Economía
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Zaragoza

Sin sábados libres ni días de asuntos propios por no aceptar las condiciones de la empresa

FCC aplica el Estatuto de los Trabajadores a 17 empleados de Zaragoza, miembros del comité, que se negaron a firmar las condiciones que les proponían.

Empleados de FCC buscan entre la basura de un contenedor en la calle de Ricla, la semana pasada, una cámara con fotos de una boda
"Mi dentadura está en ese contenedor"
VITRIáN

Diecisiete trabajadores de FCC, la empresa concesionaria de los servicios de limpieza pública, recogida de basuras y alcantarillado de Zaragoza, han perdido parte de sus condiciones laborales y se rigen, desde el pasado 8 de julio, por el Estatuto de los Trabajadores en todo lo referible a jornada, descansos y licencias.

Estos empleados, en su mayoría miembros del comité por parte de CC.OO., UGT y SA, se niegan a adherirse a un acuerdo cuyas condiciones consideran abusivas. Por eso, desde hace 14 días, tienen cinco minutos menos de descanso que sus compañeros y han perdido su derecho a librar un sábado al mes.

Estas 17 personas han pasado a trabajar 39 horas semanales de lunes a sábado, ya no tienen días de asuntos propios y su antigüedad ha quedado congelada. Además, se temen que tampoco tendrán complementos en caso de baja por enfermedad.

Un convenio 'caducado' y un acuerdo no oficial

El pasado 8 de julio y como consecuencia de la reforma laboral, terminó el plazo de un año para negociar un nuevo convenio colectivo para los 1.200 trabajadores de FCC en Zaragoza. La empresa había avisado de que si no llegaban a un acuerdo podría aplicar el convenio general del sector y el Estatuto de los Trabajadores, con peores condiciones laborales.

En marzo, visto el estancamiento de las negociaciones entre FCC y los sindicatos mayoritarios, CSI-F decidió adelantarse y aceptar un preacuerdo propuesto por la empresa al que podrían sumarse los trabajadores voluntariamente para evitar perder todas sus condiciones y asegurar su estabilidad laboral, aunque no tendría la consideración de convenio colectivo al carecer este sindicato de mayoría en el comité.

CC.OO., UGT y SA no firmaron porque discrepaban en las condiciones salariales y los días de asuntos propios: "La empresa dio un ultimátum y CSI-F aceptó. Los trabajadores, como tienen miedo a más recortes y posibles ERE, se han ido adhiriendo y la empresa presiona aplicando el fin de la ultraactividad a los que no lo hacemos", explica Manuel Marco, uno de los 17 trabajadores afectados y responsable de la sección sindical de limpieza urbana de CC.OO. "Les decimos a los trabajadores que no se compliquen la vida y que se acojan al acuerdo. Al final solo quedaremos los del comité, que somos los que realmente tenemos que firmar el convenio, porque además tenemos una defensa detrás y estamos más protegidos que los demás empleados", añade Marco.

Hasta que la Justicia opine

Más del 98% de la plantilla se ha adherido ya a ese acuerdo que fija dos años de congelación salarial y una subida del 0,3% el tercer año y del 0,4 el cuarto. El resto, esos 17 trabajadores, están dispuestos a aguantar con peores condiciones que sus compañeros mientras prospera la denuncia que pusieron ante los juzgados de los social: "El artículo tercero del convenio colectivo que teníamos establecía la vigencia del mismo hasta que se alcanzase un nuevo acuerdo por lo que tenemos una base legal y defenderemos que la empresa no podía presionarnos quitándonos nuestras condiciones laborales", defiende el portavoz de CC.OO. convencido de que los juzgados, aunque tarden, les darán la razón: "Nos están dando fecha para el juicio en mayo de 2014 pero mientras nos mantengamos firmes podemos aguantar".

Los responsables de la empresa, sin embargo, también han pedido informes a asesorías jurídicas y consideran que no están haciendo nada que no marque la ley: "Hay una norma estatal, fruto de la reforma laboral, que nos da la razón. Aún les hemos mantenido las condiciones económicas a estos 17 trabajadores y eso que podríamos haberles aplicado tal cual el convenio general del sector", explican desde FCC.

La empresa se defiende también recordando que propuso a los sindicatos alargar las negociaciones hasta el 31 de diciembre, pero que CC.OO., UGT y SA se negaron porque insistían en que el citado artículo del convenio les daba derecho a mantener sus condiciones hasta llegar a un nuevo acuerdo. Hipótesis que tendrán que resolver los juzgados porque no existe todavía jurisprudencia al respecto.

Recuerdan además desde la empresa que el acuerdo firmado con CSI-F fue suscrito por 669 votos a favor y 304 en contra y que la adhesión ha sido de más del 98%.

Malo pero necesario

Daniel Durán secretario sindical de CSI-F, reconoce que no es un buen acuerdo, pero que da estabilidad a la plantilla: "Eso era lo primordial. Se acercaba el 8 de julio, vimos que muchas opciones no había, lo llevamos a referéndum, la mayor parte de la plantilla lo aceptó y firmamos. Un buen convenio no es, indudablemente, pero al menos no perdemos y en estos tiempos de crisis hay que ser realistas", reconoce Durán.

El secretario sindical de CSI-F aprovecha para pedir a los sindicatos mayoritarios que firmen para proteger a los 50 trabajadores del alcantarillado: "En breves saldrá una nueva contrata y si se la dan a otra empresa, al haber caducado el convenio y no ser oficial el acuerdo que tenemos ahora, podrían aplicarles el Estatuto de los Trabajadores y fastidiarles bien", lamenta Durán.

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