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¿Por qué tengo alergia al polen todo el año?

Diversos factores medioambientales contribuyen a que las alergias sean hoy "multiestacionales".

Una abeja recolecta el polen de una flor de almendro.
¿Por qué tengo alergia al polen todo el año?
Efe

Estornudos, asma y picor de ojos son síntomas que acompañan a muchos alérgicos gran parte del año y es que, paralelamente al aumento de la prevalencia de esta enfermedad, una serie de factores medioambientales han ocasionado que la alergia al polen -más propia de la primavera- sea en la actualidad "multiestacional".

"En estos momentos es el ciprés el que está polinizando y causando mayores afecciones, aunque no está siendo este un año especialmente malo", matiza la alergóloga Nieves Segura, especialista del hospital Clínico Lozano Blesa.

?En los últimos años, el polen del ciprés y el del plátano de sombra han multiplicado por cuatro su prevalencia, de modo que de enero a abril los pacientes alérgicos ya sufren los primeros síntomas de la enfermedad.

Estos setos experimentaron una gran "expansión" en la capital aragonesa gracias a las características inherentes a la propia planta, pues se trata de un árbol fácil de mantener, que proporciona bastante sombra en verano y aguanta a su vez temperaturas extremas. "En Zaragoza -precisa la doctora Segura- se han plantado muchísimos plátanos de sombra en los últimos años por avenidas nuevas y diferentes calles". Este hecho, sumado a la contaminación que registran las ciudades, ha potenciado la incidencia del polen en el área urbana. "La prevalencia de las alergias ha aumentado en la ultima década. Y, en concreto, la contaminación producida por los motores diésel ha disparado los diagnósticos de alergia al polen", subaraya esta doctora. Así pues, si hace una década en torno al 20% de los vehículos funcionaban con diésel, en la actualidad son ya más del 70%. 

Cuidado con las gramíneas

A la incidencia del polen de plátanos de sombra y cipreses se suman con la llegada de la primavera las gramíneas y el olivo -responsables de las principales afecciones de mayo a junio-. "En Aragón -precisa Segura- tenemos además la salsola, una planta anual propia de zonas desérticas, que además de en los Monegros también es posible encontrar en Teruel y en Huesca". 

En consecuencia, cada vez más pacientes confunden lo que son los síntomas de una alergia con los de un resfriado o un catarro. "Para ser alérgico, existe una cierta predisposición genética, pero luego te tienes que exponer a un determinado polen para sensibiliarte a él", detalla esta alergóloga. Eso explicaría que el polen de determinadas especies -como el abedul, frecuente en el centro y norte de Europa- no causa aquí mayores problemas de alergias.

Para valorar las diferencias existentes entre las tres provincias, desde la Sociedad Aragonesa de Alergología informan de que han hecho un estudio epidemiológico para ver, entre otras cosas, qué alérgenos son en la actualidad los más relevantes. "De momento, estamos todavía estudiando los resultados, pero observamos que la diferencia es más significativa con respecto a este dato, mientras que el número de afectados es similar en las tres provincias", adelanta la doctora Nieves Segura, presidenta de esta asociación.

Estudio epidemiológico

Las diferencias, por tanto, tienen más que ver con el tipo de polen al que están sensibilizados los pacientes de una y otra zona y la climatología. "Hay pólenes a los que no se les da importancia porque no tienen prácticamente trascendencia clínica en Zaragoza; y, sin embargo, en Jaca o en Albarracín la pueden tener", destaca.

Por otra parte, las afecciones dependen mucho de la climatología, lo que hace que varíen de un año para otro. "El que haya más o menos polen depende de la pluviosidad registrada en otoño e invierno y del tiempo que haga también a lo largo de esta primavera", afirma Segura. No obstante, el cierzo del valle del Ebro es siempre el otro gran enemigo de los alérgicos. 

"El viento hace mucho daño en esta ciudad y más si son días soleados y con viento", subraya la doctora.

Tres remedios "caseros" para las alergias

Aunque la vacuna es el único tratamiento que permite modificar el curso de la enfermedad, más allá de los fármacos que permiten aliviar los síntomas, existen diversos "remedios" naturales que pueden ayudar al afectado a sobrellevar mejor estos meses del año.

Se trata de la ortiga, el helicriso y el grosellero negro. Plantas que se pueden infusionar, pero que también es posible encontrar en diferentes productos de herboristerías. Eduardo Sanz, responsable de La Salud, comparte la filosofía de que toda "situación o patología que uno se encuentra en la vida diaria, tiene su remedio natural para paliar los síntomas". Así, recomienda a los alérgicos diferentes plantas e infusiones depurativas -como el boldo, la alcachofera, el pie de león, la bardana- para disminuir esos síntomas y ayudar a fortalecer el sistema inmune. A todas ellas se sumaría el reishi, un hongo que está ahora muy en boga para tratar cuadros respiratorios.

El ajo, el tomillo, el propóleo, la ortiga, el helicriso y el grosellero negro -entre otros- pueden servir también para preparar diversas infusiones o platos que incorporados a nuestra dieta diaria tengan una acción "preventiva" en el organismo. Lo que sea con tal de estar reforzados ante la llegada de las gramíneas.

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