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Economía

Venta de vehículos

El PIVE subvenciona a 8.000 aragoneses con 16 millones

Las tres primeras fases del programa de subvenciones para la adquisición de vehículos han dejado ocho millones de euros de ayudas del Gobierno y otros ocho de los fabricantes en Aragón que han amortiguado la caída de las ventas.

Un concesionario de Opel, en Zaragoza
Unos 8.000 aragoneses se han beneficiado de 16 millones de euros del Plan PIVE
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El Programa de Incentivos al Vehículo Eficiente, más conocido como Plan PIVE, acaba de cumplir un año de vida con la cuarta fase de ayudas ya en el horizonte. Las tres primeras, que han contado con un presupuesto del Gobierno de casi 300 millones de euros, han dejado unos ocho millones de euros en Aragón procedentes de las arcas del Estado, a los que hay que añadir otros tantos aportados por las marcas y concesionarios en forma de descuentos a los compradores. En total, unos 16 millones de euros en incentivos de los que, según las estimaciones de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto), se habrían beneficiado a unos 8.000 aragoneses.

Los datos del Ministerio de Industria indican que, en la primera edición del Plan PIVE -comenzó en octubre del año pasado y se agotó en tres meses-, unos 2.541 compradores solicitaron esta ayuda en Aragón. A esta cifra habría que sumar los 4.425 que, según cifras de Faconauto, se aceptaron en el PIVE 2 -entre febrero y julio de 2013-, que contó con el doble de presupuesto, 150 millones de euros. Por último, en la recién finalizada tercera ronda -70 millones- se habían validado más de 300 ayudas hasta principios de octubre, aunque la previsión es que realmente se hayan superado el millar, ya que los compradores de la Comunidad han realizado un 2,5% de las solicitudes totales, que se situarían entre 65.000 y 70.000.

La semana pasada, el propio ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, confirmó quela cuarta ronda de incentivos ya estaba en marcha y que el Gobierno la aprobaría en los próximos días después del buen funcionamiento de los tres primeros PIVE, que en todos los casos consumieron el presupuesto antes de las fechas marcadas. "Tras haberse agotado el actual plan PIVE-3, y siendo conscientes de que existe demanda, el Gobierno habilitará en breve la extensión del citado plan, por un montante de otros 70 millones de euros para que esté disponible hasta fin de año", adelantó.

El objetivo del Gobierno es sustituir vehículos turismos con más de 10 años de antigüedad y comerciales ligeros de más de siete por modelos de alta eficiencia energética y de menor contaminación. Para ello, el Estado se compromete a sufragar 1.000 euros en cada operación, mientras que el fabricante añade otros 1.000 para sumar un total de, al menos, 2.000 euros de incentivo. En el caso de familias numerosas que compren turismos de seis o más plazas, la ayuda asciende a 3.000 euros, sufragados entre el Gobierno y la marca o el concesionario.

25.000 euros de límite

A cambio, el comprador debe cumplir varias condiciones, como que el precio del vehículo no supere los 25.000 euros -30.000 para las familias numerosas-, que el vehículo sea poco contaminante o que a cambio entregue un coche de más de 10 años.

Este último requisito ha dado lugar a la picaresca y no han sido pocos los que han adquirido un coche viejo, en algunos casos incluso inutilizable, para poder canjearlo por el descuento del Plan PIVE. Una operación que, además, es legal, ya que Industria no exige ningún tipo de límite de tiempo de posesión del antiguo automóvil, así que se puede adquirir uno incluso el día de antes de la compra del nuevo.

Disminuye la caída de las ventas

Estas ayudas no solo han beneficiado a los miles de aragoneses que las han recibido en el último año, sino también a los fabricantes de coches y a los concesionarios, que han experimentado una gran caída en las ventas desde el comienzo de la crisis. De hecho, en los primeros nueve meses de este año, ni siquiera las diferentes prórrogas del Plan PIVE han logrado aumentar las ventas con respecto al año anterior, aunque al menos han podido mitigar la disminución, que apenas ha sido del 2,3% entre enero y septiembre de este año y el mismo periodo de 2012. En los dos últimos años, la venta de coches nuevos ha caído alrededor de un 35% en Aragón.

En 2012 se matricularon 13.548 vehículos en la Comunidad, frente a los 21.000 de 2010, y descenso todavía es más significativo si se compara con los registros de antes de la crisis. Entonces se llegaron a superar las 40.000 matriculaciones de turismos, más del triple de las registradas el año pasado. Según calculan desde Faconauto, las sucesivas entregas del Plan PIVE han permitido detener la destrucción de puestos de trabajo en los concesionarios, “salvando, desde su puesta en marcha, 13.200 empleos”.

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