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Ocio y Cultura

La soprano aragonesa María Eugenia Boix, en un concierto histórico en el Palacio Real

Cantó acompañada de un violonchelo stradivarius y la grabación se difunde a partir de hoy por internet

Eva del Campo, María Eugenia Boix y Guillermo Turina, durante el concierto que ofrecieron en el Salón de Columnas del Palacio Real.
Eva del Campo, María Eugenia Boix y Guillermo Turina, durante el concierto que ofrecieron en el Salón de Columnas del Palacio Real.
Patrimonio Nacional

"Si un instrumento de cuerda no suena, queda sordo". Es un adagio antiguo que corre por el mundo de la música clásica pero de cuya certeza no se tienen pruebas científicas. En cualquier caso, los instrumentos más valiosos de España, los stradivarius de las Colecciones Reales, sí se hacen sonar. Con ellos se ofrecen conciertos cada dos meses en invierno y luego descansan en verano. Uno de esos conciertos, excepcional por el marco, los intérpretes y las circunstancias (se celebró sin público durante la pandemia), puede verse a partir de hoy en Youtube gracias a Patrimonio Nacional. En él se empleó el llamado ‘Violonchelo 1700’ de las Colecciones Reales.

La cita tuvo presencia aragonesa, la de la soprano montisonense María Eugenia Boix, y en cierta medida también la del violonchelista Guillermo Turina, nacido en Madrid pero que estudió en Zaragoza y colabora habitualmente con músicos y grupos locales. Junto a ellos, la clavecinista Eva del Campo.

"Cuando me propusieron este concierto –asegura Turina– quise configurar un programa que nos llevara a la Corte de Madrid, donde se escucharon por primera vez estos instrumentos. Probablemente alguna de las piezas que interpretamos se escuchó en la misma sala y con el mismo instrumento a finales del siglo XVIII". Se interpretaron obras de compositores como Literes o Zayas junto a otras como las cantatas ‘¿Quién podrá?, de José de Torres, o ‘Cuando en el Oriente’, de Giacomo Facco, en las que violonchelo y voz dialogan íntimamente.

La soprano aragonesa María Eugenia Boix, en plenitud vocal y artística, brilla con luz propia en el concierto, englobado en el documental ‘Stradivarius 1700. Un sueño real', que se estrena hoy en Youtube. Boix ha vivido un 2020 intenso, con un apretado calendario de actuaciones pero en el que ha tenido que suspender proyectos que le entusiasmaban. Y otros están en peligro: en mayo tendría que ir a Londres con La Grand Chapelle. Mientras, ha aprovechado para abrir escuela en Monzón y "acercar el canto a los chavales". Tiene nueve alumnos de entre 8 y 14 años.

"El concierto se iba a celebrar con un público limitado por la pandemia, pero al final se hizo sin él. Cantar en un escenario como el Salón de Columnas del Palacio Real es algo excepcional porque mentalmente te traslada a otros siglos. Y aún lo es más hacerlo junto a un instrumento que normalmente solo ves en una vitrina". La soprano asegura que disfrutó enormemente la experiencia de cantar junto al ‘Stradivarius 1700’ "por su calidad y calidez". "Es un violonchelo con unos armónicos increíbles, con una proyección tremenda, con un sonido muy rico. Su fama es merecida".

Aún fue mayor la experiencia para Turina. El ‘Stradivarius 1700’ rara vez se usa en conciertos, y Patrimonio Nacional quiso aprovechar este para grabar íntegro el recital y convertirlo además en un documental, el primero que produce hasta ahora.

"Este instrumento, como el resto de los stradivarius de las Colecciones Reales –asegura Lorena Robredo, conservadora de instrumentos musicales de Patrimonio Nacional– los revisa un lutier antes y después de cada concierto y luego todos reciben una revisión en profundidad cada año de un especialista en stradivarius de Nueva York".

"Cuando lo tocas estás un poco preocupado interiormente por hacerlo bien y no causarle ningún daño –subraya Turina–. Pero las precauciones que se toman son muy rigurosas. Yo pude ensayar con él el día del concierto y el día anterior, siempre bajo la supervisión de dos especialistas de Patrimonio Nacional. Es uno de los cinco mejores violonchelos del mundo de esa época. Tiene un sonido muy envolvente y funciona muy bien en todas las tesituras. Está maravillosamente equilibrado. Lo bueno de haber grabado el concierto es que su calidez va a poder ser disfrutada por todo el mundo".

A lo largo de su carrera, Antonio Stradivari fabricó más de 1.000 instrumentos de cuerda, de los cuales han sobrevivido en perfectas condiciones alrededor de 650. El violonchelo 'sin decorar' que se utilizó para el concierto de octubre pasado forma parte del conjunto de instrumentos adquirido en 1772 por iniciativa de Carlos III para ampliar la dotación de la Real Cámara del futuro Carlos IV.

El propio lutier italiano solía decorar con sus propias manos algunas de las piezas que le habían encargado personalidades relevantes: realizaba incrustaciones en marfil en las tapas y llenaba de figuras los clavijeros. De esos instrumentos ‘decorados’ (así se llaman) se conocen 11 en todo el mundo. "Y cuatro de ellos configuran el Cuarteto Palatino de Madrid –señala la conservadora Lorena Robredo, de Patrimonio Nacional–. Entre ellos, además, está el único violonchelo ‘decorado’ que se conoce, así que los españoles debemos estar orgullosos de este conjunto, que es único en el mundo". Originalmente el cuarteto era un quinteto, pero dos violas se ‘perdieron’ durante la Guerra de la Independencia, y solo una de ellas se recuperó mucho después, en 1951.

A esos cuatro instrumentos hay que añadir otro, un violonchelo 'sin decorar', que es el empleado en el concierto de octubre. Se le denomina ‘de 1700’.

"A estas piezas se les da un cuidado exquisito porque somos muy conscientes de su valor patrimonial, histórico y musical –subraya Lorena Robredo–. Procuramos que las condiciones climáticas no se desvíen mucho de una horquilla entre 20-24 grados centígrados para la temperatura, y que la humedad relativa sea constante y se mueva en torno al 50%. Esto último, en Madrid con un clima tan seco, es casi imposible. Pero los instrumentos están adaptados a este clima porque nunca han salido de aquí, así que al final este es su clima ‘cómodo’". 

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