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¿En cama bien arropado se duerme mejor?

Tal vez te sorprenda descubrir que peso de la ropa de cama y calidad del sueño están relacionados.

¿Te tapas hasta las orejas con un edredón o prefieres dormir destapado?
¿Te tapas hasta las orejas con un edredón o prefieres dormir destapado?
Pablo Esteban

¿Padeces insomnio? ¿Tienes problemas para conciliar el sueño? ¿Te aburres de contar ovejas y luego madrugas más que los gallos?

Y por otro lado: ¿eres de los que –cuando se puede, que las noches tropicales no ayudan–, gustan de cubrirse hasta las orejas con una tupida manta y un edredón a juego? ¿o prefieres dormir destapado o, como mucho, cubrirte solo con una sábana o una colcha ligera?

Tal vez te sorprenda descubrir que, al parecer, ambos factores, peso de la ropa de cama y calidad del sueño estén relacionados. Al menos eso postula un estudio recientemente publicado. En el mismo, realizado con voluntarios diagnosticados con insomnio, los investigadores constataron que los voluntarios que durante un periodo de cuatro semanas durmieron arropados por mantas lastradas –de entre 6 y 8 kg– experimentaron una notable mejoría en la calidad de su sueño: el insomnio se reducía hasta en un 50%, descansaban mejor y, en consecuencia, se sentían menos fatigados y más activos durante el día. Unos efectos que además se mantuvieron en el largo plazo.

La explicación planteada es que la presión que la manta lastrada ejerce sobre diferentes puntos y zonas del cuerpo –músculos y articulaciones– es equiparable a la aplicada en terapias como la acupresión y los masajes. Una estimulación por presión que aumenta la actividad del sistema nervioso parasimpático y disminuye la del simpático, lo que se traduce en una mayor relajación del organismo.

Como ya se ha dicho, el estudio se centró en pacientes diagnosticados con insomnio -es decir, casos severos- pero, ¿puede que dormir bien cubierto por una gruesa capa de manta y edredón también ayude a mejorar el descanso nocturno de las personas a las que simplemente les cuesta conciliarlo o duermen poco?

A fin de comprobarlo, y especialmente si eres de los que, como yo, te sientes representado por el 'interrogatorio' del arranque –y aprovechando que la llegada del otoño y la entrada de aire polar se presta a ello– prueba a dormir unos cuantos días seguidos bajo un par de tupidas mantas y valora si duermes mejor con esta medida.

Esta sección se realiza en colaboración con el Observatorio de la Ciencia Ciudadana en España, coordinado por la Fundación Ibercivis

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