Despliega el menú
Viajes

Gastronomía

Aragón

Enoturismo adaptado a la vendimia y a los nuevos tiempos

Las rutas del vino de Aragón (Borja, Cariñena, Calatayud y Somontano) organizan actividades y visitas a bodegas, aunque ahora éstas centran sus esfuerzos en la uva.

Vista aérea de la experiencia de vuelo de la ruta de la Garnacha.
Vista aérea de la experiencia de vuelo de la ruta de la Garnacha.
Ruta Garnacha

Es época de vendimia y, aunque las bodegas ahora centran sus esfuerzos en el trabajo que les reportará beneficios para el resto del año, siempre hay un hueco para el enoturismo. Y es que las actividades turísticas relacionadas con el vino son cada vez más populares y las cuatro rutas de Aragón se superan cada año para ofrecer nuevas experiencias a los amantes del vino.

En la Comunidad son cuatro las entidades que coordinan las propuestas de enoturismo: la ruta de la Garnacha (en el Campo de Borja), la de Calatayud, la de Campo de Cariñena y la de Somontano, en Barbastro.

Con el actual panorama sanitario, las actividades se han tenido que adaptar a la nueva situación y, según indican desde las rutas del vino, las bodegas se esfuerzan por organizar propuestas al aire libre. Además, en época de vendimia, lo más común es que solo las más grandes mantengan las visitas y catas habituales.

Viñedos del Campo de Borja.
Viñedos del Campo de Borja.
Ruta Garnacha

Sobrevolando las tierras del Moncayo con la ruta de la Garnacha

Escuela de Vuelo 1903 es la propuesta que la ruta de la Garnacha, en el Campo de Borja, ofrece para esta temporada. La actividad consiste en un vuelo de algo más de una hora, durante la que se sobrevuela el Moncayo en ultraligero. Campos de trigo, viñedos, árboles, ríos y diferentes pueblos podrán contemplarse durante el trayecto, que es para un solo pasajero y cuyo precio es de 150 euros.

Saliendo desde Trasmoz, desde las alturas se podrá ver el Monasterio de Veruela y, poco después, la localidad de Talamantes. Ambel, Bulbuente y Borja también se contemplarán a vista de pájaro y, como protagonistas del paisaje, los viñedos, campos de olivo y la vegetación de ribera del río Huecha. Tras superar el humedal de La Estanca y, una vez en tierra, la actividad concluye con una cata de vinos Denominación de Origen Campo de Borja. Además, el pasajero recibe un bono para consumir y visitar Conservas Lores, una empresa familiar ubicada en Bureta y dedicada a la producción artesanal de, entre otros productos, espárragos con D. O. de Navarra.

“El objetivo de esta experiencia es dar a conocer el territorio desde otro punto de vista. A través del vuelo, podemos ver desde otra perspectiva cómo el paisaje se humaniza, con los trabajadores llevando a cabo la vendimia”, explica Roberto Regueiro, gerente de la Asociación para la Promoción Turística de La Ruta de la Garnacha.

Junto con esta actividad, de las siete bodegas que componen la ruta, dos se pueden visitar durante estas semanas de vendimia. Una es la de Bordejé, en Ainzón, cuya visita es gratuita aunque se requiere reservar cita previa. La otra es la de Palmeri Sicilia, en Tabuenca. En este caso el precio de la visita es de 5 euros.

Un viñedo en altitud de Calatayud.
Un viñedo en altitud de Calatayud.
Ruta Vino Calatayud

Viajes para grupos reducidos en el bus del vino de Calatayud

La ruta del vino de Calatayud espera retomar su bus del vino después de la vendimia, para los meses de octubre o noviembre. La actividad, que se tuvo que paralizar en marzo con el confinamiento, se plantea ahora para grupos más reducidos. Así, en lugar de las 55 personas aproximadas que caben en un autobús, desde la entidad se plantean ofrecer viajes con solo 20 plazas. “Queremos que sea una propuesta atractiva y segura, además de no masificar las bodegas”, explica Miguel Arenas, gestor de la ruta del vino de Calatayud.

Unas bodegas que actualmente centran sus esfuerzos en la vendimia, motivo por el que, en algunos casos, se han paralizado temporalmente las visitas. De cualquier manera, se puede contactar con ellas para más información. Las integrantes de la ruta son San Alejandro (en Miedes), la de Castillo de Maluenda, la de Esteban Castejón (en Ibdes), Langa (en Calatayud) y Virgen de la Sierra (en Villarroya de la Sierra).

