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José María Ordovás: "Hemos bajado la guardia en momentos en que el ataque de la covid seguía"

El científico aragonés, catedrático de Nutrición en la Universidad Tufts en Boston, preside el Grupo de Trabajo Multidisciplinar que asesora al Ministerio de Ciencia en materias relacionadas con el virus.

El científico aragonés José María Ordovás en una imagen de archivo.
El científico aragonés José María Ordovás en una imagen de 2013 en un acto en Granada.
EFE

A las puertas de un otoño tras un verano en el que el coronavirus no nos ha dado tregua con continuos rebrotes en nuestro país, la palabra clave es precaución. "A falta de terapias y vacunas lo que nos queda es la precaución. Si fallamos en ello, tendremos otra ola y la posibilidad de tener que imponer confinamientos parciales para que no se convierta en tsunami", advierte el científico aragonés José María Ordovás, uno de los padres de la Nutrigenómica, catedrático de Nutrición en la Universidad Tuft en Boston (Estados Unidos) e investigador del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (IMDEA) Alimentacion. Ordovás forma parte también del equipo de 16 investigadores que componen el Grupo de Trabajo Multidisciplinar que asesora al Ministerio de Ciencia en materias relacionadas con la covid; de hecho, preside el grupo. Entre los temas en los que han trabajado figura un informe para un inicio de curso escolar seguro. "La recomendación es el regreso a las escuelas sí, pero siempre y cuando se tenga controlada la situación fuera de ellas", sostiene.

En mayo usted avisaba en una entrevista de que no podíamos bajar la guardia ante el coronavirus y tres meses después hay gente que parece que la crisis sanitaria no va con ella e incluso hay manifestaciones antimascarillas en nuestro país. ¿Qué les diría a quienes de ese modo se comportan?

Lo primero que me viene a la mente es el viejo refrán de que no hay peor sordo que el que no quiere oír. La situacion sanitaria de la covid-19 ha sido parte de nuestra vida de una manera continua los últimos meses. Se estima que unos 30.000 españoles y mas de 820.000 personas a nivel mundial han muerto a consecuencia directa del virus, y en unas condiciones lamentables al no poder tener a sus seres queridos en los últimos momentos. Digo a consecuencia directa porque no tenemos información precisa de aquellos que han fallecido de otras enfermedades como consecuencia del colapso sanitario provocado por la covid-19, lo que llamamos el exceso de mortalidad y que se estima en otros miles de personas en el país.

Por lo tanto, aquellos que niegan el virus o la necesidad de mascarillas deberían entender mejor como se sienten aquellos que han perdido padres, madres, abuelos, abuelas, seres cercanos y queridos a consecuencia de ese virus que, de acuerdo a sus ideas, "no existe" o de no proteger y protegernos con algo tan sencillo como una máscara facial. Evidentemente, no usan mascarilla facial pero sí tapaojos y tapaoídos.

Nos olvidamos de la historia muy fácilmente. Si miramos atrás hubo pandemias peores que la actual en términos de vidas, como la que ocurrió hace unos 100 años y a la que se le dio el nombre erróneo de 'gripe española'. En aquella época no se contaban con los medios tecnológicos y sanitarios que contamos hoy en día y acabó cobrándose entre 20 y 50 millones de vida a nivel mundial, pero sí que contaban con las máscaras y con las medidas higiénicas (lavarse y mantener las distancias) que seguimos recomendando un siglo más tarde y algo tan elemental evitó que murieran incluso muchos más. Son medidas con eficacia demostrada a través de los siglos, por lo menos desde la peste negra.

"Las mascarillas, mantener la distancia y lavarse las manos son medidas con eficacia demostrada a través de los siglos, por lo menos desde la peste negra"

España lidera en estos momentos los contagios en Europa. ¿Por qué cree que es así? ¿Qué no estamos haciendo bien? 

