Despliega el menú
Real Zaragoza

real zaragoza

Narváez sostiene a Baraja

El colombiano anotó dos goles clave para el futuro de su entrenador justo cuando el partido ya moría en su descuento. El atacante suma tres goles en tres remates a puerta.

Fotos del partido Real Zaragoza-Girona, de la 1ª jornada aplazada de la Liga SmartBank
Fotos del partido Real Zaragoza-Girona, de la 1ª jornada aplazada de la Liga SmartBank
Oliver Duch/Toni Galán

Juanjo Narváez salvó anoche a Rubén Baraja de una situación delicadísima, prácticamente límite. Frontera entre el bien y el mal. El punta colombiano rescató a su entrenador de una más que probable destitución con dos goles de puro delantero centro en el tiempo de descuento, cuando sólo él creía que era posible arañar algo positivo del encuentro. Narváez remató dos veces entre los tres palos y convirtió dos tantos que son oro puro para Baraja y para el propio Zaragoza. Como ya hiciera frente al Albacete, con su definitorio gol en el minuto 88, el atacante fue absolutamente decisivo. Diferencial. Él es de lo poco que –hasta la fecha– ha mostrado un nivel competitivo acorde a lo que se le demanda a este equipo en la categoría. Es el distinto. El que siempre lo intenta y se ofrece. El que tiene la portería en la cabeza.

En el primer tanto, se anticipó al central Bernardo y picó de cabeza cruzado un buen envío de Tejero desde la derecha. Su remate golpeó el poste y entró, cambiando así, en cierto modo, la suerte de un equipo que rozaba ya los 500 minutos sin ver puerta. El lastre de cara al gol era demasiado pesado, demasiado grande para este equipo. Era el minuto 92. Y, como si de una liberación se tratara, a renglón seguido, ya con el partido al borde de su liquidación, Narváez cabeceó solo, libre de marca, otro buen centro, esta vez desde la izquierda de Chavarría, para igualar un partido que parecía sentenciado. Igual que su entrenador.

Sus dos cabezazos fueron canónicos, marcando los tiempos y con un gesto técnico perfecto. No dudó y creyó hasta el final que era posible sumar frente al Girona. «El equipo luchó hasta el final. Competimos hasta último minuto. He tenido la oportunidad de marcar y los delanteros estamos para eso. Somos un equipo y la culpa es de todos cuando perdemos y cuando salen las cosas bien es responsabilidad de todos», expresó minutos después de sus dianas salvadoras.

Un insólito tres de tres

«Desde el primer minuto salimos a por el partido. Ellos se encontraron con los dos goles en jugadas aisladas. El equipo ha creído, hemos competido hasta el final. Sabemos que tenemos que cortar esta mala racha y esto nos debe servir para darnos cuenta de que tenemos equipo para pelear. No hay que pensar en salir de abajo si no en aspirar a cosas por arriba», anunció con atrevimiento el cafetero. Juanjo Narváez quiere que el Real Zaragoza esté arriba, no que transite por la zona baja de la clasificación. «Tenemos buen equipo para jugar, para pelear por los puestos de arriba y empatar así le viene bien a la moral del equipo», subrayó en su optimista discurso.

El problema de Narváez es que, como al resto de los delanteros, apenas le llegan balones potables a su zona de influencia. Hay una estadística demoledora sobre su figura: el colombiano suma esta temporada tres goles en tres remates a puerta, los dos de ayer y el del encuentro ante el Albacete. Además, computa un disparo al palo en Miranda de Ebro. El dato habla fenomenal de su puntería, le eleva a un nivel de acierto soberbio, pero también deja en evidencia y desnuda las dificultades del equipo para generar fútbol ofensivo. Al Zaragoza le cuesta horrores llegar al área rival, generar flujo atacante y eso que ayer, frente al Girona, fue uno de sus partidos con más remates, incluidos dos –uno de Bermejo y otro de Gabriel Fernández– que se estrellaron contra la madera.

Los salvadores goles del colombiano le dan ahora tiempo a Baraja, que volverá a afrontar una nueva final este domingo en Tenerife, una plaza que conoce bien tras su etapa allí la temporada pasada. Narváez le otorgó otra vida extra.

Etiquetas
Comentarios