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La nueva cerveza El Águila: dar la vuelta antes de tomar

Se presentan en Zaragoza, muy vinculada a la marca, las dos nuevas referencias con las que la cervecera vuelve al mercado.

El Águila
Las dos cervezas con las que El Águila vuelve al mercado: la especial sin filtrar (izquierda) y la filtrada.
Guillermo Mestre

La Sala Oasis de Zaragoza ha sido escenario de la presentación, en la noche del pasado lunes, de la nueva cerveza El Águila, una marca muy vinculada a Zaragoza, en la que tuvo fábrica desde 1968 hasta 1994. Ahora, el grupo Heineken, que se quedó con la propiedad de la marca, ha decidido relanzarla con una receta inspirada la original de 1900 y adaptada a las tendencias actuales. "El resultado es una cerveza lager especial de 5,5% de graduación alcohólica, que combina la intensidad de la malta caramelizada junto con la frescura de su mezcla de lúpulos, al que se añade una nueva variedad, Lemondrop. Es una cerveza equilibrada y muy fácil de beber", según dijo Alberto Fernández, 'trade marketing' regional de Heineken, ante el numeroso público que se dio cita para conocer el nuevo producto, en su mayoría hosteleros de Zaragoza.

El Águila es una lager especial que se podrá comprar en grandes superficies y tomar en bares y restaurantes. Se presenta en dos versiones: la filtrada, que se comercializa en botellas de tercio y de 20 cl, y la que no se ha filtrado, que viene también en botella y en barril.

A la botella de la que no está filtrada hay que darle la vuelta, sin agitarla, antes de servirla y consumirla para que se mezclen bien las levaduras que permanecen dentro del recipiente. Para el caso de los barriles, los hosteleros deberán almacenarlos boca abajo y solo ponerlos boca arriba cuando pinchen el barril, que tendrán que mover ligeramente cada día para que la cerveza salga por el grifo en perfectas condiciones.

Según Alberto Fernández, esta nueva referencia responde a las demandas de los consumidores, que cada vez reclaman cervezas menos estandarizadas, propuestas diferenciadoras y de cercanía, por lo que la típica caña de toda la vida está registrando una gran caída en el mercado. Por el contrario, cada vez se venden más las cervezas del estilo artesano, para degustarlas en momentos de ocio y asueto, con amigos o en familia, en el bar o en el propio domicilio.

El Águila llegó a ser una de las cervezas más conocidas, vendidas y populares en nuestro país y contribuyó de manera importante al auge del consumo de la cerveza en España. Por el momento El Águila vuelve a nacer desde sus orígenes, en Madrid, aunque su intención es que también pueda comercializarse en aquellas áreas que tradicionalmente han tenido una mayor vinculación a esta marca, como la Comunidad Valenciana o Aragón.

La imagen de la etiqueta recupera también los trazos del primer logo de la marca, que fue creada por Augusto Comas, un doctor en Derecho y pintor bohemio que abrió la primera fábrica de El Águila en Madrid, en 1900, después de haber viajado mucho por Europa y conocer de cerca algunas instalaciones cerveceras.

Aguila
Clientes del Bar Delicias, de Zaragoza, en una visita a la antigua fábrica de El Águila, en julio de 1967.
Heraldo de Aragón

En 1968, la compañía abrió una fábrica en Zaragoza, concretamente en la carretera de Logroño, en el término de Utebo. Estas instalaciones pasaron a ser propiedad de la multinacional cervecera Coors Brewing Company, que la adquirió en 1994 con el objetivo de convertirla en su planta de fabricación y entrada en Europa. La fábrica se cerró definitivamente el 5 de enero de 2001.

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