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La Piparra, cocina vegetal y casera para animar el Gancho

La carta vegana de La Piparra incluye un recetario muy internacional con platos caseros.

Sheila Latorre y Hernán Pino, responsables de La Piparra.
Sheila Latorre y Hernán Pino, responsables de La Piparra.
T. G.

Cocina vegetal, casera y del mundo a partir de productos de proximidad. Esta es la filosofía de trabajo de La Piparra, o lo que es lo mismo, de Sheila Latorre y Hernán Pino. Para ellos todo empezó en un puesto de comida española vegana en Londres, alrededor de elaboraciones como chorizo, tortilla de patata, mahonesa o salsas que, por supuesto, no contienen ingredientes de origen animal.

Lo siguiente tras esa experiencia cosmopolita fue encontrar su ciudad ideal, Zaragoza, donde hacer crecer el proyecto. En ello llevan cuatro meses en el barrio del Gancho. La Piparra es como un hogar, con su terraza, su sala de estar con un sofá, el comedor y hasta una zona de biblioteca. La madera, las paredes pintadas de verde y el mobiliario de formica completan un espacio acogedor en el que siempre suena buena música de fondo.

A la mesa, el recetario es vegano y casero. No se sirven productos preelaborados. Es un bar/cafetería, así que no hay menú del día. Entre semana, se ofrece un plato combinado (6 euros) en el que se busca un equilibrio nutricional y que puede mirar a cualquier lugar del mundo: ensaladas japonesas, curry tailandés, noodles chinos, pasta italiana, migas aragonesas...

Unos días tocan versiones internacionales (fideos de boniato con zanahoria, curry de tofu seco con calabacín y berenjena con salsa de coco, ensalada japonesa de pepino y ensalada de espinacas en salsa de soja), y otros, españolas (pisto de berenjena, migas con chorizo y pasas, y ensalada). Además de estos platos combinados, cada día hay una crema, un potaje o una sopa distinta (3 euros) que se pueden compartir. Y los viernes, mientras no llegue el calor, cocido madrileño.

Por supuesto, en él se incluye el chorizo vegano, cuya textura se consigue con seitán, un preparado a base de gluten de trigo que lleva las mismas especias que el embutido tradicional (pimentón, orégano, ajo...). Otra elaboración muy testada es la seta de cardo empanada, el ingrediente principal de un bocadillo con pimiento verde asado y alioli suave.

Entre los bocatas, recientemente se ha incorporado el de patatas fritas. El cocinero Hernán Pino lo probó en Marruecos y se quedó prendado. Se ofrece con lechuga, tomate, cebolla, mahonesa y salsa picante harissa.

De cara al fin de semana, la propuesta estrella es el brunch (6 euros; de 13.00 a 16.00). Se trata de una versión de un desayuno inglés que, entre otras elaboraciones, incluye un revuelto de tofu que sustituye a los huevos y un curioso ahumado de zanahoria. Y entre la repostería, una mención especial merecen el pastel de manzana y almendras, y el bizcocho de yogur y limón.

La Piparra

  • Calle de los Predicadores, 39. Zaragoza.
  • Teléfono: 693 059 671.
  • Horario: domingo a jueves, de 11.00 a 22.00. Viernes y sábado, de 11.00 a 23.00. Descanso: martes, cerrado.
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