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aragón es extraordinario

En Tramacastilla de Tena ganan los buenos

La localidad, que depende administrativamente de Sallent de Gállego, mantiene un envidiable atractivo para el turismo aventurero en verano e invierno

Tramacastilla de Tena es magnética a diversas alturas. En la zona de la Partacua se hace esquí de travesía en invierno. La pista que sube hasta allá, bien acondicionada, tiene barrera a pie de monte, en la salida del pueblo. Se compra ahí mismo, pero hay que llevar monedas (de uno o dos euros: en el bar contiguo son amables, pero sus reservas de cambios son limitadas) para completar el pago de siete por vehículo que cuesta hacer la subida de manera motorizada: coche, moto o quad, con un ticket de validez única que debe canjearse en el mismo día de la expedición. Esta misma ruta cuesta 10 euros si el fin de la excursión es micológico. Para residentes o visitantes frecuentes hay otra opción más interesante: en las oficinas municipales de la Entidad Local Menor Tramacastilla de Tena se puede solicitar un bono anual para el acceso motorizado a la pista y la recogida de setas, aunque hay que tener en cuenta que con nieve no se puede subir en vehículo por esa pista con fines turísticos.

Hay muchos premios arriba, pero uno de los más interesantes es, sin duda, el ibón de Tramacastilla o D’as Paúles. Es un paseíto si se hace a pie o en bici de montaña; andando son hora y tres cuartos a paso cómodo, sin forzar, aunque eso siempre depende de las piernas que se traigan a la excursión. En bici se tarda una media hora, contando con algún tramo de pie a tierra para el excursionista medio por la aparición de pendientes demasiado elevadas; la mayor exigencia, por cierto, está al principio.

Un sinfín de opciones

La estudiante de Medicina Teresa Rueda vive en Zaragoza, pero lleva a Tramacastilla en el corazón tras muchas estancias veraniegas e invernales. Además, los paseos son un placer para ella, y el ibón de Tramacastilla un sitio ideal para relajarse, mirar alrededor y volver a enamorarse de un entorno único. “Desde el ibón pueden hacerse además muchas excursiones, dependiendo de las fuerzas y del tiempo con el que se cuente”. Los premios para la vista empiezan desde abajo: la peña Telera en el horizonte es una visión fantástica en verano e invierno. Conforme se va subiendo, la propia sierra de la Partacua va revelando su perfil completo, casi desafiante hacia sus osados retadores en plena remontada de la pista. Cuando se alcanza la Corona del Pinarillo ya no queda nada para el ibón; los neveros a los lados del camino son otro espectáculo desde que caen los primeros copos, a finales de otoño, hasta mediados o finales de abril.

No todo es caminar en el término. Las paredes calizas de la peña Bubón también atraen a los incondicionales de la escalada vertical; no en vano hay una treintena de vías marcadas, de dificultades diversas, con la Peña Telera y la Sierra Tendeñera como testigos de las proezas trepadoras.

No se puede olvidar a Tenapark. En los últimos inviernos se han organizado actividades diversas en las inmediaciones del refugio de la Partacua, desde mushing (trineos tirados por perros) a excursiones nocturnas en motos de nieve e incluso construcción de iglús, además de remonte en vehículos 4×4, pernoctas en refugio de montaña... activa desde 2011, la firma aventurera (tenapark.com) ha extendido sus actividades al verano con parapentes individuales y biplaza.

Tierra de migas a la pastora, que premia el arrojo de los andarines

Carlos y Rosa son los dueños de Casa Patro, templo de las migas en este valle y lugar de referencia por todo el Pirineo (tiene sus rivales por Ansó, entre otros) de esta deliciosa comida de aprovechamiento ideada por los pastores, que en cada casa tiene su receta y secretos. Cuando José Antonio Abós y Josefina Escartín –hoy jubilados y octogenarios, aunque siguen pasándose por el local a tomar un café y darse un capricho– comenzaron con el reto, ya tenían muy claro cuáles iban a ser sus puntos fuertes.

“Casa Patro –detalla Carlos– lleva 36 años; comenzaron mis padres y cogimos el relevo nosotros cuando se retiraron. Las migas de pastor son, sin duda, lo más típico nuestro, junto con la carne a la brasa. Tenemos hogar de leña y se nota al probarla. Abrimos el año entero: solo descansamos en noviembre; hay temporadas flojas, como mayo-junio y finales de octubre. La pandemia ha cambiado las previsiones de este año, pero la verdad es que nuestra clientela es fiel y suele traer gente, además”. Dentro de los postres caseros hay otras dos presencias estelares; la tarta de queso, que se hace al horno, y el tiramisú.

Tramacastilla tiene bien surtido el cupo de restauración, y Carlos aclara que dentro de la lógica rivalidad por la atención del cliente, se llevan muy bien entre todos. “Somos siete restaurantes aquí y unimos fuerzas en varios empeños; en septiembre se suele hacer cada año un encuentro centrado en las migas, aunque este año no ha podido ser por la misma razón que ha parado casi todos los eventos que involucran a cierto número de gente en el mundo, la pandemia”. Casa Blasco, Hotel Mariana, Tasca Berchiles, Restaurante La Era, Mesón Lavedán y el Hotel El Privilegio (cuyo restaurante se sale un poco de la línea general en cuanto a riesgo) conforman el grueso de la oferta local en restauración, que hace de Tramacastilla un paraíso ‘gourmet’.

El Tren Valle de Tena, una atracción turística que no pasa de moda

En este año atípico, el tren turístico que recorre el monte con salida y llegada junto a la iglesia de Tramacastilla de Tena comenzó su andadura (rodadura, perdón) el 10 de julio. Un recorrido de algo más de dos horas que incluye paradas para estirar las piernas y poner a trabajar las cámaras; pasa por Sandiniés y el ibón de Tramacastilla, y sigue ruta por las inmediaciones de Peña Telera y el Bosque de Pino Rojo y Haya que linda con el Parque Faunístico Lacuniacha de Piedrafita. Se pasa por el Bosque del Betato y el Barranco y Puente de Gorgol antes de regresar a Tramacastilla. Además de paisajes para quitar el hipo y avistamiento de fauna singular, la experiencia es toda una aventura en sí misma. En septiembre tiene salidas a las 11.30 y 16.30 los días 11, 12, 13, y solamente una salida (11.30) los días 16, 23 y 30; la actividad sigue en octubre y los dos primeros días de noviembre. Información: 677 58 31 51.

TRAMACASTILLA DE TENA

Comarca. Alto Gállego. Pertenece al municipio de Sallent de Gállego.

Cómo llegar. Desde Huesca, su capital de provincia, hay 80 kilómetros por la E-7, la N-260 y la A-136 hasta destino.

Dónde comer y dormir. Hay siete restaurantes en el pueblo (Hotel Mariana, Casa Blasco, Tasca Berchiles, Restaurante La Era de Berdón, Mesón Lavedán, Casa Patro y el Hotel El Privilegio) y otros tantos lugares para pernoctar, la mayoría de ellos con servicio de restauración. las alternativas están desglosadas en la web tramacastilladetena.es.

Patrimonio religioso. La iglesia románica de San Martín data del siglo XII y posee un retablo renacentista del siglo XVI. Por su parte, la ermita de San Juan Bautista es un edificio de finales del siglo XVII.

Cervezas Tensina. La visita a las instalaciones, las catas, las historias... siempre es un buen momento para conocer esta firma artesana y sus variedades: Peña Roya (tostada), Peña Blanca (trigo) y Peña Telera (cítrica, toque amargo). Más info en tensina.es

Artículo incluido en la serie 'Aragón es extraordinario'.

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