Además de las visitas a bodegas, el enoturismo en esta zona ofrece otras experiencias, coordinadas por Viajes Jalón. La agencia organiza paquetes casi a medida, con distintos precios según lo que el cliente pida. Algunas de las propuestas combinan el vino con la práctica de golf o el termalismo.

Otras instituciones que forman parte de la ruta del vino de Calatayud, como el Museo municipal de la localidad o el de la Denominación de Origen están abiertos para su visita. Éste último, solo los fines de semana.

El Centro de Interpretación del Ferrocarril de Cariñena relaciona el tren con el vino.
El Centro de Interpretación del Ferrocarril de Cariñena relaciona el tren con el vino.
Ruta del vino Cariñena

Siete bodegas para visitar en la ruta de Campo de Cariñena

Siete de las bodegas que forman parte de la ruta del vino Campo de Cariñena están disponibles para su visita. Algunas prácticamente no han cerrado sus puertas al enoturismo, como es el caso de Grandes Vinos. Situada en Cariñena, esta bodega ofrece visitas individuales y de grupo, incluyendo un recorrido guiado por la nave de crianza y una degustación final. La duración de la actividad es de una hora aproximada y el aforo se ha limitado a 25 personas. El precio es de 4 euros y los pases son de lunes a viernes a las 16.00 y los domingos a las 11.30 y a las 13.00.

Otras bodegas han adaptado sus propuestas enoturísticas a las nuevas circunstancias y a la época de vendimia. Care, por ejemplo, acaba de retomar la actividad turística en sus instalaciones y ofrece una cata de vino premium pero la visita a la bodega no está disponible.

Hacienda Molleda ofrece visitas guiadas para grupos a la bodega y al viñedo, lo mismo que Tierra de Cubas, en este caso solo los fines de semana. Ignacio Marín organiza recorridos por las instalaciones de La Soledad, situada dentro del casco urbano de Cariñena, y Dominio de Longaz también ofrece visitas a demanda. La bodega familiar de Heredad Ansón, en la localidad de Muel, permanece abierta al público.

Junto con las visitas a bodegas y viñedos, parte del atractivo enoturístico del Campo de Cariñena está en el Centro de Interpretación de Ferrocarril. Abre los domingos, de 10 a 13.00. “Es único en España y su visita resulta muy interesante por la relación tan estrecha que tuvieron antiguamente el tren y el vino”, explica Carmen Gracia, gerente de la ruta del vino Campo de Cariñena.

La bodega Laus organiza este sábado un día de vendimia.
La bodega Laus organiza este sábado un día de vendimia.
Laus

Un día de vendimia en bodega Laus, en el Somontano

En plena época de vendimia, bodega Laus, integrante de la ruta del vino Somontano, quiere compartir este proceso con los visitantes y organiza para este sábado un día en el viñedo. La actividad incluye un paseo por los campos para conocer de primera mano las variedades de uva y las características de la vid. El visitante podrá recoger el fruto con sus manos para, después pisar la uva y probar los primeros mostos. La jornada terminará con la cata de tres vinos de la bodega con aperitivo. El precio de la actividad es de 25 euros y comienza a las once de la mañana en las instalaciones de Barbastro.

Otras bodegas de la zona han reorientado parte de su oferta enoturística para proporcionar actividades al aire libre, no solo por contribuir a una mayor seguridad, sino porque también, como explica Clara Bosch, gerente de la ruta del vino Somontano, “es lo que el público demanda ahora”.

Es el caso, entre otras, de la bodega Enate, con su propuesta El Bosque de Hierro, que consiste en un paseo por el viñedo Los Valles para degustar el primero de los vinos al aire libre, junto a la escultura que da nombre a la experiencia.

La oferta enoturística del Somontano incluye también experiencias que combinan el vino con otras actividades cotidianas, como ir de tapas y hacer turismo por Barbastro o pasar un fin de semana en pareja con alojamiento y spa. Además, esta ruta del vino es la primera en España en ofrecer una opción familiar que incluye dos noches en un apartamento, la visita a una bodega con cata de vino (y de mosto, para los peques) y otra actividad a elegir entre una granja aventura, una quesería o un centro de arte rupestre.

Apúntate a la newsletter de turismo y recibe en tu correo una selección de propuestas para viajar y descubrir la comunidad aragonesa.

Etiquetas
Comentarios