Hemos bajado la guardia en momentos en que el ataque seguía. ¿Por qué lo hemos hecho? En parte por cansancio, en parte por la necesidad de sentir la "normalidad". Se ha juntado con la época de las vacaciones, del buen tiempo, de fiestas de un tipo u otro. En Zaragoza también parte del aumento haya sido por las condiciones de vida de los temporeros, como ha ocurrido en otros países. En otros países quizá no existe ese componente tan fuerte de socialización, que habitualmente es muy positivo pero que en circunstancias así se vuelve contra nosotros. Nuestra dependencia del turismo también ha forzado la situación. Aunque no pienso que los contagios actuales tengan como causa principal el turismo externo. Así pues, no hay una razón única.

¿Cómo se ve la situación de España desde Estados Unidos?

Bastante mal. España aparece diariamente en los periódicos mas importantes como lo son 'The New York Times', 'Washington Post' y 'The Wall Street Journal'. Este último dedicaba hace un par de días un largo artículo a la situacion en Zaragoza. Los titulares de prensa tienen un sabor similar: ¿qué ha hecho mal España?

La covid no nos ha dado tregua en verano. ¿Qué prevé que pueda pasar este otoño?

Adivinar no es mi fuerte, especialmente con algo que es un saco de sorpresas. Creo que basado en lo que estamos viviendo estos días, nos vamos a encontrar en una situacion con menos mortalidad que la primera ola. No sabemos por qué exactamente, y también tenemos que recurrir a una serie de situaciones probables como el hecho de que hay un gran número de personas que se lo toman en serio y que toma precauciones. Tampoco se ha producido el desbordamiento de los hospitales. Relacionado con esto, está que la edad media de los contagiados es menor lo que también disminuye la casuística grave. En algunos países también se habla de que el virus ha mutado y es menos maligno, pero no lo sabemos realmente. Y está la gran incognita de las escuelas. 

"Estaremos en un tira y afloja hasta que tengamos las vacunas y las usemos, probablemente hacia el final de la primavera
(si todo va a la perfección)"

En resumen, a falta de terapias y vacunas lo que nos queda es la precaución; si conseguimos mantenerla seguiremos en una situacion más o menos como la actual. Si fallamos en ello, tendremos otra ola y lamentablemente la posibilidad de tener que imponer confinamientos parciales para que no se convierta en tsunami. Probablemente estaremos en un tira y afloja hasta que tengamos las vacunas y las usemos, probablemente hacia el final de la primavera (si todo va a la perfeccion). Aunque las encuestas indican que el 30% de la población no está muy convencida de ponérselas.

El Grupo de Trabajo Multidisciplinar que usted preside lleva en marcha desde abril. ¿Qué propuestas estratégicas le han hecho al Ejecutivo?

El Gobierno nos planteó una serie de problemas que en el aquel momento eran altamente relevantes, entre los que se incluían un análisis de las medidas tomadas por otros países, como fue el caso de Alemania. Qué iba a pasar durante el verano. Es decir, nos encontrábamos ante un virus estacional o esto era algo diferente. Nuestra conclusión fue lo segundo y, lamentablemente, no nos equivocamos. Examinar la situacion de las residencias de ancianos; informar sobre los diferentes test que fueron apareciendo; evaluar la situacion económica, la conveniencia de los 'pasaportes inmunitarios'; cambios en la política de investigación; medidas a tomar en espacios internos con énfasis en restaurantes y la reapertura de las escuelas.

Ahora mismo estamos centrados, sobre todo, en como afrontar la segunda ola, que es lo más urgente; pero también estamos trabajando en temas a largo plazo mas allá de la covid-19 y es cómo prevenir futuras pandemias incidiendo en los aspectos medio ambientales y de zoonosis. También queremos estudiar aspectos de la recuperación económica y como prepararnos mejor para situaciones similares.

Los 16 miembros que conforman ese grupo han elaborado un informe para afrontar el nuevo curso escolar. ¿Cuáles son sus líneas básicas?

