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Calculadoras ilustradas con científicas

Hipatia de Alejandría y Sophie Germain no utilizaron nunca una calculadora, pero ahora, junto a otras científicas, se hacen visibles subiéndose a lomos de este objeto de uso tan cotidiano en las aulas. Doce ilustradoras las han llevado hasta allí.

Calculadoras ilustradas con científicas
Calculadoras ilustradas con científicas

La tarde del 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la ‘Rueda de científicas’ celebrada en el Paraninfo terminó con un regalo sorpresa asociado a un compromiso. Las 40 niñas y 10 niños de primaria que charlaron de tú a tú con científicas y también estas –50 voluntarias ingenieras, físicas, médicas, químicas, biólogas, veterinarias, geólogas, matemáticas, etc. de distintos centros de investigación y empresas– se llevaron a casa una de las primeras calculadoras ilustradas con mujeres científicas. Una completa exclusiva porque ni siquiera han salido todavía al mercado. ¿El pacto asociado? "Investigar quién es la científica dibujada en la carcasa de la calculadora que te ha tocado y contarlo en clase –o en el trabajo–", les pidió Julia Herrero, investigadora del Centro Universitario de la Defensa de Zaragoza y parte de la hiperactiva Iniciativa 11F.

Doce ilustradoras

Once ilustradoras españolas y una portuguesa han participado en este proyecto, puesto en marcha por Casio, escogiendo a la científica que querían retratar. Las matemáticas Hipatia y Sophie Germain fueron elegidas por Conxita Herrero y Laura Liedo. Julia Bereciartu dibujó a Ada Lovelace y Raquel Riba, a Marie Curie. Una artista conquense afincada en Zaragoza, Coco Escribano, hizo pasar a la física británica Jessica Wade por su particular estilo naif, lleno de color. "Tenía claro que quería hacer a una científica actual, con la que los chicos de secundaria que usan estas calculadoras se pudieran ver más reflejados que con referentes más lejanos en el tiempo", explica. Wade es una activista de la visibilización de la aportación de las mujeres en ciencia, "divulga la labor de otras científicas, subiendo sus perfiles a la Wikipedia, de manera que, a través de ella, puedes tirar del hilo y encontrar más mujeres". Estas cinco protagonizan la primera edición del proyecto ‘Women in Science’ que lanzará, el próximo 1 de julio, 38.000 unidades en España.

Calculadoras ilustradas con científicas

Están ya diseñadas las demás, pendientes de permisos de las interesadas o de sus herederos: Ana Galvañ ilustra a Ángela Ruiz Robles, inventora del libro mecánico; Leire Bueno, a la astrónoma Cecilia Payne-Gaposchkin; Nuria Riaza, a la física Chien-Shiung Wu; Ana Juan ilustra a la actriz e inventora Hedy Lamarr; la artista aragonesa Gema Rupérez, a la matemática Maryam Mirzajani; Rita Cortês, a Katherine Johnson, que calculó la trayectoria del vuelo del Apolo 11 a la Luna en 1969; y Cinta Arribas dibuja a la física Donna Strickland.

Rumbo a Zaragoza

Las 120 primeras calculadoras ilustradas llegaron a Zaragoza desde Barcelona, en una mochila llena de cables y pedales. Era viernes y Eloy Bernal viajaba en un coche de alquiler a dar un concierto en la Lata de Bombillas junto a los otros dos componentes del Dark Folk Trío. Bernal, además de músico, es comunicador creativo en la División Educativa de Casio España e impulsor del proyecto ‘Women in Science’. Aunque nació en Barcelona, toda su familia es aragonesa y, a través de conocidos, entró en contacto con las impulsoras de la Iniciativa 11F.

Estaba pletórico: Casio Japón había aprobado un arriesgado proyecto para, el próximo verano, vender las calculadoras científicas con ilustraciones de mujeres en la ciencia: "La idea surge de la injusticia histórica sobre la poca visibilidad que ha tenido la mujer en el mundo de las ciencias, la tecnología, las matemáticas... –explica– y, sobre todo, para dar referentes de científicas a estudiantes españoles de secundaria, a través de un objeto físico, con la idea de que genere conversación y despierte la curiosidad por conocer a estas mujeres".

Había dejado preparada la nota de prensa para lanzar todo el 11F, coincidiendo con la entrega en Zaragoza de "las 120 primeras calculadoras piloto, muestras finales", a las participantes en la ‘Rueda de científicas’. Atrás quedaban meses de esfuerzo y cariño: contactar con las ilustradoras, "tropecientas reuniones para evaluar la inversión y los riesgos comerciales", hablar "con las científicas vivas para conseguir su consentimiento, encontrar a los herederos del derecho a la memoria de las científicas muertas y convencerles de lo genuino de la iniciativa...". Una premisa, "que fue un escollo a superar para la aprobación de este proyecto", era que el precio del producto no se viera encarecido por el hecho de tener una ilustración. Todo había salido bien, pero, mientras sonaban los últimos acordes del concierto, se fraguaba un tsunami: el Facebook de calculadoras de Casio en Japón había publicado un lamentable post que empezaba a viralizar, vendiendo calculadoras rosas ‘for working women’ "que se adapten perfectamente a sus entornos de trabajo". "¿Quizá incluye un botón para calcular la brecha salarial?", preguntaba la gente en Twitter. Las ‘Women in Science’ se vieron obligadas a pisar el freno de su lanzamiento público para evitar parecer oportunistas y contaminarse con esa desafortunada campaña. Pero la avanzadilla de calculadoras ya estaba en Zaragoza.

Bernal espera que la iniciativa siga rodando, con la siguiente hornada de ilustraciones –entre ellas está su favorita: Maryam Mirzajani, si Jan, su viudo, se anima a dar el consentimiento– y con una tercera que podría llevar a las carcasas de las calculadoras dibujos de chavales de secundaria a través de un concurso.

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