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Heraldo del Campo

Agricultura

El cereal de invierno aragonés pierde producción pero gana calidad y rendimiento

Con 2,8 millones de toneladas, la campaña de 2021 es la segunda mejor de los últimos ocho años, solo superada por la cosecha histórica obtenida el pasado año.

Un momento de la cosecha de cereal de invierno en una finca de Visiedo (Teruel).
Un momento de la cosecha de cereal de invierno en una finca de Visiedo (Teruel).
Red Arax

Los agricultores aragoneses preparan ya sus aperos para comenzar en apenas unos días las labores de siembra del cereal de invierno. Lo hacen con los ecos de una reciente campaña que está dando sobradas alegrías al sector, tanto por las cifras de producción, como por la calidad del grano y los rendimientos del cultivo, pero también por unas buenas cotizaciones que mantienen una tendencia al alza.

Y es que aunque la cosecha no ha conseguido las cifras de 2020 que logró llevar el calificativo de histórica, los 2,82 millones de tonelada recolectados en los campos de la Comunidad –un 9% menos que el pasado año– la convierten en la segunda mejor producción de los últimos ocho años.

Mucho ha tenido que ver, como siempre, las condiciones climáticas. Filomena, la borrasca que colapsó medio país, permitió que se generarán reservas de humedad en los suelos que favorecieron la nascencia y permitieron una adecuada parada invernal, y aunque hubo cierta sequía en primavera, las lluvias posteriores beneficiaron a las cosechas en general, a pesar de que el pedrisco provocó daños en alrededor de 30.000 hectáreas cultivadas. Pero no todo ha caído del cielo. El buen manejo del cultivo, un mayor uso de nuevas variedades y un incremento de hasta el 40% de semilla certificada con nuevas variedades mejor adaptadas al estrés hídrico y a las enfermedades y plagas, propiciaron una mayor sanidad durante todo el ciclo del cereal.

Los datos están recogidos en en el segundo Dossier de Cultivos del Cereal de Invierno 2020-2021, un exhaustivo informe elaborado por la Red Arax, que además de las cifras de cosecha incluye también los resultados de los ensayos realizados por sus ocho grupos de trabajo sobre 8.175 parcelas distribuidas por las tres provincias aragonesas y en los que participan tanto la red Genvce y empresas colaboradoras, como las cooperativas de la Comunidad.

El informe, presentado este jueves por el responsable de Innovación de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón, Jesús Abadías, y el jefe de cultivos herbáceos del Centro de Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón, Miguel Gutiérrez, destaca la recuperación de la homegeneidad tanto en calidad como en cantidad del regadío aragonés –el 30% de la superficie total de Huesca, el 20% de la de Zaragoza y el 10% del total cultivado en Teruel–, después del pasado año con unas producciones "nefastas", ha recordado Guiterrez.

Teruel también ha contribuido, y mucho, a estas cifras, ya que el cereal de la zona central y el Bajo Aragón han cumplido las expectativas de producción, con lo que la provincia tiene, como ya sucedió en 2020, las mejores producciones de los últimos seis años. "Y dado el peso de este cultivo en la provincia, ya se sabe que cuando le va bien a Teruel, le va bien a Aragón", ha anadido el técnico.

Menos cebada, más trigo

De las 786.185 hectáreas que Aragón, la cebada es el cultivo mayoritario. Esta campaña ha ocupado 441.749 hectáreas, 36.903 menos que en 2020. Un retroceso que ha aprovechado el trigo duro y blando que en los últimos años han comenzado a recuperar terreno perdido en campañas anteriores. "El motivo hay que buscarlo en las precios y en la decisión de los agricultores que decidieron apostar por estas especies buscando su mejor rentabilidad", ha explicado Gutiérrez. Una decisión, ha matizado, más que acertada, teniendo en cuenta que este año el precio es incluso superior al alcanzado en 2020.

No solo avanzan cultivos con importante presencia en Aragón. Lo hacen también aquellos considerados menores –por su superficie– en los que Red Arax trabaja desde hace año. Uno de ellos es la avena, una producción que se caracteriza por su resiliencia, su rusticidad y su adaptación a las tierras de secano. Pero sobre todo por las posibilidades de mercado que ofrece su cultivo para consumo humano. Este año el número de hectáreas ha crecido un 3% hasta las 25.935, de las que la mayor parte se encuentran en la provincia de Teruel. "Sus rendimientos siguen siendo buenos y aunque han bajado respecto a la campaña histórica están por encima de la media”, ha insistido Gutiérrez, que ha reiterado que dicho cultivos son una buena alternativa para la rotación, pero sobre todo se presentan como una gran oportunidad de mercado, en la que ya se trabaja en colaboración con empresas productoras de copos de avena para consumo humano.

En la presentación del informe participó también el director de Cajamar en Zaragoza, Domingo Borruel, una entidad que colabora con Red Arax desde el 2019. “Nos une una doble pasión. Pasión por la agricultura, y por la difusión del conocimiento. O como nos gusta decir a todos, por la transferencia”, ha señalado Borruel, quien ha resaltado el valor y el peso que este dossier tiene para todo el sector. “Desde el productor a la empresa cooperativa y la comercializadora, pasando por la industria de transformación”, ha añadido.

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