Despliega el menú
Ocio y Cultura

Tercer Milenio

El Museo de Ciencias Naturales impulsa una historia colaborativa de la minería en Aragón

Durante el confinamiento ha pedido a los internautas información y relatos de minas y canteras de las tres provincias

Mequinenza tiene un Museo de la Mina con 1.000 metros de recorrido por una mina de carbón.
Mequinenza tiene un Museo de la Mina con 1.000 metros de recorrido por una mina de carbón.
Laura Uranga

El Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza lanzó hace solo unas semanas un proyecto de ciencia ciudadana y colaborativa con el que quería poner en valor el patrimonio minero de Aragón. Se buscaba recuperar la memoria perdida de las pequeñas explotaciones mineras, al tiempo que generar una especie de exposición permanente ‘online’ sobre minas y minerales aragoneses. La respuesta ha sido mucho mejor de lo que se esperaba. Más de 70 personas han aportado información de distinto tipo, desde la simple ubicación de una mina o cantera hasta el relato personal de sus experiencias trabajando en una de ellas.

«Soy geólogo, y de la visita a algunas minas abandonadas me surgió la idea –relata José Ignacio Canudo catedrático de Paleontología y director del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza–. Vimos además que se estaba perdiendo mucha información y testimonios sobre estos enclaves, y lanzamos la idea durante el confinamiento. Se da la circunstancia, además, que en Aragón hay mucha afición a los minerales, pero no existe una gran colección pública de minerales expuesta habitualmente».

Aragón, contrariamente a lo que popularmente se cree, ha sido territorio minero desde la Historia Antigua. No han existido muchas grandes explotaciones de minerales, pero las pequeñas abundan tanto en Zaragoza como en Huesca y Teruel. Por eso el museo lanzó este proyecto de ciencia ciudadana y pidió todo tipo de información relacionada con las minas, y posteriormente se ha ampliado el requerimiento a las canteras. Desde los nombres y su localización, hasta fotografías y testimonios personales.

«Muchas minas, desde los Pirineos hasta el Sistema Ibérico, son de explotación local y solo son conocidas unos kilómetros a la redonda –apunta Canudo–. Se está perdiendo la memoria y, aunque la gente mayor no es en buena parte usuaria de internet, pensamos que la cuarentena podría venir bien para que los más jóvenes recuperaran los recuerdos de sus mayores y nos los enviaran. En estos días hemos podido elaborar ya una base de datos, que está en continuo crecimiento, con más de 750 ubicaciones de minas y canteras».

La manera de participar es sencilla, basta enviar un correo electrónico con la información de que se disponga (incluidas fotografías), a la dirección electrónica del museo: museonat@unizar.es. La información se comparte tanto en la página ‘web’ del museo como en nuestras redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram).

«Estamos recuperando pequeñas historias, como la de Aguarón, que tiene una pequeña mina de arena cerca del pueblo, arena que tradicionalmente se utilizaba para limpiar pucheros, o la de la mina de hierro más antigua de España, que está en un pueblo cercano a Tarazona».

La segunda parte del proyecto es crear, con la aportación de todos, una colección pública de minerales que se convierta en parte de la exposición permanente del museo.

«En Aragón hay muchos coleccionistas y a veces no saben qué hacer con algunos de sus ejemplares. Nos ofrecemos a recibirlos en donación, porque queremos tener un ejemplar procedente de cada una de las minas y canteras de Aragón», concluye José Ignacio Canudo.

¿Hubo alguna vez oro en las faldas del Aneto?

Una mina en Cerler es el único sitio de Aragón donde se ha encontrado hasta ahora oro. El único sitio ‘oficial’, porque circulan numerosas leyendas sobre minas de oro en el Pirineo aragonés. Hay autores que hablan de que se encontró oro en Ornet, topónimo hasta ahora sin identificar. E incluso a principios del siglo XX se lanzó una postal fotográfica con una vista del Aneto y la leyenda: ‘Noguera Ribagorzana. Aneto y minas del oro’. No se han encontrado hasta ahora vestigios de ello en las inmediaciones del Aneto y, si alguien lo ha hecho, se ha callado el hallazgo.

La historia colaborativa de la minería que ha impulsado el Museo de Ciencias Naturales va a ofrecer, y está ofreciendo ya, numerosos datos curiosos.

Curioseando en los artículos que ya se recogen en la ‘web’ del museo se descubre que en Aliaga hay una misteriosa mina de plata con un recorrido de 28 metros en línea recta, y que al parecer era explotada por franceses a mediados del siglo XVIII y la explotación se abandonó cuando... fueron detenidos.

También, que hay un mineral llamado ‘aragonito’ pero que no tiene nada que ver con Aragón. Fue descubierto en el siglo XVIII en un monte cercano a la localidad de Molina de Aragón (Guadalajara), y un profesor alemán, de la Academia de Minería de Freiberg, propuso darle ese nombre a partir de ejemplares encontrados allí.

De la minería del azufre en Libros (Teruel), se sabe mucho, pero la ‘web’ del museo aporta el testimonio en primera persona, extraído de sus memorias, de Manuel Marqués, que trabajó allí durante décadas, y que habla de condiciones infrahumanas, de «hombres de 40 años que parecían tener 70, llenos de achaques y enfermedades», y de que en las minas estaban empleadas también mujeres, que se ocupaban de clasificar el mineral y envasaban el azufre. «Las mozas que iban a la mina se les conocía enseguida –escribió–, pues en cuanto llevaban un mes en contacto permanente con el azufre ya purificado, es decir, después de fundido y en la sección de envasado, aquel cutis tan ajado de las inclemencias del tiempo y de los trabajos del campo, con arrugas y quemado por el sol, se convertía en un cutis sonrosado y lozano, resaltando los colores naturales de las mejillas, lo que demuestra el uso frecuente que hacen los laboratorios de belleza del azufre».

La ‘web’ descubre historias de ‘llauts’ bajando lignito por el Ebro desde Mequinenza, o del jaspe de Ricla, empleado en numerosas pilas bautismales de todo Aragón.

Etiquetas
Comentarios