Pensamos que en conjunto la balanza se inclinaría hacia la reapertura de la enseñanza presencial. Es importante para los niños, las familias y la sociedad. Pero naturalmente esto viene con condiciones; condiciones que cada comunidad ha definido y pensamos que en general son apropiadas. Sin embargo, lo que se ha puesto sobre el papel hay que traducirlo a la práctica y eso lleva un esfuerzo personal por todas las partes implicadas y un costo económico que -y esto es a título personal- no debería recaer sobre las familias.

Lo que sí sabemos es que los niños/as sufren menos las consecuencias de la enfermedad, pero a pesar de eso podrían ser contagiosos en mayor o menor medida dependiendo de la edad. Por lo tanto, el cumplir con las normas protegerá el contagio entre los niños, pero además entre los adultos de las escuelas y las familias en casa. Diferentes países han utilizado modelos más o menos estrictos de distanciamiento, higiene, separación de grupos, uso de mascarillas, test, etc, y en todos ha habido casos de contagios entre escolares. ¿Han sido en la propia escuela? ¿Fuera de la escuela? Muy difícil de saber, especialmente si el nivel de contagio en la comunidad es alto. De ahí que la recomendación es el regreso a las escuelas sí, pero siempre y cuando se tenga controlada la situacion fuera de ellas.

Algunas comunidades van a obligar a los padres a declarar que sus hijos van al colegio sin fiebre y otras van a hacer test serológicos a docentes. ¿Qué opina?

Creo que lo primero no debería necesitar de una declaración firmada. Los padres no deberían mandar a los hijos/as ante la menor duda. Test de un tipo u otro, pero siempre fiables y rápidos, ayudan a mantener la situación bajo control.

¿Considera necesario un protocolo coordinado para todas las comunidades sobre como actuar en el caso de que aparezcan positivos en colegios?

Por mi parte sería conveniente tener unas medidas acerca de qué hacer ante las situaciones más previsibles. No es que estemos moviéndonos sobre terreno inexplorado. Ha habido otros países donde reabrieron antes o que incluso no cerraron. Es cuestión de ver cual modelo de respuesta ha dado los mejores resultados y aplicarlo de manera consistente. Sobre todo intentando que no haya un ambiente de culpabilidad cuando aparezcan contagios, sino que prime la responsabilidad. Partamos de la base de que los habrá y que el contenerlos será la clave del éxito.

"Sería conveniente tener unas medidas acerca de qué hacer ante las situaciones más previsibles en los colegios. Partamos de la base de que habrá contagios y que contenerlos será la clave del éxito"

El presidentePedro Sánchezha delegado en las comunidades autónomas la petición del estado de alarma si es preciso. ¿Cree que un nuevo confinamiento es una solución? 

Pienso que hay bastante con lo que trabajar antes de declarar otro confinamiento como el anterior. Uno de ellos, el hacer que se cumpla lo que ya está establecido. Que aparte de lo que hablamos de las mascarillas, incluye el limitar el numero de personas en espacios interiores e incluso exteriores en términos de densidad. Deberíamos limitarnos en estos momentos, sobre todo entre personas que no conviven bajo el mismo techo.

Ante la espera de un tratamiento eficaz contra el coronavirus, ¿cómo valora la carrera mundial por tener lista ya una vacuna? Rusia acaba de anunciar que espera producir dos millones de vacunas al mes para final de año.

Es importante que haya esta competición por llegar a la meta. No creo que importe mucho quien llega primero o segundo. En este caso lo importante es llegar y producir vacunas que sean seguras y eficaces. Cada una probablemente tendrá sus cualidades que las harán mejores para unas personas u otras, de ahí que siempre procuro hablar de vacunas y no de la vacuna. España ya ha hecho la compra a varias de las compañías, en conjunto con los países de la Comunidad Europea, así que cuando esté la tendremos asequible. Esto va a requerir también cierta logística y este es uno de los temas que tenemos previstos en el grupo científico. Lo de Rusia, no están siguiendo las reglas del juego. Cuando las sigan podremos hablar de ello con fundamento.

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