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Albacete y Oviedo, aliados principales del fin de semana para el Real Zaragoza

El Real Zaragoza, además de su partido con el Elche, tiene mucho en juego en el duelo de los manchegos con el Extremadura y de los asturianos con el Nástic.

Final partido ZAR ALM
Los jugadores del Real Zaragoza, al abandonar La Romareda en el último partido en casa ante el Almería, con el que perdieron 1-2.
Guillermo Mestre

No es ningún desdoro admitir que el Real Zaragoza, en lo sucesivo hasta junio y mientras no logre mejorar su situación actual en la tabla -cuanto antes, a ser posible-, va a estar cada fin de semana pendiente de varios estadios de Segunda División que no son el suyo o el que vaya a visitar para dirimir su duelo de turno en la jornada pertinente. La vida zaragocista, el futuro de la entidad, depende de su destreza en los 13 choques que quedan por disputar... pero tambien, en cierta medida (ya veremos si mucha o poca) de la exigencia que, por detrás en la tabla, impriman los que ahora están en zona de descenso a Segunda B, que son justamente los 3 equipos que persiguen a los zaragocistas: Extremadura, Nástic de Tarragona y Córdoba (el Reus, descalificado por la LFP y la Federación en enero, ya está descendido).

Asumido este efecto colateral que deriva de la mala vida deportiva que está llevando el Real Zaragoza en este curso 18-19, el proceso de visión periférica de las jornadas de liga con máxima atención comienza ya mismo, en unas horas, con la 30ª jornada en liza. Lo principal, por supuesto, acaecerá en el Real Zaragoza-Elche. Pero no será lo único. 

El ras del descenso se lo marca al Zaragoza -y a todo el mundo- el Extremadura, con 4 puntos menos (31 los aragoneses, 27 los de Almendralejo). Y, detrás, el Nástic de Tarragona, con 24, está en disposición de alcanzar ese nivel de los extremeños y, por ende, sumar a los catalanes a la trinchera que amenace de primera mano a los zaragocistas con un alcance más o menos rápido si no espabilan.

Por eso, en esta jornada que ya asoma, el Zaragoza jugará en Albacete y en Oviedo bastantes bazas de su presente. En campo albaceteño tendrá su cita de máxima importancia el Extremadura, abriendo el calendario, a las 16.00 del sábado. Y en el estadio ovetense se jugará sus cuartos en Nástic, otro susceptible cazador de las esperanzas zaragocistas. En este caso, el envite será a las 12.00 del domingo, en horario matinal.

Ni que decir tiene que, suceda lo que suceda en La Romareda ante el Elche, a los de Víctor Fernández les interesa enormemente que se den sendas derrotas del Extremadura y del Nástic. Bien para aumentar la distancia de seguridad, en caso de vencer a los ilicitanos, o bien para evitar que el colchón de seguridad adelgace a extremos preocupantes, si la tarde se le volviera a retorcer a los zaragocistas.

Así pues, que nadie se ruborice al subrayar que Albacete y Oviedo son, este fin de semana, aliados principales del Real Zaragoza. Cuando la vida lleva a cualquiera a unas circunstancias de apuros superlativos, salir de ellas suele consistir en hacer bien el trabajo propio, contar con una pizca de fortuna (Víctor Fernández ya la llamó tras la derrota en Granada el último día) y que terceros puedan echar una mano, ya sea voluntaria o casualmente. 

El valor de los puntos que tiene el Real Zaragoza depende directamente de la presión que venga desde abajo con los equipos que ocupan las plazas de descenso. Una especie de método bursátil que hace del equipo zaragocista un producto de interés variable. De lo que ocurra en Albacete y Oviedo en las próximas 72 horas dependerán los dividendos que obtenga tras jugarse el Real Zaragoza-Elche en La Romareda. Así que ojo al parqué. 

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