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La sangría perfecta: cinco pasos para conseguirla

El calor, los vermús veraniegos al aire libre y la sensación de vacaciones invitan a disfrutar de esta delicia 'made in Spain' tan refrescante.

Disfrutar de esta bebida al aire libre, pasadas las horas de calor, es un lujo al alcance de todos.
Disfrutar de esta bebida al aire libre, pasadas las horas de calor, es un lujo al alcance de todos.

Vino tinto o blanco, gaseosa, refresco o zumo natural de naranja, fruta de temporada, azúcar moreno, un chorrito de algún licor y hielo son los ingredientes indispensables de cualquier sangría que se precie. Una bebida refrescante y deliciosa que todo el mundo conoce, pero que no siempre preparamos o nos sirven bien.

Cinco trucos para conseguir la sangría perfecta

El primero y más importante: recordar que la sangría no es solo vino con gaseosa o refresco de naranja, eso sería un tinto de verano. Para poder conseguir la auténtica hay que añadir siempre fruta de temporada, sea cual sea, pero añadiéndola troceada y eligiendo, a poder ser, más de una clase. La calidad del vino importa, aunque no se trata tampoco de destrozar uno magnifico que llevamos meses guardando para una ocasión especial. Por lo general, hay que decantarse por uno de la gama de los jóvenes, de maceración carbónica o simplemente sin crianza en madera, pues aportara la acidez y el aroma perfecto para preparar una buena sangría. Una sangría que no esté muy fría no es buena, por eso siempre hay que añadirle unos hielitos a la hora de sacarla a la mesa. Claro que, pasados unos minutos, comenzarán a derretirse aguando y echando a perder la intensidad de la sangría. ¿Una buena solución? Hacer los hielos de gaseosa o zumo de naranja, así cuando se deshagan simplemente acentuaremos su sabor. La fruta es esencial en una buena sangría, pero lo cierto es que no todo vale. Si se añaden frutas verdes o que no son de temporada no aportarán demasiado a la preparación, pudiendo llegar incluso a estropearla. La fruta: bien madura, limpia y cortada en dados; y si los comensales son aprensivos con la oxidación, solo habrá que añadirles unas gotas de limón para evitar que se pongan feas. Una vez preparada la sangría hay que dejarla reposar, y nunca sacarla directamente a la mesa, pues no daremos tiempo a que los sabores y aromas de todos los ingredientes se mezclen y den como resultado la mejor sangría.Ir al suplemento de gastronomía

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