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El Real Zaragoza prescinde de sus cinco máximos goleadores del año pasado

Álvaro Vázquez, Gual, P. Biel, Pombo y Verdasca desaparecen del equipo: Víctor Fernández cambia de raíz el armamento ofensivo una vez comprobada la efectividad de quienes ocuparon la nefasta liga pasada el 'top 5' de destreza ante la portería.

Marc Gual y Álvaro Vázquez, la pareja de delanteros con la que jugó el año pasado la mayor parte de la liga el Real Zaragoza.
Marc Gual y Álvaro Vázquez, la pareja de delanteros con la que jugó el año pasado la mayor parte de la liga el Real Zaragoza.
José Miguel Marco

Los cinco máximos goleadores de la plantilla del Real Zaragoza en la pasada temporada, la 2018-19, que no resultó nada prolífica en esa tarea, fueron los siguientes: Álvaro Vázquez (10 goles), Marc Gual (6), Pep Biel (6), Pombo (4) y Verdasca (3). Como puede observarse ya a primera vista, ninguno de los cinco va a seguir en la plantilla de este curso 19-20. Los tres primeros ya se han ido. Y los dos últimos están en puertas de hacerlo, pues están destarifados dentro de actual plantel.

Víctor Fernández prescinde, de este modo, de todo el armamento básico de ataque con el que tuvo que trabajar en la segunda mitad de la liga pasada, ese calvario al que el técnico aragonés llegó como tercer entrenador del curso (tras Idiakez y Alcaraz), pura emergencia a la desesperada, cuando transcurría el ecuador del torneo. 

Se ha dicho adiós a los dos delanteros 'estrella' elegidos el año pasado por la dirección deportiva para abanderar el proyecto de ascenso -Vázquez y Gual-, a los dos mediapuntas con mayores credenciales anotadoras -P. Biel y Pombo- y, curiosamente, a un defensa central -Verdasca- que, dada la escasez de efectividad durante muchas fases del año, alcanzó ese elevado lugar en el listado de artilleros, igualado con 3 dianas con Javi Ros, que solo anotó de penalti esa corta cifra. 

Entre los cinco sumaron 29 goles en los 10 meses de competición, sobre un total de 49 de todo el equipo en los 42 partidos ligueros disputados. Este póquer de anotadores del Real Zaragoza que pasó a la historia en junio por estar al borde de bajar a Segunda B, con su escasa cifra global de 29 goles, certificó el 59 por ciento del global. 

El 41 por ciento restante fue una pedrea muy repartida. A esos 3 de penalti de Ros ya citados, se añadieron los 2 que aportaron -cada uno-, Soro, Papunashvili y Linares; y el goteo de uno en uno, a unidad por cada jugador, de Igbekeme, Lasure, Álex Muñoz, R. Guti, Eguaras, Guitián, Delmás y Nieto, haciendo un montón de 8 el calderilla. O sea, 17 goles más con firma blanquilla distribuidos entre la extensa cantidad de 11 futbolistas distintos.

Víctor Fernández ha mutado sin demasiados miramientos el vértice de ataque del nuevo equipo. Han llegado los puntas Luis Suárez y Dwamena. El mediapunta Kagawa. El extremo Blanco. Y todavía le falta un tercer delantero a su anteproyecto definitivo. De aquí tienen que salir bastantes más goles que esos 29 que firmaron los cinco más atinados del equipo el año pasado. 

Obligado mejorar prestaciones goleadoras en general

Y, también, del resto de jugadores, en especial los que juegan de medio campo hacia arriba. Del año anterior, en lo referente a jugadores con vocación ofensiva, van a seguir Soro (que ha de mejorar mucho sus pírricas 2 dianas), Papunahsvili (lo mismo sucede con los 2 tantos del georgiano en su fatal campaña previa) y R. Guti (que viene de anotar solo uno). Falta saber qué ocurrirá con el delantero Linares (2 goles donó al equipo en medio curso), si sigue en plantilla o se marcha a otro lugar. 

En la zona creativa y del centro del campo prosiguen Eguaras (un solo gol en todo el año pasado); Igbekeme -con riesto de salida hacia otros lares hasta el 2 de septiembre-, que también es del bloque de futbolistas que solo firmó una diana el año anterior; y el 'lanzapenaltis' Javi Ros, que solo anotó desde el punto de los 11 metros, hasta 3 penas máximas. Estos también están mucho más exigidos por Víctor Fernández para traer goles al colectivo. La media docena entre todos ellos del año pasado es demasiado poco. Todo un lote de jugadores de medio campo no puede marcar 6 goles en global a lo largo de toda una liga de 42 partidos. Al menos, deberán doblar su producción global.

Y en la defensa, al margen del más atinado -y ya apartado del equipo- Verdasca, ocupante sorprendente -y definitorio del problema del gol- del quinteto con más puntería en todo el año anterior con sus 3 goles, también siguen en la caseta y tendrán que marcar más tantos los Lasure, Guitián, Delmás y Nieto, que únicamente celebraron uno suyo, respectivamente en cada caso, en toda la liga 2018-19.

Los 49 goles a su favor del equipo zaragocista del año pasado suponen la peor marca de los últimos años en Segunda. Es igual que la lograda el año posterior al descenso, aquel equipo de Paco Herrera y Víctor Muñoz, pero en esta ocasión uno de los goles se anotó en los despachos y no fue real: el 1-0 al Reus, partido no disputado por la expulsión de la competición de los catalanes a media liga. Así que, de veras, el Zaragoza metió 48 (Casto, el portero del Extremadura, se autogoleó en el tanto que queda por ahí suelto en las estadísticas).

Víctor quiere alcanzar, como mínimo, los 57 de hace dos campañas la segunda mejor marca de los 6 años precedentes en la división de plata. Y sueña con superar el récord que rige por ahora en esta era moderna: los 61 que marcó el bloque de Muñoz y Popovic el año que casi se sube en Las Palmas, la liga 14-15. Ahí esta el reto de los nuevos bombarderos blanquillos, que no tienen por qué ser únicamente los delanteros.

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