Alojamientos. En la localidad se despliega una amplia variedad de alojamientos turísticos: apartamentos, casas rurales o fondas.

Servicios. Bares, tiendas, carnicerías y un amplio abanico de servicios que mantienen muy alto el nivel de actividad en el pueblo.

Cooperativa Niño Jesús. Se trata del músculo económico de la localidad, ya que abarca desde fruta de industria, de mesa, bodega, aceite y frutos secos. El vino Estecillo y sus cerezas son dos de sus puntales, unidos a cultivos en fase experimental.

Rutas para disfrutar a pie. Enclavado en plena sierra de la Virgen, el Estecillo (también denominación de un monte), el pantano del Niño Jesús, el antiguo embalse, el arroyo del Fresno, carrascas, pinares son elementos que se pueden observar en las rutas cercanas.

Iglesia de la Virgen del Castillo: muestra espectacular del mudéjar

Vista en contrapicado de la iglesia de la Virgen del Castillo.
Vista en contrapicado de la iglesia de la Virgen del Castillo.
J. M.

Dominando todo el casco urbano de la localidad se encuentra el templo dedicado a la Virgen del Castillo, que se encuadra en las iglesias fortaleza, propias de los lugares de frontera. En su caso, se levantó como templo mudéjar en el siglo XIV pero se fue ampliando y reformando en el XVI, conservando su torre. Destaca su gran hastial de ladrillo y el patio que la precede, recuerdo de su origen como baluarte defensivo. Además de su exterior, el interior del edificio es un espacio para detenerse. Cuenta con un retablo renacentista y se pueden observarlas capillas del Rosario y del Santísimo Misterio. "Es una joya", detalla M.ª Paz Gaspar, responsable de la biblioteca y guía turística local. "Nos encontramos con un templo que cambia completamente del exterior, mudéjar, al interior con elementos barrocos y renacentistas", indica, mientras apunta al gran valor de la capilla del Misterio.

Panadería Arévalo: negocio centenario subido a la innovación

La panadería de Aniñón tiene fama en toda la comarca.
La panadería de Aniñón tiene fama en toda la comarca.
J. Macipe

El pequeño despacho de la Panadería Repostería Arévalo, en la calle Fernando el Católico, vende variedades de pan, repostería, bollería y pastelería; se van los ojos y cautiva al olfato. El negocio lo gestiona M.ª Ángeles Embid, de 63 años, a la que acompañan sus hijas. "La fundó la abuela de mi marido Ángel y su hermano Francisco, luego la gestionaron ellos y luego la asumí yo; siempre ha estado en la misma ubicación".

Durante esta trayectoria, ya centenaria, su actividad se ha visto marcada por la innovación, la adaptación y la personalización. "En un día normal tenemos 30 variedades de pan, que no es habitual en muchos obradores: gallego, de chía, sin sal…", señala. A eso se le unen bizcochos, tortas, magdalenas de todas las variedades (con pepitas de chocolate, cabello de ángel, fruta o vino), mantecados, pastas pastelería e incluso pizzas.

Además de su actividad en el municipio, también cubren Cervera de la Cañada y Torralba de Ribota. "El servicio que damos va más allá del producto. Durante el confinamiento, con tanta población envejecida, dábamos un servicio diario, a domicilio y con atención telefónica. Para vender una barra, llamábamos para ver qué tal estaban. Eso no es solo el puro negocio", defiende.

Su buen hacer, además de llegar a los pueblos de alrededor, también les sirve para llegar fuera de las fronteras aragonesas. "Hay mucha gente del pueblo que viene para vacaciones que viven en el País Vasco, Madrid y Barcelona y mandamos nuestros productos. También nos han hecho encargos desde Galicia", apunta. Y aunque les define su variedad, una de sus piezas, los Arevalillos –pasta crujiente de almendra y aceite de oliva virgen de Aniñón con un toque de chocolate– destaca en los recetarios de pastas de té de España.

La caja de Arevalillos, un manjar.
La caja de Arevalillos, un manjar.
J. M.
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