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Los cines de pueblo, Chomón y Buñuel protagonizan el nuevo número de 'Cabiria'

La revista cinematográfica turolense alcanza sus primeros quince años y trabaja para que Teruel recupere su condición de ciudad del séptimo arte

Segundo de Chomón es analizado de nue vo en la revista.
Segundo de Chomón es analizado de nue voen la revista.
Archivo Cabiria.

La revista ‘Cabiria’ cumple quince años y ha recuperado su doble edición: en papel y en digital. En su último número, recién salido, el 15, hace una doble apuesta: aborda os viejos cines de pueblo, en Teruel, y Segundo de Chomón. Hay otros asuntos importantes: una entrevista con la cineasta calandina y premio Goya Mercedes Gaspar, que pide un museo en Teruel para Chomón, dos artículos sobre Buñuel y un doble recuerdo: a Jaime Fontán (lo evoca Manuel Cristóbal), el hombre del cine en Aragón TV, y a José Miguel Iranzo (escribe Antonio Castellote), el hombre que rodó con Joaquín Carbonell, entre otros muchos temas, dos documentales sobre Labordeta y José Iranzo, ‘El Pastor de Andorra’.

La publicación, dirigida por el profesor y fotógrafo Gonzalo Montón Muñoz, propone en su primera parte un viaje por la memoria cinematográfica del espectador. Fernando Muñoz Lozano explica los cines ambulantes de La Fresneda; Serafín Aldecoa se traslada a Monreal del Campo; Plácido Diez recuerda los ‘Cinema Paradiso’ de Fuentes Claras y Ángel Gonzalvo, profesor y cineasta, viaja a Valderrobres. Todos ellos, en esa convivencia de la historia y la añoranza, evocan salas, películas, actores, programas de mano, proyeccionistas, ecos del cine en el pueblo, algo en lo que también incide José Manuel Marina en su texto: ‘La nostalgia de los viejos cines’, donde uno iba a enamorarse de las actrices pero también de las vecinas.

Segundo de Chomón es objeto de cuatro artículos. Uno de ellos es de Iván Núñez, que aborda ‘Un misterio dentro de una incógnita’. Él ha descubierto que Chomón vivió menos de dos años en Teruel, y que se formó en Valencia y Barcelona. Roberto Sánchez se aproxima a las innovaciones técnicas del mago y pionero; Ana Asión estudia ‘El travelín de Chomon’, una aplicación didáctica multimedia. En su entrevista, Gaspar dice: “El cine es arte de algo que está ocurriendo. Es una carga explosiva y puede dinamitar las mentes”; y de Chomón, entre otras cosas, apunta: “Es el impulsor de diversas mejoras en la industria del cine como el coloreado o el desarrollo del primer ‘travelling’, y un renovador del lenguaje cinematográfico”.

En la sección ‘Miradas’, junto a otros textos, Juan Villalba Sebastián documenta la historia de ‘Las cenizas de Buñuel o la broma final’; para unos reposarían en el monte Tolocha y para otros, como la premio Cervantes Elena Poniatowska, “las cenizas del ateo reposan bajo el alta de la iglesia dominica adherida a la universidad, y los 365 días del año, en varios momentos del amanecer y del crepúsculo, los sacerdotes dicen misa encima de ellas”. Elena Gómez Martínez publica una crónica del IV rally ‘Desafío Buñuel’, artículo que se complementa con ‘García y García. La directora que buscaba aviones’. José Badó retrata a José Luis Garci. Entre otros temas, Javier Hernández-Gracia analiza la película ‘La hija de Juan Simón’ (1935), que Buñuel produjo para Filmófono y que contó con música del oscense Daniel Montorio y el navarro Fernando Remacha. Fue un ensayo de musical de la época.

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