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Conducir de forma eficiente tiene premio: hasta 700 euros de ahorro en combustible

Usar marchas largas, subir las ventanillas y evitar acelerones, entre otras prácticas, reducen el consumo anual de gasolina hasta un 15%.

Heraldo
Europa Press[[[HA ARCHIVO]]]
EP

Dime cómo conduces y te diré lo que gastas en gasolina. Un acelerón innecesario al volante, poner el aire acondicionado en exceso o cargar el coche hasta arriba aumentan, entre otras prácticas, el consumo de combustible. Según el Real Automóvil Club de España (RACE), aplicando técnicas de conducción eficiente se puede ahorrar hasta un 15% en carburante. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado un estudio sobre lo que se podría llegar a ahorrar al año solo con cambiar la manera de conducir, y el resultado de la factura daría para llenar el depósito del vehículo más veces de las que imaginamos.

Por ejemplo, si conduces un Seat León nuevo –el modelo más vendido en nuestro país en los últimos años– y haces una media de 15.000 kilómetros al año, puedes llegar a ahorrar entre 500 y 700 euros anuales en combustible. ¿Cómo? Conduciendo de una manera “más eficiente”, usando las marchas de forma correcta, ajustando la velocidad a las señales de la vía, evitando los acelerones y manteniendo un correcto mantenimiento del vehículo, entre otras medidas. Si nuestro coche es viejo -el parque móvil español supera los doce años de media -, la posibilidad de consumir más aumenta de forma considerable.

Menos contaminación y menos accidentes

Pero las económicas no son las únicas ventajas de la llamada conducción eficiente. La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que cuanto mejor se conduce, menos contaminación ambiental se genera y menos accidentes se registran. El transporte quema más del 60% del petróleo que se consume en España.

La conducción eficiente se rige por una serie de reglas sencillas y eficaces que tratan de aprovechar todas las posibilidades que ofrecen los motores de los coches actuales, especialmente ahora que los vehículos privados han vuelto a las calles como consecuencia de las restricciones impuestas por la pandemia. Estas son algunas de las recomendaciones de la DGT para rebajar los humos al volante.

Médidas para una conducción eficiente

Al iniciar la marcha, sal sin acelerar y cambia rápido a segunda

No es necesario pisar el acelerador para arrancar. Consume carburante inútilmente. En el caso de los motores diésel, se debe esperar unos segundos antes de iniciar la marcha para que el aceite llegue en las condiciones adecuadas a la zona de lubricación, mientras que en los de gasolina hay que iniciarla nada más arrancar. Usa la primera velocidad solo para iniciar la marcha y cambia a segunda lo más rápido posible. No tardes más de dos segundos.

Evita las frenazos bruscos

Una de las claves de la conducción eficiente es "buscar la fluidez en la circulación", afirma la DGT. En el momento en que detectas un obstáculo o una reducción de la velocidad en la vía, levanta el pie del acelerador y evita la frenada brusca. Hay que frenar con el motor, manteniendo el vehículo en movimiento por su propia inercia con una marcha engranada. Utiliza marchas largas a bajas revoluciones el mayor tiempo posible, pero sin riesgos. También es interesante conducir a una velocidad constante, sin frenar ni acelerar innecesariamente.

Nunca realizar un descenso en punto muerto

En los tramos con pendiente descendente debemos levantar el pie del acelerador sin reducir la marcha y que el vehículo baje por su propia inercia. Nunca se debe bajar una pendiente con el coche en punto muerto ya que es muy peligroso. En las subidas, sin embargo, es recomendable circular en la marcha lo más elevada posible, aunque tengamos que pisar aún más el acelerador. En las paradas de más de un minutos es recomendable apagar el motor porque aunque el coche parado funciona a ralentí y el consumo no es muy alto, si se suman todas las paradas el gasto es elevado.

Anticipación y previsión

Una distancia de seguridad adecuada permite advertir con suficiente antelación los imprevistos que puedan surgir en la carretera. Cuanto mayor campo visual tengamos, podremos reaccionar con más tiempo y seguridad. Además, evitaremos utilizar el freno más de la cuenta.

Con las ventanillas bajadas aumenta el consumo

Además de con la manera de conducir, también se puede ahorrar dinero en combustible con gestos tan sencillos como subir las ventanillas (llevarlas abiertas aumenta la resistencia al avance e incrementa el consumo en un 5%); planificar la ruta (un navegador te ahorrará vueltas innecesarias cuando se desconoce el camino); evitar el exceso de carga (el peso extra y los portaequipajes pueden llegar a disparar el gasto en carburante hasta un 40%); y mantener un correcto mantenimiento del vehículo.

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