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El placer de beber Garnacha Centenaria

Ya está en el mercado la añada 2018 de uno de los vinos más prestigiados de Bodegas Aragonesas.

Botella de Garnacha Centenaria.
Botella de Garnacha Centenaria.
B. A.

Prácticamente desde que vio la luz -la primera añada salió al mercado en 1999, con vino de la cosecha del año anterior-, el Coto de Hayas Garnacha Centenaria se convirtió en todo un clásico, un vino con mucho prestigio dentro y fuera de Aragón, que prestigia, además, a quien lo toma en el bar o sentado a la mesa de un restaurante. Es, además, uno de esos vinos que gusta tanto a los consumidores más avezados como a quienes no tienen mayores aspiraciones que beber un vino que les agrade, sin adentrarse en la cultura vitivinícola.

Ahora acaba de salir al mercado el de la añada 2018, que mantiene y respeta el perfil habitual de esta referencia de Bodegas Aragonesas, de la Denominación de Origen Campo de Borja, que acertó de pleno cuando decidió poner en circulación un vino como éste.

El cuidado y el cariño que se pone en la elaboración ya dice mucho del aprecio que la bodega siente por este vino, procedente de uvas vendimiadas a mano, de viñedos muy antiguos cultivados por el sistema tradicional en vaso, con una producción menor a un kilo por cepa, ubicados en los pagos de Monte Alto y La Sarda. Son suelos muy áridos, de pizarras y terrazas, de tierra rojiza, muchos de ellos en laderas, en las estribaciones del Moncayo.

Una vez vendimiadas las uvas, se tienen en maceración en frío para la obtención de fruta más fresca antes de proceder a su fermentación alcohólica a temperatura controlada. Después, el vino pasa a barricas nuevas de roble francés, donde permanece durante cuatro meses, tiempo en el que hace la fermentación maloláctica.

Cuando se lleva a la copa, Garnacha Centenaria presenta un llamativo color rojo guinda intenso, de aspecto limpio y brillante, que predispone a las papilas gustativas para su disfrute. Sus aromas son de alta intensidad, con predominio de las notas frutales rojas -fresones y guindas- y negras, como ciruelas y cerezas picotas maduras. También se detectan referencias florales del estilo de las violetas. De fondo, los leves tostados y especiados aportados por la crianza en las barricas de roble francés.

Al llevarlo a la boca, tiene un ataque suave y, poco a poco, va envolviendo con mucha amplitud el paladar, donde se muestra carnoso, armónico y estructurado, ofreciendo los sabores que se esperan después de las impresiones olfativas y algunos más, como especias y mermeladas pasteleras. El final es largo y amplio, dejando un recuerdo muy agradable y placentero, producto de su equilibrio y riqueza de matices. Resumiendo, que es un vino que produce un gran placer a un precio realmente interesante para su categoría, pues está en torno a los diez euros la botella.

Se puede armonizar con muchos platos en la mesa o con tapas y pinchos en la barra del bar, pues, de hecho, es uno de los vinos más vendidos en hostelería. Tiene un grado alcohólico de 14,5%. El precio de venta al público recomendado está en 10 euros la botella.

 La calidad de Coto de Hayas Garnacha Centenaria ha quedado contrastada a lo largo de los años con las altas calificaciones que recibe en las guías especializadas y con los premios que consigue en los concursos nacionales e internacionales. En su palmarés cuenta con medallas de oro y de plata en los principales certámenes: Concurso Mundial de Bruselas, Concurso Garnachas del Mundo, Mundus Vini, y Premios Bachhus y Premios Baco de la Unión Española de Catadores.

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