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SD Huesca

La reacción de la SD Huesca se cocina a fuego lento

Con Francisco, el equipo oscense no ha ganado en cinco jornadas de Liga y el partido de Copa y ahora afronta un tramo del campeonato decisivo

Longo pelea por una pelota durante el partido de San Mamés.
Longo pelea por una pelota durante el partido de San Mamés.
Nacho Larrea/EFE

La travesía de la Sociedad Deportiva Huesca por la Primera División se encauza ahora hacia un tramo determinante del campeonato que marcan los compromisos restantes hasta el final de la primera vuelta, una vez que el 4-0 de San Mamés ha convertido el partido copero de vuelta en poco más que un trámite. Los azulgranas van a enfrentarse entre diciembre y enero a los cuatro equipos clasificados entre los puestos 14º y 17º: por orden cronológico, Celta (14 puntos), Villarreal (14), Betis (16) y Leganés (13). Además, aguardan un Real Madrid que no puede permitirse tropezar en El Alcoraz y el renacido Valencia de Marcelino.

Con 7 puntos, los de Francisco Rodríguez buscan un balance mejorado que les permita llegar con opciones de ser competitivo en el mercado invernal que se abrirá el 1 de enero y que será muy frecuentado por la entidad oscense para reforzar todas las líneas de la plantilla. La goleada de Bilbao confirmó la escasez de fondo de armario que presenta el Huesca para la pelea por un objetivo que se encuentra a una distancia de seis puntos. En el ánimo del club, que está diferencia no aumente hasta convertirse en inabarcable.

Francisco ha dirigido a los azulgranas en cinco compromisos de Liga y uno de Copa sin haber encontrado de momento el triunfo y con un balance de dos empates y cuatro derrotas, cinco goles a favor y 13 en contra. La victoria se resiste pese a los tramos de lucidez de las citas con Getafe y Levante. En este sentido, su inicio se asemeja al de su campaña al frente del Almería en la 2013-14, en la que solo sumó tres puntos en las diez primeras jornadas. La paciencia de la directiva rojiblanca tuvo el premio de la permanencia y entre las jornadas 11 y 38 sumaría 37 puntos para salvarse.

Los oscenses, además, pueden acudir al precedente de Quique Hernández, que desde su llegada al banquillo de El Alcoraz, en el curso 11-12 y en el lugar de Ángel Royo necesitó ocho encuentros de Liga y uno de Copa para encontrar el tan necesario triunfo. Cinco empates y cuatro derrotas lo precedieron y el Huesca llegó a encontrarse en una situación muy similar a la actual, colista con seis puntos y a seis de la permanencia que se acabaría alcanzado en las últimas jornadas de aquel campeonato de Segunda División.

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