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crisis volcánica

¿Es realmente un "disparate" bombardear el volcán de La Palma para encauzar la lava?

El presidente del Cabildo de La Gomera sugirió públicamente arrojar bombas para encauzar las coladas de lava. EE. UU. lo hizo en 1935 en un volcán de Hawái, pero en el caso de La Palma, según los expertos, "no le haría ni cosquillas".

Fuente: Elaboración propia
Fuente: Elaboración propia
Heraldo.es

 

La lava del volcán de Cumbre Vieja sigue devastando campos, infraestructuras y viviendas. Mientras se buscan soluciones para la  crisis volcánica, el presidente del Cabildo de La Gomera, Casimiro Curbelo, sorprendió hace unos días con una impactante propuesta: sugirió públicamente arrojar bombas desde aviones militares para encauzar y dirigir las coladas de lava del volcán para que causen el menor daño posible. 

"Me da la impresión que desde el punto de vista tecnológico hay que probarlo", dijo Casimiro Curbelo en una radio local.

Lanzar desde aviones varias bombas podría ayudar a romper la costra y llegar a la colada masiva. De esta forma se reconduciría el cauce. O en palabras del presidente: "Llegar y hacer caer ¡blum! y yo, oriento la lava en una dirección. Igual lo que yo digo es un disparate. A mí me da la impresión que desde el punto de vista tecnológico hay que probarlo", subrayó Curbelo en unas declaraciones recogidas también por la Cadena Ser.

Si miramos atrás, a finales de 1935, la fuerza aérea estadounidense bombardeó un volcán en Hawái que había entrado en erupción. El volcán Mauna entró en erupción y produjo varios ríos de lava, uno de ellos amenazaba con destruir el suministro de agua dulce de la ciudad de Hilo. Finalmente, el bombardeo resultó ser una solución exitosa. Las explosiones modificaron la colada de lava y desviaron el cauce del peligro.

 

No obstante, la realidad de la erupción en La Palma es bien distinta. Josep Gisbert, profesor de Petrología y Geoquímica en la Facultad de Geológicas de la Universidad de Zaragoza, explica el contexto: "En La Palma, la costra de la colada es oquerosa, con malpaís y gruesa, si se bombardea, posiblemente no llegue a la parte masiva. En el caso de Hawái la lava era más fluida y tenía una costra lisa. Lo que en Hawái podrían ser de dos a cuatro metros de grosor, en La Palma estamos hablando 20".

"A este tipo de colada las bombas le harían cosquillas", afirma Josep Gisbert

Los primeros metros superficiales de la colada de La Palma se denomina malpaís. Se trata de una formación oquerosa. "Si caminaras sobre el malpaís corres el peligro de romperte una pierna por la oquedad de su terreno", afirma Gisbert. "Bombardear este tipo de colada para intentar variar su trayectoria sería como hacerle cosquillas", dice el profesor. 

Lanzar bombas al volcán podría funcionar "en las zonas donde la pendiente sea elevada", matiza Gisbert. "Cuando no hay pendiente es muy difícil de controlar, es en mayor medida el caso de La Palma", aclara el profesor. "También hay que tener en cuenta que cuando se realizan prácticas de bombardeo para controlar las coladas, una o dos bombas no aciertan con el objetivo y puede ser peligroso en algunos casos", dice Gisbert.

Entonces, ¿se puede hacer algo para reconducir la colada?

En Islandia utilizan agua con éxito para enfriar las coladas. En Italia, que es una bomba volcánica, tienen modelos matemáticos de calculo de dirección de la lava. Son algunas de las posibles soluciones que se podrían llevar a la isla canaria. 

"Utilizar mangueras a presión de agua dulce para enfriar la lava y crear diques naturales para dirigir la colada sería lo ideal. Pero, ¿de dónde sacas tal cantidad de agua dulce? Se podría utilizar agua salada con el método de las mangueras, pero te juegas el terreno de cultivo donde lo apliques", señala el profesor Gisbert.

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