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El turolense que creó las cloacas del Estado

Sergio del Molino publica una biografía de Calomarde, el ministro de Fernando VII, al que sitúa entre “lo más oscuro, abyecto y olvidable de la historia”

SERGIO DEL MOLINO / 04-09-2017 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]] [[[HA ARCHIVO]]]
Sergio del Molino ha escrito una biografía de Francisco Tadeo Calomarde
Guillermo Mestre

Sergio del Molino ha comenzado 2020 publicando un libro que fija su mirada en Francisco Tadeo Calomarde, el turolense (Villel, 10 de febrero de 1773-Toulouse, 19 de julio de 1842) que fue ministro de Fernando VII. El escritor abunda en las andanzas de un personaje que ya aparecía en su influyente ensayo ‘La España vacía’, a quien ahora presenta como el primer “capo de las cloacas del Estado” español. Su opinión sobre el mismo queda ya explicitada en el título de la biografía: ‘Calomarde. El hijo bastardo de las luces’. Y se desarrolla recordando su papel de brazo ejecutor de aquel “terrible” monarca. “Pertenece a lo más oscuro, abyecto y olvidable de la historia”, resume.

“Siempre me ha fascinado el siglo XIX español y es un personaje que aparece mucho en los escritos de los liberales, que estaban obsesionados con él. Me parecía que había en ellos un odio exagerado y, efectivamente, al estudiarlo me di cuenta de que la historiografía actual matiza mucho la caricatura que hizo Galdós de él y le tiene por un simple arribista. Su peso y su contorno se han ido difuminando entre los historiadores y ha perdido su condición de demonio, pero sigue siendo una figura poderosísima, casi totémica, que no merece el olvido al que se ha sometido. Lo único que la gente culta sabe hoy de ella es que recibió un bofetón de una infanta y respondió: "Señora, manos blancas no ofenden". Lo cual es, casi con toda seguridad, una leyenda apócrifa imposible de probar. Además, en cuanto conoces un poco al personaje, te das cuenta de que no le pega una réplica tan digna, pues era verdaderamente un gusano cobarde”, dice Del Molino.

El libro, fruto de la documentación y la reflexión pero, sobre todo, de la ambición literaria de construir un personaje, sigue la peripecia vital de Calomarde desde su nacimiento en una familia de labriegos en Villel, el pueblo turolense de donde marcha, primero, a una Zaragoza ilustrada y pujante, para estudiar leyes, y luego a Madrid, como funcionario de la Secretaría de Indias, donde cae bajo la protección de Godoy. Aborda sus fallidos coqueteos con el bando liberal en las Cortes de Cádiz, su destierro pamplonés, su vuelta a la Corte, ya al servicio de los absolutistas, y finalmente su entrada en el Gobierno de Fernando VII como ministro de Gracia y Justicia. En este puesto se empleó con saña al frente de la policía política y del aparato represivo, dejando atrás muchos cadáveres (figurados y reales).

Llega finalmente a su caída en desgracia tras la cuarta boda del rey al que servía con María Cristina de Borbón Dos Sicilias; a sus dos últimos crímenes, el ajusticiamiento de María Pineda en Granada y los de José María de Torrijos y Uriarte y sus compañeros de insurrección en Málaga, y al momento histórico que corresponde a la leyenda del bofetón propinado por la infanta Carlota, con el que se cierra su carrera en la vida pública. Encontraría refugio en Teruel, en Olba (allí está su tumba), y luego en Francia, donde acaba sus días al servicio de la causa carlista, instalado en Toulouse.

Una larga carrera de manejos y equilibrismo a la sombra del poder y en su trastienda. Recuerda Sergio del Molino cómo Benito Pérez Galdós lo describió en sus escritos destacando su servilismo y pedantería. Y sí cita en su biografía un logro por el que merece ser recordado -“algún crédito hay que concederle”, dice-: la primera ley que abogó en España por la escolarización universal y la prohibición del castigo físico en las educación (ambos propósitos, incumplidos).

‘Calomarde. El hijo bastardo de las luces’ es una publicación de la editorial Libros del K.O. e inaugura la colección de pequeñas biografías ‘Héroes & Villanos’. Se presentará en Zaragoza, en la librería Cálamo, el próximo 13 de febrero a las 19.30. Su autor, aparte de los libros que más popularidad y reconocimiento le han dado (la emocionante novela ‘La hora violeta’ o los influyentes ensayos ‘La España vacía’ y ‘Lugares fuera de sitio’) ha escrito otras narraciones de inspiración autobiográfica como ‘Lo que a nadie le importa’ o ‘La mirada de los peces’. 

Siempre con la mirada curiosa y reflexiva de quien también ejerce el periodismo, Sergio del Molino ha escrito asimismo sobre la colonia alemana, procedente de Camerún, que se instaló en Zaragoza a comienzos del siglo pasado, o sobre Pío Baroja y los territorios físicos y literarios compartidos con él. Dice que ahora se ha sentido muy cómo trabajando en una biografía. “El pasado cambia constantemente en función del presente y de las miradas que tenemos sobre él… Soy muy escéptico sobre el valor didáctico de casi nada, y mucho menos de la historia. Pero leyendo sobre personajes aprendemos sobre nosotros mismos y la lección más común que podemos extraer es que cualquiera podemos ser Calomarde. Reconoces a tu alrededor muchas personas que tienen su mezquindad, su recorrido biográfico, su doblez". "Lo desolador y a la vez magnífico de la historia es que todo ha sucedido ya, pero en un sentido íntimo. Quiero decir: los dilemas y las angustias de Calomarde han pasado mil veces y siguen pasando. Lo que es más cuestionable es hacer presentismo (aunque a veces sea una tentación muy fuerte) y tratar de explicar la propia época a partir del pasado. Eso solo banaliza el presente”, concluye.

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