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Real Zaragoza: Peybernes y Álex Alegría, el refuerzo de las áreas

Los dos primeros fichajes invernales del Real Zaragoza se enfocan como soluciones a las dos principales debilidades del equipo en la primera vuelta: la defensa de su área y la presencia en la rival.

Presentación de Álex Alegría como jugador del Real Zaragoza.
Presentación de Álex Alegría como jugador del Real Zaragoza.
Guillermo Mestre

El diagnóstico general de la fragilidad competitiva del Real Zaragoza a ojos de cualquier observador tampoco exigía sufridos exámenes y notorias disquisiciones, y Miguel Torrecilla no tardó en encontrar la doble raíz que mantiene condenado al equipo desde hace varias meses: el dominio de las áreas, la propia, indefensa y blanda, y la rival, inerte, vacía e inofensiva. 

Ambos polos del fútbol han constituido el principio y final de los males del Real Zaragoza. Le ha faltado contundencia, calidad y severidad en determinadas acciones cerca de su portería y, más aún, capacidad intimidatoria, presencia y dinamita en las zonas de remate. Y por ahí, por ambos agujeros, con los fichajes de Peybernes y Álex Alegría, trata de inyectar Miguel Torrecilla, con el apoyo analítico de JIM, el material de empaste que afiance el crecimiento en el juego del Real Zaragoza más reciente, un periodo en el que el equipo ha presentado una evolución prometedora, pero al que sus viejas carencias, los detalles en su área, como sucedió en Cartagena o frente al Alcorcón en Copa del Rey, y su inocencia e insuficiencia en la adversaria le han impedido ganar más.

La contratación de Peybernes está enfocada a ganar fiabilidad en los duelos defensivos y en las acciones más próximas a la portería propia, cuando su zaga juega muy hundida sobre el portero. El francés es un central fuerte, algo pesado, pero contundente dentro del área, donde se siente cómodo defendiendo y expone su mejor virtud: el control aéreo. El Zaragoza sufre en esas situaciones. Aunque la recuperación y crecimiento de Jair le ha mejorado el blindaje del área, el equipo sigue alarmándose en los centros desde las bandas, en los balones frontales y profundos por alto (primer gol del Alcorcón, por ejemplo) y en la defensa de la estrategia. Casi el 40% de los goles encajados esta temporada -21 en liga y 2 en Copa- se han originado en saques de esquina o faltas laterales. El Zaragoza ha notado aquí en exceso la falta de corpulencia y especialistas -Jair y Atienza han acumulado semanas de baja- en la defensa aérea, donde Guitián, más cómodo a campo abierto, ha naufragado permanentemente. Peybernes, al menos ese es el enfoque de su contratación, debería aportar soluciones en esta faceta y será un recurso en momentos de partidos que lo demanden o rivales fuertes en el juego aéreo o con el acento en su ataque exterior.

En la misma línea, se encuadra el fichaje de Álex Alegría. Ya en su presentación, la declaración de intenciones ha sido rotunda: “El entrenador me ha pedido que no salga del área, que esté pendiente de los centros”. Torrecilla ha incorporado al delantero cacereño, un ariete con porte clásico, con la idea de devolverle la vida a la punta del ataque. Lo hace con un delantero corpulento, especialista en el juego de espaldas y como referencia para darle una salida larga al equipo si es necesario, asentarlo en campo rival y hacerlo progresar. Pero, sobre todo, más allá de su contribución en ese apartado, la apuesta por Alegría busca rellenar el área rival con un jugador solvente en el remate de cabeza, acostumbrado a vivir en esos metros cuadrados donde casi todo cobra sentido en el fútbol y capaz de amenazar esa zona de finalización. Con Alegría, se quiere dominar el área rival y explotar las llegadas exteriores del equipo. JIM, hasta el momento, como principal contribución táctica, ha reactivado el juego interior del Zaragoza. Queda por ver hacia dónde evolucionará. En todo caso, Alegría le ofrece una referencia más estable en el área que otras piezas de la plantilla. El Zaragoza necesita gol, y aunque Alegría no ha expuesto grandes cifras en su carrera, su llegada debería acercarlo. Su encaje en el juego del equipo determinará si puede o no cuajar un registro importante.

Más allá del nivel o potencial de Peybernes y Álex Alegría, de su relación con Torrecilla en etapas previas, y de las posibilidades reales del Zaragoza, sus fichajes responden a necesidades de urgencia: el refuerzo de las dos áreas.

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