Despliega el menú
Real Zaragoza
Suscríbete

real zaragoza

Nano Mesa, otro delantero del Cádiz como Álvaro Giménez, negocia con el Real Zaragoza

El equipo aragonés, una vez confirmado que Cristo González, el ariete del Udinese italiano, va a firmar con el Valladolid, ha abierto la vía de este delantero canario de 26 años que el año pasado jugó cedido en el Logroñés.

Nano Mesa, delantero canario del Cádiz, que jugó el año pasado cedido en el UD Logroñés.
Nano Mesa, delantero canario del Cádiz, que jugó el año pasado cedido en el UD Logroñés.
Cádiz CF

Alexander Mesa Travieso, Nano Mesa en el ámbito futbolístico (Nano, a secas, cuando debutó en su día en el Tenerife), delantero centro de 26 años, de 1,78 de estatura, se ha convertido a primera hora de la tarde de este miércoles en la primera alternativa para ocupar una de las plazas atacantes del Real Zaragoza que aún faltan por reforzar al área deportiva que dirige Miguel Torrecilla. Nano Mesa no cuenta para el Cádiz, club propietario de sus derechos y que, ya el año pasado, lo cedió al UD Logroñés de la Segunda División tras lograr los andaluces el ascenso a Primera. 

Torrecilla ha abierto esta nueva vía para ampliar los fichajes zaragocistas una vez que ha corroborado que Cristo González, delantero del Udinese italiano, que era la primera opción junto con el getafense Hugo Duro desde hace unos días, va a decidirse finalmente por el Real Valladolid, mientras que Duro no termina de definir si sale o no a préstamo del Getafe

Curiosamente, el director deportivo zaragocista ha vuelto sobre sus pasos, pues hace diez días ya negoció y cerró la cesión de otro delantero centro, Álvaro Giménez, de 30 años, también propiedad del Cádiz. De este modo, de llegar a buen fin este nuevo trato en marcha, el Real Zaragoza podría reunir en ataque a dos arietes del cuadro gaditano de una sola tacada. 

Nano Mesa es un futbolista que despuntó muy joven, como es habitual en el fútbol canario, en las filas del Tenerife con apenas 18 años (es nacido en la ciudad universitaria de La Laguna). Tras una cesión al Hospitalet, en Segunda B, regresó al cuadro chicharrero donde, en la temporada 15-16 (hace seis cursos) eclosionó marcando 14 goles en 35 partidos y llamando la atención de varios equipos de Primera División por su velocidad, regate y remate a portería afilado. 

No le sentó bien el salto a la élite. En dos años militó en dos clubes distintos, sin jugar apenas. Fue el Eibar quien lo fichó en propiedad. Y después se fue cedido al Levante. Seis partidos únicamente con los de Ipurúa en un año, nueve con los levantinistas en la primera vuelta de la siguiente campaña y, claro, nuevo préstamo, hacia atrás, para volver a Segunda, en las filas del Sporting de Gijón, con el que jugó la promoción de ascenso sin éxito final. Jugó 16 choques con los asturianos y marcó un gol. Ahí, Nano sintió cómo su carrera estaba viviendo un frenazo en seco a su progresión y que necesitaba recuperar las sensaciones del inicio de su carrera. 

Fiel al carácter canario, buscó en su casa, en el Tenerife, un lugar donde volver a sentirse importante y volvió al cuadro del Heliodoro Rodríguez prestado por los eibarreses en la 18-19, anotando 4 goles después de completar más de 30 partidos. Era útil, pero su puntería había bajado de efectividad claramente. 

Su entorno buscó el modo de relanzarlo y fue el Cádiz, en la 19-20, todavía bajo la tutela del Eibar. Los del Carranza lo ficharon en busca del ascenso. Fue partícipe de él, con 29 partidos jugados, 4 goles y 5 asistencias, una nueva faceta de su juego, que se volvió más participativo y menos rematador en las áreas rivales

Con el ascenso gaditano, el año pasado, le volvió a pasar lo mismo que en su incipiente juventud: los técnicos amarillos consideraron que la Primera le viene grande. Solo jugó 8 minutos en un partido de la primera vuelta y, en enero, lo mandaron al Logroñés en busca de evitar el descenso de los riojanos en la Segunda División. No lo pudo lograr Nano Mesa, que jugó 19 partidos, marcó un tanto y dio un pase de gol a un compañero en ese breve espacio temporal. 

Es, por lo tanto, un jugador que lleva un buen número de años intentando encontrar su sitio en el fútbol nacional sin poder responder a las expectativas que levantó antes de cumplir los 20 años en Canarias. De venir al Real Zaragoza, Torrecilla estaría apostando por un futbolista a resucitar

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión