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"Si se detecta una fuga de gas no hay que abrir ni la puerta de la nevera"

Los expertos en instalaciones coinciden en que es "muy difícil" que ocurra un suceso como la explosión de una caldera que destrozó un edificio en Madrid esta semana. Dan una serie de consejos para saber cómo actuar.

Fuerte explosión en el centro de Madrid.
Edificio destruido por la fuerte explosión en el centro de Madrid este miércoles.
Agencias

Las imágenes de un edificio convertido en un esqueleto en ruinas tras la explosión de una caldera de gas se han grabado en la mente de muchas personas estos días. Cuatro personas han muerto y 11 han sufrido heridas de diferente consideración tras la destrucción provocada por el suceso en la calle Toledo del centro de Madrid, que recordaba a una zona de guerra.

Los expertos en instalaciones en edificios coinciden en que un siniestro de tal envergadura resulta "muy difícil" que ocurra por las revisiones previstas legalmente. En el de este miércoles tuvieron que producirse varias causas, que actualmente se investigan, para alcanzar tal magnitud. 

"Es muy raro que explote una instalación de gas de un edificio", apunta Rafael González, especialista en instalaciones de edificios y miembro del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Aragón (COIIAR). El ingeniero recuerda que "tanto la normativa de instalaciones receptoras de gas como la de instalaciones térmicas en edificios habitados son muy estrictas en trámites e inspecciones para evitar que sucedan estas cosas".

Inspecciones independientes

"Casi todo el mundo tiene un contrato de mantenimiento para revisar la caldera", añade José María Marcén, presidente de la Asociación Provincial Empresarial de Fontanería, Calefacción, Gas y Afines de Zaragoza (Apefonca). Entiende que una deflagración con esta virulencia "es algo excepcional". Asegura que en Zaragoza "algo tan gordo no ha ocurrido nunca" y cree que ha sido "un cúmulo de mala suerte".

Entre los últimos casos que ha habido, en octubre del año pasado, una caldera explotó en el garaje de un edificio de viviendas del barrio de La Romareda. En ese caso se formó una bolsa de gas y al encender un soplete los técnicos que la estaban cambiando se produjo la deflagración. Dos operarios resultaron heridos, pero el bloque no sufrió daños estructurales.

Otro suceso que sí afectó a un inmueble, dejando un herido grave y varios pisos de una planta sin tabiques, fue una explosión de gas en un edificio de diez plantas la avenida Tenor Fleta en 2016.

González insiste en las numerosas revisiones que pasan los edificios. "Hay unas inspecciones por organismos de control independientes del sector que lo ha instalado. Una vez puesta en marcha una instalación, cada cierto número de años tiene que pasar inspecciones. Hay un montón de controles para estas instalaciones tanto de gas como calderas", asegura.

Tras la terrible explosión de gas ocurrida en un edificio de Madrid, cabe preguntarse si nuestra caldera de gas es segura. Te damos algunos consejos para evitar sustos.

Entre las hipótesis que se barajan sobre el origen de la explosión de la caldera, algunos expertos apuntan hacia una fuga de gas. "Desde la ignorancia de los hechos y visto desde la lejanía", señala, con prudencia, el presidente de Apefonca, "da la impresión de que fue una acumulación de gas y si saltó alguna chispa al reparar la caldera eso fue un desastre". Matiza, acto seguido, que "hasta que los investigadores no miren y remiren no sabremos exactamente cuáles han sido las causas".

Qué hacer ante una fuga de gas

Aconseja que "no hay que alarmarse" y da una serie de consejos cuando se detectan fugas de gas. "No hay que encender nada, ni siquiera abrir la puerta de la nevera". El profesional explica que al abrir el frigorífico "se puede poner en marcha el motor y producirse alguna pequeña chispa". En una situación así, entre los siguientes pasos estará abrir una ventana "de par en par" para que circule el aire y, sobre todo, "cortar el gas".

Recuerda que puede ser peligroso hasta encender el interruptor de la luz. "No nos damos cuenta pero los interruptores producen pequeñas chispas, que no se ven, al encenderse. 

En estos consejos coinciden desde Bomberos de Zaragoza si se trata de una fuga pequeña. "Si es grande, hay que evacuar la vivienda rápidamente, llamar a los bomberos y a la compañía del gas, pero desde el exterior del edificio", añade Enrique Mur, jefe de Mando del cuerpo. Utilizar el móvil en un lugar cerrado donde hay gas también resulta peligroso ya que puede actuar como iniciador de una explosión. 

Para saber si la fuga es grande o pequeña hay que estar atento al silbido que produce y al olor

Explica que para saber si la fuga es grande o pequeña hay que estar atento al silbido que produce (ya que es un gas a presión), si es suave o fuerte, y al olor, si es intenso o no, pero insiste en que "a la mínima que sospechemos que tiene importancia hay que salir corriendo" y avisarles. "Si huele mucho a gas aunque esté la llave en el interior no hay que detenerse a cerrarla", añade.

Hay diferencias en el caso de que en lugar de gas natural sea  una fuga de butano. "Como se va a la parte de abajo tendré que abrir también puertas porque se puede hacer bolsa", aconseja. 

E insiste en no activar ningún aparato eléctrico como los timbres o los interruptores, tampoco los de la escalera (si es de noche habrá que bajar a oscuras) ni los porteros automáticos. Por supuesto, no fumar.

El olor puede ser la clave para saber si hay una fuga. Aunque el olor del gas natural es menos intenso que el del butano, Marcén asegura que "a poco olfato que se tenga se puede detectar la fuga de gas". Los profesionales cuentan con aparatos electrónicos que tienen "una 'nariz' para detectar fugas", añade.

Se tiene que sentir un "fuerte olor a huevos podridos", describe el bombero, porque explica que a los combustibles gaseosos se les añade un compuesto (metilmercaptano) para que tengan un olor desagradable que pueda notarse.

Además de los riesgos de incendio o explosión, recuerda que el gas también puede provocar intoxicación, que puede producirse porque la caldera no haga de forma adecuada la combustión o la salida de gases no esté bien y revierta en el interior. Se puede sufrir también asfixia si el gas desplaza al oxígeno. Insiste en que, ante la duda, se actúe rápido y se llame a los profesionales.

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