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Bloody, un restaurante a la inversa

En este local, el protagonismo recae en los cócteles y a su alrededor gira la propuesta gastronómica.

Roland López y Jimmy Valios, en la barra del Bloody Zaragoza.
Roland López y Jimmy Valios, en la barra del Bloody Zaragoza.
J. L. S.

El ‘boom’ de las coctelerías continúa en línea ascendente. Bloody Zaragoza es el último local que ha abierto sus puertas y lo ha hecho respetando la esencia de un establecimiento del grupo Tierra que, durante muchos años, fue referencia hostelera en el entorno de la calle San Miguel.

El rostro más visible de Bloody es Jimmy Valios, experto barman y creador de la primera escuela de coctelería de Aragón. Su experiencia profesional de más de 20 años la traslada ahora a este proyecto, que bien podría definirse como un restaurante a la inversa. No es que el trabajo del jefe de cocina, Pedro Quero, vaya a quedar ensombrecido, pero se busca que el protagonismo recaiga más en el cóctel que en la comida. O dicho de otra forma, que alrededor de la propuesta de combinados se desarrolle la parte gastronómica.

En Bloody se quieren dar pasos firmes para impulsar esta nueva cultura que en Zaragoza no está ni mucho menos asentada. ¿Comer con un cóctel? De entrada suena raro, pero una vez que se prueba, apetece repetir.

La barra del local es como el escenario de un teatro donde actúan Roland López, Javi Calvete y Sonia Díaz, además del ya mencionado Jimmy Valios. Es el lugar ideal donde acercarse al aperitivo de media mañana de la mano de combinados con una baja graduación alcohólica: unos más cítricos; otros frutales; también los hay amargos... Eso sí, casi todos con una base vínica, de forma que el recuerdo del vino está muy presente.

Alrededor de estas propuestas ligeras y refrescantes, el picoteo que tal vez mejor encaja es el patacón de plátano macho con hogado, pico de gallo y guacamole, o las croquetas de cecina y de gallina trufada.

No hay un menú, pero la carta, con cerca de una veintena de referencias para compartir, permite adaptar fórmulas diferentes a mediodía y por la noche. No se trabaja con reservas, ya que se apuesta por un concepto de local accesible donde uno llega sin un plan previo y sobre la marcha decide lo que más le apetece.

‘Pregunten lo que no sepan y déjense guiar en función de sus gustos’. Esta es una de las máximas de Bloody Zaragoza, cuyo menú de cócteles llega a la docena de propuestas. El bloody mary aragonés, elaborado con tomate rosa de Barbastro, es una de las principales; también el pisco sour o una curiosa versión del clásico daiquiri.

Para acompañar, la carta ofrece un muestrario suficiente, refrescante, informal y divertido. El tiradito de vieiras es un buen ejemplo, como también lo son los tacos de cochinita pibil y de gambas en tempura y salsa chipotle.

Entre los platos más reconocibles, hay que apuntar la presencia de recetas como risotto mar y montaña o ensalada Caprese, además de cortes de carne tradicionales como chuletón de vaca, entrecot de lomo bajo o secreto ibérico. Y una presencia interesante es la de garbanzos en diferentes texturas (hummus, falafel y papadum).

‘Cheese cake’, coulán de chocolate y tatín de manzana son los postres que de momento incluye la carta. Y a la hora del café, la veraniega opción de tomarlo con hielo se puede sustituir por un interesante cóctel frío: el expresso Martini.

Con este traje se viste Bloody desde el desayuno hasta la última copa de la noche. Un proyecto cargado de ilusión y de retos en el que sus protagonistas van a tener que hacer una gran labor didáctica para asentar la cultura del cóctel.

Bloody Zaragoza

  • Calle de San Miguel, 38. Zaragoza.
  • Horario: lunes a viernes, de 8.00 a cierre. Sábado, de 12.00 a cierre. Descanso: domingos de julio y agosto, cerrado.

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