Despliega el menú
Sociedad
Suscríbete

Heraldo Joven

seguridad

'Sexting', 'nudes', vídeos y su riesgo al compartirlos en redes sociales o chats privados

La manipulación indebida de las fotografías puede suponer hasta 1 año de cárcel.

Compartir o tener fotos de terceros sin su consentimiento puede suponer un delito penal o administrativo.
Compartir o tener fotos de terceros sin su consentimiento puede suponer un delito penal o administrativo.
Pexels

¿Has enviado alguna vez una foto íntima a una persona a la que estás conociendo? ¿Has recibido un 'nude' indeseado o el de un tercero a través de un amigo o amiga? ¿Sabes hasta qué punto estás expuesto practicando 'sexting' o incurriendo en algún tipo de agresión a la intimidad y la privacidad teniendo en tu teléfono móvil imágenes sin el consentimiento de su propietario porque te las ha enviado alguien? 

Estas situaciones suelen darse en chats privados de aplicaciones como Whatsapp, en grupos de amigos o en conversaciones por parejas. Pero, ¿dónde pueden acabar esas fotografías?

¿Se quedan guardados los archivos en las redes sociales?

A diferencia de otras redes sociales, “la información transmitida por WhatsApp no es conservada por un servidor externo a los dispositivos que sea del administrador de WhatsApp” por lo que “no se puede solicitar a WhatsApp Inc. o a Facebook Inc. que certifiquen el contenido de un mensaje; pero puede haber otros sistemas de mensajería instantánea en los que sí se almacene la información en un servidor de la aplicación", indica Daniel Luna, abogado especializado en Derecho de la Privacidad y Nuevas Tecnologías. Por lo que el destino de los archivos intercambiados depende de qué decida hacer con ellos la persona que los recibe. En cambio, en el caso de otras redes sociales. ¿Qué sucede con otras redes sociales? "La historia de Max Schrems es un buen ejemplo para explicar qué sucede en estos casos", añade Luna. Schrems es un activista austriaco que, a sus 24  (2011) creó una asociación llamada 'Europa versus Facebok', y se embarcó en un proceso legal contra esta red social (entre otras), para proteger a los usuarios de lo que había descubierto: que existían decenas de datos recopilados por la red social y no exclusivamente posteados por el usuario, entre ellas, amistades nuevas y rotas, relaciones, mensajes que habían sido eliminados... De esta forma, podía recabar información incluso de personas que no disponían de la red social, si otros usuarios habían mostrado información sobre ellas. El desenlace del juicio supuso la ruptura de acuerdo entre la Unión Europea y Estados Unidos de la transferencia de datos personales en 2015. 

¿Cuál es la conclusión? "No es que tus fotos y tu información sea posesión de Facebook, pero desde que las subas, siempre estarán alojadas en internet, aunque las borres de tu cuenta". Ya no solo depende de las intenciones de la persona que haya recibido los archivos. Tal vez, si alguien los busca, pueda llegar a encontrarlos colgados en la nube.

¿Cómo puede el 'sexting' pasar a ser una actividad de riesgo?

Aunque muchos lo han utilizado durante los meses de aislamiento sin más objetivo que el entretenimiento en pareja, el peligro del 'sexting' reside en los objetivos ocultos que esta práctica puede tener. "El sexting puede utilizarse para almacenar esas fotos, para usarlas para llevar a cabo otro delito, como la pornografía infantil, o para chantajear", explica el abogado. Por ello es muy importante saber cómo practicarlo de forma segura y sin poner en riesgo nuestra intimidad.

¿Cuál es el castigo por compartir imágenes sin permiso?

Veamos un ejemplo de cómo podría violarse el artículo 197 del Código Penal sobre el descubrimiento y revelación de secretos. Imagina que una amiga o un amigo te envía las fotos de otra persona a la que está conociendo o mantiene una relación y que esta misma le ha hecho llegar. Pero esa persona desconoce que tú las has recibido y nunca ha dado ninguna autorización para ser compartidas. En ese caso, tu amigo está atentando contra la intimidad mediante la revelación de datos, comunicaciones o imágenes de una persona, y la privacidad, es decir, al ámbito de la vida privada. "Si, además de atentar contra estos dos derechos, se difunden imágenes o grabaciones que menoscaben gravemente la intimidad personal de una persona, el acto puede constituir un delito penado con cárcel de 3 meses a 1 año. Por otro lado, el mero hecho de guardarlas, sin cederlas, puede constituir una infracción administrativa (que no es lo mismo que un delito) que conlleve una sanción de más de 300.000 euros de multa".

¿Y si me envían fotos que yo no he pedido, puedo ser acusado de algo?

Resulta difícil que alguien decida investigar si tienes tenencia de imágenes sin el consentimiento de su propietario, pero, en el caso de que  suceda, las multas pueden superar los 40.000 euros. "De hecho, en ocasiones, la infracción administrativa (la tenencia de imágenes) puede terminar suponiendo un castigo mayor que el penal (compartirlas)", concluye Luna.

Ante todo recuerda que, en el caso de serlo, es importante saber qué hacer y qué no si eres víctima de acoso o ciberacoso.

¡Únete a nuestra newsletter!

Apúntate a la newsletter de Heraldo Joven y recibe cada semana en tu correo recomendaciones de libros, series, acertijos... y otras propuestas que no te dejarán indiferente.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión