Despliega el menú
Economía

economía

Sabáh: Convertir la dificultad en el punto fuerte

Tras ocho años creciendo en el centro de Zaragoza, Sabáh reconoce en la diversificación la clave de su éxito.

Eva Porroche, gerente de Sabáh, en la sede de su empresa en la calle de Blancas.
Eva Porroche, gerente de Sabáh, en la sede de su empresa en la calle de Blancas.
Guillermo Mestre

"Estamos cansados, estresados, pensamos en demasiadas cosas y no vivimos el momento. Pero la expresión de los clientes es totalmente diferente cuando entran y cuando salen y eso me gratifica mucho". Con estas frases se podría definir la esencia de Sabáh, aunque lo cierto es que es mucho más. Creada hace ocho años de la mano de dos mujeres emprendedoras, cuesta resumir todas las actividades que se llevan a cabo en esta empresa, ubicada en el corazón de Zaragoza y que tiene en la diversificación una de las claves de su éxito.

Sabáh es un centro de salud y bienestar especializado en cuatro áreas: masajes de relajación, tratamientos de estética, fisioterapia y salud deportiva. Algo que supuso una montaña difícil de escalar pero que con el tiempo se convirtió en un elemento diferenciador. "Cuando iniciamos este proyecto, al trabajar cuatro áreas, a la gente le costaba un poco ubicarse -señala echando la vista atrás Eva Porroche, gerente de la compañía- pero esa dificultad que encontramos al principio nos ha permitido estar donde hoy estamos", concluye, orgullosa del camino recorrido.

Esfuerzo y horas

Durante estos años, Sabáh ha ido creciendo de manera "firme y muy prudente", a base, afirma Porroche, de "esfuerzo, horas y estar al pie del cañón". Al pequeño local de la calle de Jerónimo Blancas en el que nació la empresa se le sumaron otros dos, hasta alcanzar los 1.000 metros cuadrados, espacio suficiente para pasar sin sobresalto del impoluto silencio de la zona de masajes al ajetreo propio del espacio deportivo, situado en la planta baja.

Actualmente Sabáh cuenta con 500 clientes fijos que acuden a las clases de manera periódica, mientras que el resto de servicios se contratan de forma individual, aunque con ofertas para los socios. Porroche explica que en su centro se llevan a cabo clases muy personalizadas y no masificadas. "Huimos un poco de la idea de gimnasio", aclara. Además, ofrecen servicios especializados para las mujeres embarazadas. "Desde el momento en que toman esa decisión tan importante las llevamos de la mano, sobre todo porque nosotras mismas al ser madres nos hemos encontrado con un vacío", cuenta Porroche.

Consciente de que ubicarse en el centro de Zaragoza ha sido clave para este crecimiento, la gerente de Sabáh considera "difícil pero satisfactoria" la aventura de iniciarse en el tejido empresarial. "Aunque no te puedes despistar en ningún momento volvería a repetir". Su experiencia, asegura, es positiva: "Hay que trabajar mucho pero tienes tu recompensa".

Etiquetas
Comentarios