Real Zaragoza
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Petrovic y Loren, dos operaciones in situ sin éxito final

Sanllehí y Torrecilla trataron en Marbella de traspasar al serbio a la liga saudí, con el Al Nassr y el Al Shabab como candidatos, pero no se dieron las circunstancias. También abordaron en Málaga la cesión del ariete bético, pero el jugador no quiere jugar en Segunda División.

Torrecilla y Sanllehí, en la penúltima fila del palco de Málaga en el duelo ante el Betis el miércoles.
Torrecilla y Sanllehí, en la penúltima fila del palco de Málaga en el duelo ante el Betis el miércoles.
Francis González.

Ya está en marcha la segunda semana de agosto, es decir, la semana del comienzo de la liga. Hecho que tendrá lugar para el Real Zaragoza el sábado próximo en Las Palmas (23.00). Y los dos ejecutivos que están abanderando el proceso de remodelación de la plantilla, el director general Raúl Sanllehí y el director deportivo Miguel Torrecilla, están atrapados en un atolladero que, por más que fuera previsible hace un mes, no deja de ser llamativo. No está resultándoles nada fácil aliviar las cargas financieras y de índole deportiva del vestuario que quedó al final de la pasada liga.

La semana que concluyó este domingo con el último amistoso en Gerona se fue sin cuajar una sola operación de las pendientes -y previstas-, basadas desde hace 20 días en dar salida a un buen número de futbolistas que no entran en los planes de Juan Carlos Carcedo, el entrenador: Nick, Lasure, Clemente, Carbonell... trufados con otras piezas de alto salario y sin rol de titulares indiscutibles que, para poder hacer hueco en el tope de gasto global permitido por la liga, es perentorio que dejen su sitio para poder rematar la estrategia de los nuevos fichajes, con un delantero centro goleador como pieza clave por contratar: casos de Petrovic, Larrazabal, Narváez, Vigaray...

Con el equipo en la Costa del Sol desde el 30 de julio hasta el pasado jueves, día 4, Sanllehí y Torrecilla decidieron trasladar su actividad a la concentración en Marbella-Estepona. Y allí centraron sus esfuerzos en dos operaciones que, entre otras varias, podían acometer vis a vis. Una, el traspaso de Petrovic a la liga saudí, opción pergeñada con anterioridad desde Zaragoza y que contaba con la presencia en Andalucía del Al Nassr y el Al Shabab árabes, posibles receptores del serbio, contra los que llegó a jugar en ambos casos los amistosos programados. Y la otra, la solicitud de la cesión del delantero centro Loren Morón, del Betis, con el que también se jugaba este miércoles pasado en Málaga otro duelo preparatorio (Loren marcó el segundo gol bético a los zaragocistas, precisamente).

Ni lo uno ni lo otro terminó con éxito. Petrovic no encontró acomodo en los equipos asiáticos con los que se trató, por razones de cupo de extranjeros por un lado, por motivos económicos o deportivos por otro. Y en el caso de Loren, el Betis -que desea su marcha- se encuentra con la postura del futbolista de no querer jugar en Segunda División. O le encuentran una plaza en Primera (el año pasado ya fue prestado al Espanyol) o él apostaría por salir a una liga extranjera. Pero nunca bajaría un escalón para militar en una plantilla de Segunda. O sea, el Real Zaragoza, salvo cambio inesperado de posturas, salió del palco del Ciudad de Málaga con la respuesta negativa a su solicitud por Loren.

Así que los días pasan y lo pendiente se empieza a amontonar. La liga se pone en marcha y, como es sabido por experiencias gemelas de años atrás, negociar con el barco ya en alta mar y a toda máquina es más enrevesado que durante la calma veraniega. Los representantes y agentes tienen la sartén del fútbol por el mango.

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