Economía

Los sindicatos aplauden el registro de las horas extra porque “se podrían generar numerosos empleos”

Los empresarios consideran que “debe estudiarse bien esta medida”, anunciada este lunes por el presidente del Gobierno, porque las cargas “formales” podrían ser mayores que los beneficios que reporte.

Un trabajador en una empresa del sector del metal.
Un trabajador en una empresa del sector del metal.
Pixabay

Con mucha cautela han recibido los representantes empresariales y sindicales de Aragón las medidas anunciadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que este lunes avanzó la intención del Ejecutivo de recuperar la jubilación forzosa, el control de los horarios y la simplificación de los contratos laborales. Tanto desde la organización sindical como desde las centrales sindicales coincidieron en señalar que “hay que esperar una mayor concreción de las medidas anunciadas”, que, en cualquier caso “deben articularse dentro del diálogo social y la negociación colectiva”. Un aspecto que el propio presidente también señaló y que desde CEOE Aragón se considera “positivo”.

Una de las medidas mejor acogidas por los representantes de los trabajadores ha sido “el registro obligatorio de los horarios de trabajo para evitar abusos y facilitar la resolución de discrepancias", tal y como lo anuncio Sánchez. Porque, según el secretario de Política Sindical e Industrial de UGT Aragón, José de las Morenas, “llevamos mucho tiempo diciendo que hace falta este control tanto en el número de horas extra que se realizan como en sus escenarios de pago”. Para De las Morenas, existen empresas en las que los trabajadores duplican la jornada, “y no es algo coyuntural”, por lo que, en opinión del sindicalista, la adecuación de estos horarios supondría sin lugar a dudas la generación de numerosos puestos de trabajo. Además, este control supondría también un incremento de las arcas a la Seguridad Social, ya que muchas de estas jornadas, dice el sindicalista, escapan a este control, con el beneficio que esto supondría también para los trabajadores.

En este aspecto, CEOE Aragón introduce un matiz. El registro de horas, podría, sin embargo, plantear un problema de viabilidad y de costes para muchas empresas, especialmente para las de pequeño y mediano tamaño. Por eso, la patronal considera que esta medida “debe estudiarse bien”, ya que las cargas “formales” podrían ser mayores que los beneficios que reporte, señala la organización empresarial, que pone como ejemplo, “ciertas ocupaciones, como los trabajadores en movilidad o las reuniones fuera del lugar de trabajo, entre otros aspectos”.

Jubilación obligatoria

Hay más coincidencia en los efectos de aplicar la edad de jubilación obligatoria, porque tanto sindicatos como empresarios aseguran que esta medida no tendría una gran afección para la inmensa mayoría de las trabajadores de la empresa privada. De hecho la edad media de cese de la actividad laboral en las compañías de la Comunidad ronda los 63 años. “Los trabajadores están deseando llegar a su edad de jubilación para abandonar la actividad laboral y disfrutar de la merecida jubilación”, señala De las Morenas. Incluso desde CEOE Aragón se reconoce que esta medida, establecida por convenio dentro de los márgenes legales, no plantearía problemas a las empresas, “todo lo contrario”. Y es que, según la organización empresarial, “la prolongación de la vida laboral es muy poco habitual en las empresas privadas, salvo en el caso de los propios empresarios individuales, a los que esta medida no afectaría”. Para sindicatos y empresarios, esta propuesta tendría una mayor repercusión entre las profesionales liberales o en algunas ocupaciones del sector público (profesores, jueces, médicos…), que es donde se produce mayoritariamente este retraso de la jubilación. Un retraso, señalan desde UGT, que tiene mucho que ver con la diferencia entre su sueldo y el máximo que puede alcanzar la prestación por jubilación. Con todo, De las Morenas considera que en estos ámbitos la jubilación forzosa tendría también un positivo efecto en el mercado laboral y permitiría la renovación de las plantillas.

UGT mantiene la cautela a la simplificación de los contratos. Considera que la contratación tiene que tender en cualquier caso a garantizar un empleo más estable y de mayor calidad, porque actualmente apenas el 10% de los contratos son indefinidos. Para CEOE Aragón, es “positiva” la disminución del número de contratos, “que hará más sencilla y clara la normativa en esta materia”. La patronal considera que cuantos menos tipos de contratación existan, mejor, “siempre que permitan la flexibilidad y adaptabilidad que requieren las empresas”, señala la organización empresarial que añade que si a ello se suma la eliminación de bonificaciones, “sería deseable que se aprovechase para reducir cotizaciones y acercarnos así a la media europea”.

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