Despliega el menú
Ocio y Cultura

ocio y cultura

Joaquín Carbonell compone una canción al sonajero de Martín, el niño huérfano de Palencia

Ese objeto, de celuloide, fue encontrado en la fosa de su madre, Catalina Muñoz, fusilada en septiembre de 1936 y reconocida hace muy poco

Joaquín Carbonell.
Retrato de Joaquín Carbonell, en la terraza del Museo Pablo Serrano. Actúa el sábado 22 de junio, a las 12.00, en Palencia y cantará 'El sonajero de Martín'.
Guillermo Mestre.

La Guerra Civil es como un baúl sin fondo de historias conmovedoras. Y una de las más emocionantes de los últimos meses tiene dos nombres propios y un objeto: son Catalina y Martín, y un sonajero de celuloide. Catalina Muñoz Arranz, de 37 años, estaba casada con Tomás de la Torre, que había sido encarcelado, con el cual tenía cuatro hijos, tres hijas y un chico. El menor era Martín, de nueve meses.

Fue detenida, y el 22 de septiembre de 1936 fue ejecutada con arma de fuego, de pequeño proyectil. Catalina recibió impactos en la cabeza y en el pecho y su cuerpo fue rociado con cal vida, y depositado en una fosa sin ataúd en el parque de La Carcavilla (Palencia) No es que queden demasiados recuerdos de aquella mujer: se sabe que medía 1.51, que tenía los ojos negros y el cabello oscuro y que tenía por apodo ‘Pitilina’.

Su historia empezó a reescribirse, como ha contado el periodista Nuño Domínguez en ‘El País’ y algunos otros después, casi por casualidad cuando en 2011 se descubrió un cadáver durante unas excavaciones -se buscaban en ese entorno el rastro de 250 víctimas de la represión franquista- y un objeto sorprendente a su lado: algo que parecía un sonajero de plástico, que olía a alcanfor.

Fue Almudena García-Rubo, antropóloga de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que llevó su hallazgo el etnógrafo Fermín Leizaola. Este dijo que estaba hecho en celuloide, un material desarrollado especialmente a partir de 1870. Tras pesquisas y examen de los datos se concluyó (fue clave el testimonio de Lucía, de 95 años, hija de Catalina, que recordaba muy bien el sonajero) que los restos eran de Catalina y el sonajero de su pequeño Martín, que hoy tiene 83 años y no sabía nada de la historia. Y más bien poco de su madre.

Su padre Tomás de la Torre se fue a Bilbao tras salir de la cárcel y regresó al pueblo Cevico de la Torre, donde vivía su hijo Martín, y nunca le contó nada. Ni él ni sus hermanas. O más bien poco. Martín nunca fue a la escuela y se hizo pastor a los ocho y luego trabajó en el campo. No conserva ninguna foto de la madre.

Esta historia ha conmovido a mucha gente. A multitud de medios. Y también al escritor y cantautor Joaquín Carbonell Martí (Alloza, Teruel, 1947), Premio Aragón al Mérito Cultural de 2019, que leyó la historia y en cuatro días compuso una canción. “La labor del cantautor es recoger los sonidos de la calle y devolverlos en forma de canción. Y eso he hecho. Soy discípulo de Georges Brassens. Creo que en el compromiso cívico. No solo le canto al amor y al desamor, sino a otros aspectos de la vida, y este relato me ha conmovido”.

Carbonell escribió el poema, compuso la canción, la cantó con la guitarra y se la mandó a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Palencia (ARMH). “La verdad, o eso me dijeron, claro, es que les encantó y se la pasaron a la familia, que dieron su aprobación”. El sábado 22 de junio, a las 12.00, en el Parque de la Carcavilla (Palencia), se celebrará un homenaje a Catalina Muñoz, ‘La madre del sonajero’, y a otras víctimas. Y Joaquín Carbonell cerrará el acto con su canción ‘El sonajero de Martín’. Intervendrán, antes que él, José Luis Posadas y Manolo Monge, de la ARMH palentina, la arqueóloga y antropóloga Almudena García-Rubio, el grupo teatral Pez Luna Teatro y la propia familia de Catalina, a la que le entregarán los restos de la fusilada y el sonajero de celuloide.

Joaquín Carbonell.
Restos de Catalina Muñoz Arranz. Al lado, el sonajero.
Sociedad de Ciencias Aranzadi/El País

“No es la primera vez que hago algo así. Antes canté ‘Para Dimitri’, la historia de un griego, y para los mineros, para los campesinos… En realidad, lo he hecho casi siempre. En las canciones me gusta contar una historia, y eso he hecho, sin cargar las tintas ni insultar a nadie. La historia es tan terrible que no necesita ningún otro énfasis, ninguna exageración, ninguna condena más”. La canción se colgó rápidamente en la red.

Joaquín Carbonell, que prepara un gran disco en directo que grabará en el Teatro Principal en diciembre, con 24 temas (también lo hará en Huesca y quizá en Alcañiz; en el Ayuntamiento de Teruel ni lo atendieron), intuye que será un acto emocionante, de esos que ponen la piel de gallina. Almudena García-Rubio, que ha trabajado en la exhumación de 700 fosas, dijo a ‘El País’: “Este es el objeto más llamativo y conmovedor que haya podido salir de una fosa de la Guerra Civil”.

Joaquín Carbonell.
El sonajero, tal como apareció en la fosa con los restos de Catalina Muñoz.
Sociedad de Ciencias Aranzadi/El País

EL SONAJERO DE MARTÍN

Letra de la canción de Joaquín Carbonell.

Mayo de 2019.

Con agosto en la boca / Y la paja al pajar / En Palencia escucharon / Los quejidos del mar / Catalina en la feria. 

Le compró al charlatán / Un sonajero y algo de azafrán / Era un año perplejo / Corazón fraternal / Por los pueblos brotaron / Gritos de General.

Y Tomás su marido / Acabó en la prisión / Cuatro hijos, cuatro le dejó.

Amenazas de fuego / Con un Cristo matón / Poesía en la sangre / Águilas de latón. / Un sonajero nuevo / En un pozo sin fin / Catalina le guarda a Martín. 

Ese trapo amarillo / Con morado y carmín / Que colgaba en le patio / Ya huele a polvorín. 

Amapolas heridas / La inocencia lloró / Cien mujeres tiradas al sol.

Con septiembre en la boca / Y el miedo en el hogar / Esta España despierta / Antes de despertar.

Catalina se esconde / El juguete infantil / Una tapia cerca de un fusil .

Amenazas de fuego / Con un Cristo matón / Poesía en la sangre / Águilas de latón. / Un sonajero nuevo / En un pozo sin  fin / Catalina le guardia a Martín. / Catalina le entrega a Martín. 

*La canción puede escucharse en Youtube. El montaje fotográfico es de Antonio Tausiet.

Etiquetas
Comentarios