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REAL ZARAGOZA

Los avales no llegan

La parte compradora no presenta los documentos bancarios exigidos. Entre los compradores surgen grietas serias, sobre todo respecto de los inversores locales. El alcance exacto del pasivo exigible del club es otro motivo de fricción entre las partes

Agapito Iglesias, presidente del Real Zaragoza, junto a Pernía, presidente del Racing de Santander, y 'Mr. Alí', nuevo propietario del club cántabro.
Los avales no llegan
JOSé MIGUEL MARCO

La operación dubaití de compra del Real Zaragoza se ha introducido en una vía muerta. Después de llegar a un preacuerdo en la noche del pasado 3 de febrero, las premisas esenciales del pacto no se han satisfecho por el momento. Los avales que soportaban la ecuación no están o no aparecen. Y sin avales, Agapito Iglesias, en lo que considera defensa legítima de sus intereses, no vende la propiedad del Real Zaragoza.

El pacto entre el comprador, el fondo soberano de Dubái, representado por Javier Abad, y el vendedor, representado por Javier Bazaco, exigía de unas garantías bancarias para cerrar la operación. Este asidero financiero debería aportarlo la firma Credit Suisse. Para conseguirlo, Abad se desplazó a Zurich el pasado jueves a la sede central de esta institución financiera, que también ha respaldado la reciente operación de compra de la propiedad del Racing de Santander. Hasta el momento, Abad no ha presentado esta documentación esencial a la parte vendedora.

La aparición de los avales durante el día de ayer habría clausurado cualquier posible debate en la parte compradora y también habría dado un nuevo impulso al proceso de negociación de la compraventa de la sociedad anónima deportiva. Su ausencia ha generado el efecto contrario. Las negociaciones están bloqueadas. Ayer ni siquiera hubo contacto entre las partes, en contra de lo previsto en un principio, desde el pasado viernes, cuando ambas se emplazaron para continuar los debates a lo largo de la presente semana.

Dentro del grupo de quienes forman parte de la operación de compra incluso se adivinan a estas horas importantes grietas. Entre las personas más cercanas al capital-riesgo dubaití hay serias dudas sobre la conveniencia de la continuidad en el proyecto de los empresarios aragoneses escogidos en un principio para esta empresa. El cuestionamiento incluso afecta a quien se presentaba como posible presidente del club, Javier Abad, si la operación terminaba en buen puerto.

Según fuentes de la parte compradora, toda esta información acerca de cómo está en este momento la situación, iba a ser trasladada a última hora de la tarde de ayer al Gobierno de Aragón, para ponerla en conocimiento el Ejecutivo autonómico, habida cuenta de la trascendencia social de la operación.

En cualquier caso, las mismas fuentes indicaron que el fondo de capital-riesgo dubaití no ha variado su posición de fondo respecto de sus intenciones inversoras. Desde su punto de vista, la clave estriba en hallar nuevos socios locales para el proyecto.

Situada por el momento esta operación en vía muerta, Agapito Iglesias continúa en la predisposición de escuchar ofertas por la sociedad anónima deportiva aragonesa, cuya deuda consolidada puede superar con holgura los 130,9 millones de euros, montante que se contempla en el clausulado del precontrato de compraventa que se terminó de redactar en la noche del pasado miércoles en un despacho de abogados de la capital aragonesa.

Éste es otro punto que está ocasionando una considerable fricción entre las partes que han estado negociando. Los posibles compradores exigen una auditoría exhaustiva de todo el entramado de sociedades que empieza a denominarse el grupo Real Zaragoza; es decir, un repaso minucioso de toda la contabilidad, y sus correspondientes soportes físicos (facturas, contratos...), de Zaragoza Sport Arena S. L., Zaragoza Real Estate y Grupo Esmeralda S. L., sociedad de la que fueron administradores el fallecido José Antonio Gómez de la Fuente, quien fue el primer consejero delegado del Real Zaragoza de la era agapitista, y al que posteriormente siguió Eduardo Bandrés, que ha sido el primer presidente remunerado de la historia del club.

Según fuentes de esta negociación, el propio Eduardo Bandrés, que sigue siendo miembro de la junta directiva de la Federación Española de Fútbol, se ha ofrecido como mediador en el proceso de la pretendida compraventa de la sociedad anónima deportiva y que, hasta aquí, no ha pasado del capítulo del referido precontrato.

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